Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
UN ARMA QUE SE DISPARO EN EL AULA

Intentan levantar una escuela herida por brote de violencia

Es la secundaria 8 de Ensenada. Especialistas de la facultad de Derecho de la UNLP ya trabajan con docentes y alumnos

Intentan levantar una escuela herida por brote de violencia

Alumnos de la Escuela 8 de Ensenada, en clase. La facultad de Derecho, a través de un programa especial, desembarcó en el colegio para trabajar sobre el modo de resolución de conflictos

¿Cómo se debe actuar en la escuela cuando la violencia está naturalizada? ¿Qué estrategias deben desarrollar docentes y directivos si la resolución violenta de los conflictos es "natural" para los chicos? Con el fin de reflexionar a fondo sobre estos temas y de aportarles a alumnos y profesores herramientas concretas para tomar otros caminos, la Unidad de Atención Juvenil de la secretaría de Extensión de la facultad de Derecho de la UNLP -creada con el fin de trabajar en la reparación de controversias entre jóvenes a partir de la mediación- desembarcó esta semana en la Secundaria 8 de Ensenada, una comunidad escolar que sufrió un fuerte impacto cuando, en marzo pasado, un estudiante de 15 años ingresó con un arma y accidentalmente le disparó a un compañero.

abre comillas"Luego del hecho, el enorme trabajo que se había realizado se desmoronó. Se fueron 42 alumnos y 5 docentes, la mayoría de cursos ajenos al accidente", relató el directorcierra comillas

La Unidad de Atención Juvenil tenía varias escuelas en carpeta, cuenta la directora del programa, Silvana Paz. "Por recomendación del fiscal penal juvenil que intervino en la causa, nos contactamos con la inspectora de Ensenada para abordar un taller en la Secundaria 8. Lo hicimos y los resultados fueron muy enriquecedores para todos", aseguró la abogada, para indicar que a partir de ahora seguirán el trabajo "incorporando a todo el personal escolar".

"Cuando nos lo propusieron no lo pensamos ni un segundo", confesó el director del colegio, Martín Reuter, quien detalló que el taller se realizó con los dos segundos años del turno mañana; en uno de ellos ocurrió el lamentable episodio a principios de año y provocó una auténtica "convulsión" en la escuela.

"En 2006 teníamos 56 alumnos en 7 secciones. Este año lo iniciamos con 172. Luego del hecho, el enorme trabajo que se había realizado se desmoronó. Se fueron 42 alumnos y 5 docentes, la mayoría de cursos ajenos al accidente", relató Reuter y añadió: "Al menos el 50% de la población escolar vive en un entorno social muy complejo. Pero habíamos logrado que los problemas entre barrios quedaran en la puerta de la escuela. Hoy tenemos 140 estudiantes y seguimos para adelante. La iniciativa de la facultad puede ser muy productiva", apostó.

"A VECES NO SABEN QUE HACER"

La abogada Constanza Hasperue explica que "hace un tiempo habíamos ido al colegio para hablar con los padres y docentes sobre la problemática de la violencia en las escuelas y, en ese marco, comentarles lo que íbamos a hacer".

Luego realizaron una encuesta entre los profesores para determinar, en base a sus resultados, las herramientas a utilizar en el taller. "Los docentes enumeraron una serie de hechos preocupantes, como la falta de respeto dentro del aula, que se manifiesta en no prestar atención, en violencia verbal, pero además describieron casos de peleas entre padres y de violencia verbal de algunos padres hacia los docentes", detalla Hasperue, para remarcar que los maestros admitieron que hay situaciones que "no saben cómo manejar".

Sara Marcolongo, otra integrante del equipo, subrayó que "comprobamos de forma palmaria que la violencia está naturalizada, los alumnos ven natural resolver los conflictos de manera agresiva". No obstante enfatizó que "la escuela, y ésto es un factor muy importante, para ellos funciona como un límite. Eso significa que adentro se sienten contenidos. Pero los problemas externos, entre barrios, a veces se desbordan y terminan entrando por la ventana, por decirlo de algún modo".

"El objetivo es que los jóvenes internalicen de a poco que hay situaciones que resuelven mal. Hacerles visible esa realidad, que ellos no ven de esa manera", señaló la profesional para realzar que "se ha dado un gran paso, pues estamos hablando de chicos que pueden empezar a pensar estas cosas de otro modo desde los 12 ó 13 años".

UN TRABAJO LUDICO-PEDAGOGICO

El taller utilizó como disparador la proyección de dos cortos donde se ven conflictos mal resueltos. Luego, los chicos expresaron en afiches una serie de controversias que ocurren a menudo, y en otras cartulinas el modo en que suelen afrontarlas.

"Se les hizo notar que la violencia naturalizada puede tener consecuencias graves", dijo Silvana Paz, quien añadió que de ahora en más "integrarán al trabajo a todo el personal de la escuela. Y se desarrollará otra línea: que vayan jueces al colegio para hablar de derechos. Por lo pronto, el 7 de octubre lo hará el fiscal penal juvenil que está a cargo del episodio del adolescente que fue armado.

"¿En la escuela? Están muy, muy angustiados. Por eso es tan importante que tengan esta mirada desde afuera, desde otro lugar. ¿Los chicos? Han trabajado muy bien; se han sentido revalorizados", remató la doctora Paz.

Si llegaste hasta acá es porque valorás nuestras noticias. Defendé la información y formá parte de nuestra comunidad.
Suscribite a uno de nuestros planes digitales.

NOTAS RELACIONADAS:
"Siento impotencia"
  • + Vistas
  • + Comentadas

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...
Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla