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Nicolás gianella, mano a mano con este matutino

“El sueño siempre fue poder volver a ponerme la camiseta del Lobo”

El talentoso base, que regresa al Club tras 17 años, compartió sus sensaciones y aclaró: “quería sentirme capacitado para el desafió”

“El sueño siempre fue poder volver a ponerme la camiseta del Lobo”

gianella en el extenso mano a mano tras su vuelta al lobo / g. Mainoldi

Nicolás Nardini / Fernando Alegre

nnardini@eldia.com / falegre@eldia.com

El pasado 12 de mayo, tras el triunfo de Peñarol ante Quilmes 95-89 por la última jornada de la Liga Nacional, un baldazo de agua fría parecía apagar definitivamente el deseo de Gimnasia de repatriar a su hijo pródigo. Con otra victoria más dentro de un clásico marplatense, Nicolás Gianella le ponía punto final a una extraordinaria carrera que tuvo su pico más alto en España y que le valió ser parte de la Selección Argentina en el apogeo de la Generación Dorada.

Sin embargo, el base nuevamente sorprendió a más de uno y cerrará su historia profesional donde todo comenzó.

Entrenando con el equipo de Gimnasia que será parte de una nueva temporada de la Liga Argentina, Gianella visitó la redacción de este matutino para conversar sobre esta nueva etapa, otra vez en su casa.

-Hace mucho tiempo que Gimnasia soñaba con tenerte, ¿cómo se dio este regreso?

- Muy contento de estar acá otra vez. Después de tantos años, poder estar poniéndome la camiseta del Club donde empecé significa muchísimo para mí. La verdad es que era un poco lo que tenía planeado en la cabeza. Siempre el sueño era poder terminar con los colores de Gimnasia, pero algunas circunstancias hicieron que se complique un poco la vuelta. Pero bueno, estoy muy contento de haber tomado la decisión de volver a ponerme la camiseta. Hubo mucha gente que influyó en que pueda volver, empezando por la familia, porque ellos siempre quisieron verme terminar con esta camiseta. Somos una familia muy fanática y muy apasionada de lo que es el básquet, pero sobre todo de lo que es Gimnasia. Vivimos siempre estos colores con mucho fervor. Y también hubo dos personas que me tuvieron mucha paciencia porque me costó tomar la decisión. No lo tenía claro, y tanto José Luis Staiano como Cipriano Pietra esperaron y respetaron mi momento. Si hoy me vuelvo a poner la camiseta de Gimnasia, en gran parte es gracias a ellos

- Era algo común verte en las pretemporadas entrenando en el Lobo y colaborando con el Club, ¿qué fue diferente en esta ocasión para que finalmente terminaras pegando la vuelta?

-Es diferente entrenar cuando sabés que te vas. Cuando empezó a pasar por mi cabeza la posibilidad de quedarme, veía al Club distinto. Ya empezaba a observar con otros ojos. Siempre tuve la ilusión de volver. Pasé por muchos lugares y me puse muchas camisetas, pero la ilusión que siempre tuve era ponerme la del Lobo. Hubiera sido una lástima tomar la decisión de retirarme definitivamente, que lo pensé, sin poder volverme a poner la camiseta del Lobo.

-¿Qué recordás de tu primer momento en Gimnasia y con qué Gianella se van a encontrar?

-Con aquel Gianella tan explosivo no (risas). La verdad es que la edad pasa factura. Si bien siempre puse mucho énfasis en el cuidado del cuerpo, gracias a Dios todavía mantengo algunas facultades bastante bien. Sigo siendo explosivo, pero los años se sienten. No soy el mismo jugador. Perdí en esos aspectos, pero gané en otros importantes, como el entendimiento. Me siento muchísimo más maduro, más preparado. Y otra de las partes que siento que tengo que aportar es en ayudar a los jóvenes. Aportar mi experiencia y manejo dentro y fuera de la cancha. Desde ese lado también voy a intentar aportar lo mío.

- Te viste bien estas semanas de entrenamiento para dar el “sí” definitivo. ¿Notabas que todavía tenías hilo en el carretel?

-Sí, me tomé mi tiempo. Aparecieron algunas molestias porque todo este tiempo fue distinto a los recesos anteriores. Había tomado la decisión de retirarme y tuve tres meses en los que guardé la pelota con llave porque no quería ni verla. Si la miraba, me agarraban ganas de jugar. No hice nada, lo que fue algo raro en mí. Antes, después de cada final de temporada, al otro día arrancaba a cuidarme. Este tiempo traté de dejar todo de lado y me costó un poquito. Por eso tardé en tomar la decisión. Lo primero para mí era sentirme capacitado para aceptar el desafío. Por más que las ganas y muchas cosas que pasan por el lado sentimental indicaban que tenía que volver a Gimnasia, primero quería estar preparado para hacerlo. Y esta semana me dieron la confirmación de que todavía me siento listo para hacerlo.

- La Liga Argentina difiere de la Liga Nacional. Hay más roce físico y otra forma de juego. Tenés que adaptarte otra vez a algo distinto.

- Seguro. Es una liga muy física, se permiten más los contactos. No conozco prácticamente a los jugadores, pero eso, con el correr de los partidos, me va a ir poniendo en el lugar en el que me tengo que poner. Si realmente acepté el desafío de volver a ponerme la camiseta del Lobo es porque me siento capacitado para aportar algo al equipo, dentro y fuera de la cancha. Esperemos que salgan las cosas bien.

-A Gimnasia le ha costado mucho ganar de visitante y ha sido un poco el karma del equipo. ¿Te ha llegado a oídos?

-Sí. Igualmente siempre seguía de reojo al equipo. Uno se va del Club, pero el que es hincha, está pendiente de todo lo que pasa en Gimnasia. Sé que no se obtuvieron los mejores resultados, pero ha formado buenos equipos. También es cierto que se vienen haciendo las cosas bien. Es un Club que en los últimos años siempre ha cumplido con los sueldos de los jugadores. Y eso, hoy por hoy, decirlo en el país y en el deporte nuestro, es muy importante. Está muy complicado para todos los clubes. Pero que se estén haciendo las cosas bien desde ese lado, y que se esté poniendo mucho hincapié en los jóvenes, en reclutar jugadores, demuestra que se está trabajando bien. La verdad es que me encontré con un Club que está tratando de crecer y de hacer las cosas bien. Yo siempre digo que cuando uno hace bien toda esa parte, que no se ve tanto, los resultados llegan.

-¿Te imaginás la primera noche en el Poli?

- Lo tengo en la cabeza y me genera mucha ansiedad. Estoy un poco más nervioso que en años anteriores, a pesar de que he jugado en categorías más importantes y en otro países. Este año siento un nerviosismo diferente. No sé si es porque había tomado la decisión de retirarme, que no me duró prácticamente nada. Estar de vuelta en la cancha me tiene un poco confundido. Estoy más ansioso que en otros años. También tiene que ver el tema de la camiseta, que para mí es muy importante. Cuando hablaba con los dirigentes les decía que soy muy exigente conmigo mismo y que por eso me tomé tanto tiempo en tomar la decisión. Quería sentirme capaz de hacerlo. Ahora me está jugando un poco en contra la ansiedad porque quiero entrenar más de la cuenta. Y con la edad que tengo, y viniendo de ese parate tan largo, tengo que tratar de ir de a poco para no cometer ningún error en ese aspecto.

-¿Ya empezaron a trabajar algunos sistemas y a ver cosas desde lo táctico?

-Sí, sí. Ya empezamos de a poquito. La verdad es que la preparación acá, a diferencia de otros lados, combina pelota y físico, todo junto. Se arrancó mucho con pelota, algo que se empezó a hacer mucho en todos lados. Ya empezamos a tirar sistemas y me siento muy cómodo con lo que plantea Mauro. Da muchas libertades. Vamos a tener un juego de mucha dinámica, respetando los sistemas, pero con libertades. Me sentí muy cómodo en estos primeros días.

-¿Para qué está Gimnasia? ¿Ya se pusieron algún objetivo?

- Lamentablemente tuvimos la mala noticia de la lesión de Elnes, a quien aprovecho para mandarle un abrazo y que se recupere pronto, que los vamos a estar esperando. En cuanto a objetivos, todavía no lo hemos hablado con dirigentes ni con el entrenador. El objetivo es algo que te vas marcando a lo largo de la temporada. Sin dudas que vamos a tratar de ser ambiciosos. Trabajo vamos a tener. Vamos a intentar dar lo mejor y esperemos que sea un buen año para Gimnasia.

“Me siento muy cómodo con lo que plantea Mauro, da muchas libertades en el juego”

Ante la lesión de Elnes Bolling Jr., el Lobo está cerca de sumar a Sanders, alero de 1,96mts.

El mejor Gianella, la comparación con Scola y su vínculo con el Oveja y la Selección Argentina

Hablamos con Gabriel Moravansky, y él nos decía que, sacando las distancias, vos serías a Gimnasia lo que Scola es a la Selección Argentina.

Siempre este tipo de halagos, y más de alguien a quien uno considera amigo, lo ponen muy contento. El tema de como se extendió la carrera en los deportes pasa por eso. Por prácticamente obsesionarse con el cuidado del cuerpo, con la alimentación y los descansos. Son cosas que hoy en día marcan mucho la diferencia. En otro tiempo no eran tan determinantes. Quizás con el talento uno hacía la diferencia, pero ahora con eso solo no te alcanza. Inclusive, uno que trabaja más que vos y que quizás no tiene tanto talento, te termina sacando ventaja. Es fundamental el cuidado, los descansos, cosas a las que quizás uno no les da tanta importancia de joven. Yo tuve la suerte que lo empecé a hacer bastante joven. Hay muchos que empiezan a pensar en ese tipo de cuidados cuando están terminando la carrera. Yo tuve la suerte de verlo un poquito antes y me cuidé siempre. Por eso creo que, hoy por hoy, puedo seguir compitiendo con 41 años y casi 42.

¿El mejor Gianella fue el del Granada? ¿Fue el de Italia? ¿Con qué momento te quedás?

Creo que en Granada fue el lugar donde me sentí más cómodo dentro y fuera de la cancha. La gente me trató de maravillas y la ciudad nos recibió impecablemente. A tal punto que pensamos en quedarnos a vivir allá. Mi mujer estaba encantada y se quería quedar. Pero yo siempre fui medio terco y tenía la cabeza puesta en que terminaba y me quería volver para acá. Si hubiese sido por mi señora, nos quedábamos allá. Siempre voy a estar agradecido con ellos. Y si tengo que mencionar a alguna camiseta importante en mi carrera, sin dudas es la de Granada.

Por el conocimiento del básquet español, ¿creés que el salto de calidad de la Selección Argentina tuvo que ver con que hay jugadores que se están formando y desarrollando allí?

No tengas dudas. Es una liga espectacular. Uno miraba el Mundial y son todos jugadores de esa liga. Sacando a los NBA, después es como jugar con todos los jugadores que están en la Liga ACB. Es muy respetada, muy fuerte y sin dudas le aportó mucho crecimiento a nuestros jugadores.

Tu paso por Granada te llevó a la Selección y a jugar un Sudamericano en el 2006 ¿Qué recordás de aquel momento y cómo te marcó de ahí en adelante?

La verdad que la Selección es un tema que a uno siempre le gusta estar. Fue fantástico coincidir en aquella época con jugadores impresionantes porque uno aprende compartiendo con ellos. Pero lamentablemente, estado los "monstruos" que nos tocaron en ese momento, era prácticamente imposible aspirar a jugar un torneo importante con la Selección. Siempre me tocaba jugar Sudamericanos o algún torneo de menos trascendencia, y llegaban los Juegos Olímpicos o los torneos más importantes y me quedaba en casa. Por ese lado, en algún momento decidí renunciar a la Selección porque era perderme las vacaciones por torneos que no eran tan trascendentales. Pero siempre consideré positivo haber estado en ese proceso, más allá de no haber jugado algún torneo importante, que es la espina que me quedó. Siempre agradecido de que Sergio Hernández me haya tenido en cuenta y de poder compartir experiencias con esos jugadores tremendos.

Lo tuviste al Oveja en Estudiantes de Olavarría, ambos muy jóvenes. ¿Notás que ahora está en el punto de madurez como entrenador?

Sí. La verdad que cualquiera que es entrenado por él se da cuenta de la clase de entrenador que es. No sólo en el trabajo del día, sino en la lectura que tiene del juego, el entendimiento y la capacidad de tomar decisiones en esos segundos. Tiene esa lucidez que en el momento justo te diagrama la jugada o te da el mensaje correcto para cambiar el rumbo de los partidos. Es un entrenador impresionante. Y haber sido entrenado por él fue muy importante. Es de esos que te marcan para toda tu carrera.

 

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