Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp

Cristina comparó campaña de la Iglesia contra el matrimonio homosexual con la Inquisición

La presidenta acusó a la Iglesia por la campaña en contra del matrimonio homosexual, a la que comparó con los "tiempos de la inquisición y medievales"


La presidenta Cristina Kirchner acusó hoy en duros términos a la Iglesia por la campaña en contra del matrimonio homosexual que se debate en el Congreso, a la que comparó con los "tiempos de la inquisición y medievales".

Desde China, donde desarrolla una visita de Estado, la mandataria manifestó su "preocupación" por el tono "agresivo" de la discusión en torno al proyecto sobre matrimonio entre personas del mismo sexo y aclaró que no se trata de "una cuestión de moral religiosa".

Dos días antes de que el proyecto sea debatido en el Senado y a uno de la movilización al Congreso que convocó el cardenal Jorge Bergoglio, la mandataria dijo que "es preocupante escuchar expresiones como guerra de Dios o proyectos del demonio" y remarcó que eso "nos remite a tiempos de la inquisición y medievales".

"Me preocupa el tono que ha adquirido el discurso en torno a la discusión por la ley del matrimonio igualitario, donde se plantea como una cuestión de moral religiosa y atentatoria del orden natural, cuando en realidad lo que se está haciendo es mirar una realidad que ya está", planteó la Presidenta en un breve contacto con la prensa en Beijing.

La Presidenta insistió en que la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo "da cuenta de una realidad preexistente" relacionada con "reconocer el derecho de las minorías" y concluyó que "sería una distorsión de la democracia que las mayorías restringieran los derechos de las minorías".

"He escuchado que hasta se habla de una guerra de Dios y algunos incluso han planteado la posibilidad de un plebiscito, sin tener en cuenta que estarían plebiscitando un derecho de la minoría", indicó la Presidenta, tras recibir un doctorado Honoris Causa, otorgado por la Universidad de Negocios y Economía de Beijing.

La tensión entre el Gobierno y la Iglesia por el proyecto de legalización del matrimonio homosexual -que ya tiene sanción de Diputados- tuvo un pico el pasado viernes, cuando, durante los tedeums por el Día de la Independencia varios obispos señalaron que se está librando una "guerra cultural".

Incluso, Bergoglio convocó a una marcha frente al Congreso este martes a las 18.30, en vísperas del tratamiento del proyecto en el Senado, que llevará por consigna "Queremos mamá y papá para nuestros hijos".

En el terreno parlamentario, en tanto, se espera un duro debate el próximo miércoles con resultado abierto, teniendo en cuenta que ocho legisladores serán claves para la aprobación o el rechazo de la iniciativa y aún no adelantaron públicamente su voto.

Sin embargo, dentro del grupo de indecisos figuran algunos oficialistas que podrían votar a favor del proyecto, en momentos en que el Gobierno tomó esta iniciativa como una de sus banderas.

En este marco, la presidenta Kirchner advirtió que le parece "muy mal la utilización de los chicos en los colegios para embanderarlos en esta discusión" y rechazó que el proyecto que será analizado por el Senado se trate de "una guerra contra Dios", lo que remite a "la época de las Cruzadas".

Además, la mandataria remarcó que el despacho del Senado sobre la unión civil "viola la Constitución porque vino una media sanción de Diputados", por lo que consideró que la Cámara alta debe "como Cámara revisora, si no está de acuerdo, transformar" dicha iniciativa y devolverla a Diputados.

El presidente del bloque kirchnerista, el senador Miguel Ángel Pichetto, presentó una impugnación al despacho de comisión en la misma línea de pensamiento expresado por Cristina Kirchner, quien lamentó que se haya planteado en el artículo 24 "la objeción de conciencia", por el cual "te dejarían de atender por ser gay o lesbiana".

"No me gustaría vivir en una sociedad donde un funcionario público decida si me atiende o no por mi elección sexual. Tengo miedo que mañana diga que no me atiende porque alguien es judío, católico o musulmán", indicó.

La Presidenta precisó que con la sanción del Código Civil argentino, el único matrimonio posible era el del derecho canónico, tomado por Dalmasio Velez Sársfield, y "por eso se podían casar únicamente por iglesia", por lo que en 1888 se reformó la norma para "crear el matrimonio civil".

De inmediato, señaló que "el matrimonio no es un invento del catolicismo, sino del Derecho Romano para ordenar las relaciones patrimoniales", tras recordar que los romanos "eran todos paganos y perseguían al cristianismo, hasta que se impuso como una de las religiones monoteístas más importantes del mundo".


Debe iniciar sesión para continuar

cargando...