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Bolsas blancas y verdes

Bolsas blancas y verdes

En el marco de las medidas que debe adoptar frente a la compleja problemática de los residuos domiliciarios, la Comuna se propone iniciar el reciclado para reducir a la mitad la basura que debe depositarse en rellenos sanitarios

27 de Enero de 2008 | 01:00
En medio de las dificultades financieras que afronta el Municipio, y mientras trabaja para conseguir aire en ese plano, el gobierno de la Ciudad avanzó en los últimos días en el objetivo de implementar el reciclaje de residuos domiciliarios a partir de dos plazos que ya se ha fijado: arrancar en un mes con una prueba piloto que permita poner ya en marcha esa política para, en tres años, reducir a la mitad las 18 mil toneladas que La Plata vuelca por mes en los rellenos sanitarios.
abre comillasLa Municipalidad apuesta a poner en marcha el operativo de separación de la basura, en principio como prueba piloto en algunas zonas de la Ciudad, en unos 30 díascierra comillas


Con ese fin, se planifica la creación de por lo menos dos centros de reciclaje que se sumarían al que funciona en instalaciones del Mercado Central y ya se hicieron las gestiones con la concesionaria del servicio de recolección, Esur, para que esa tarea se realice a partir de la separación de la basura y el envío de las bolsas que correspondan a las plantas de reciclado.

BOLSAS, COLORES Y CUESTION CULTURAL

Se iniciaron también, según se supo aunque aún no se dio información oficial sobre el tema, gestiones con los hiper y los supermercados para que entreguen la mercadería a sus clientes en dos colores de bolsas: blancas y verdes.

Ocurre que la separación de residuos para el posterior reciclaje debe realizarse en dos grandes grupos, los húmedos (básicamente, restos de comestibles) y los secos (cartón, vidrio, aluminio, etc.). Unos deben ser puestos en bolsas de color verde, y los otros en blancas. Y como es muy extendido el uso de las bolsitas que entregan los supermercados, para sacar la basura a la calle -es una pauta cultural fuerte, dicen los que han estudiado el asunto-, para facilitar las cosas en el arranque se está hablando con ese tipo de comercios para que reemplacen a las bolsas que dan a sus clientes por otras que sean verdes y otras blancas.

Lo cierto es que, en el marco de una campaña masiva y fuerte para ir explicando a los vecinos qué residuos corresponden a unas y otras bolsas, la Municipalidad apuesta a poner en marcha el operativo de separación de la basura -en principio, como prueba piloto en algunas zonas de la Ciudad- en unos 30 días.

LA PROBLEMATICA GLOBAL DE LA BASURA

El objetivo de fondo -reducir en un 50% la basura que no se puede reciclar y debe ir a parar a rellenos sanitarios-, en tanto, deberá alcanzarse en tres años, según la planificación ya definida, en el marco general y complejo, por cierto, de la problemática de los residuos domiciliarios, aún dejando de lado que éste es, sin duda, el servicio que mayores recursos económicos insume a todos los municipios, incluido el platense.

Es que la intención de que la Ciudad reduzca sensiblemente la cantidad de residuos no reciclables en un mediano plazo tiene que ver, centralmente, con que a mitad de este año será cerrado de manera definitivamente el relleno sanitario de Ensenada, donde se vuelca la basura platense desde hace 30 años.

En el gobierno municipal aún no tomaron una decisión final sobre dónde se depositarán los residuos en lo inmediato, tras el cierre del predio de Punta Lara. Es más que posible que, si la Provincia no alcanza a definir y a poner en funcionamiento otro relleno en la Región, en reemplazo de aquel, La Plata deba enviar en principio la basura al único que seguirá funcionando, el de la zona norte del Conurbano, con un consiguiente fuerte aumento de los costos, por razones de la distancia que deberán recorrer los camiones diariamente.

Pero más allá de esa "inmediatez", el intendente Pablo Bruera entiende que La Plata tiene que tener su propio relleno sanitario, porque tiene disponibilidad de tierras rurales para que así sea. Y es para cuando llegue la hora de volcar los residuos en territorio propia que, según se aspira, la carga actual de basura, debería estar reducida a la mitad.

AHORA, LAS HORAS EXTRAS

Las protestas en la vía pública, que incluyeron sobre el filo de la semana anterior un episodio de violencia, por la baja de unos 1.500 contratos de personal, por otra parte, no se reiteraron en estos días.

Esas manifestaciones ya habían sido, cuando se instalaron frente al Palacio Municipal, llamativamente reducidas, dado que superaban escasamente el centenar de integrantes, en un reflejo, para el criterio de los observadores, de que, como señalaron las autoridades de la Comuna al fundamentar esas bajas, se trataba de "personas que no cumplían efectivas tareas" en el Municipio.

En el gabinete de Bruera se entiende que fue aquella razón, "sumada a la sinrazón de la violencia en el reclamo, así como la falta de representatividad de verdaderos trabajadores que evidenciaron los manifestantes, la legitimidad que le terminó de restar la notoria participación de punteros alakistas", el conjunto de factores que determinaron que la tensión diera paso a una situación mucho más moderada, aunque siguen los planteos de "errores" en los despidos, que la administración municipal continúa revisando.

Por lo pronto, el gobierno de Bruera ha puesto ahora la lupa en otro aspecto del capítulo del Personal municipal: las horas extras pagadas el año pasado. "Se empezó a investigar a fondo, porque una primera evaluación de ese rubro mostró indicios que de se habría cometido allí un verdadero descalabro, con pagos de horas a determinadas personas que, de ser reales sus extras, habrían trabajado las 24 horas del día todos los días. Y como esas posibles irregularidades sumarían entre 6 y 7 millones de pesos, lo estamos investigando para hacer, si corresponde, la denuncia penal", dijeron fuentes municipales.

COOPERATIVAS BAJO LA LUPA

Se sigue analizando, también, el capítulo de contratación de cooperativas de trabajo contratadas en el último año de la gestión alakista. Es que también se están detectando posibles irregularidades en los pagos a esas entidades, ya que no "cerrarían" los montos que facturaron con las reales tareas (obras menores y servicios de mantenimiento de la estructura edilicia) que realizaron.

De hecho, una de esas cooperativas -La Diagonal-, un grupo de cuyos integrantes co-protagonizaron los incidentes violentos de la semana anterior ante el Palacio Municipal, fue denunciada por las autoridades comunales por "presunta malversación de fondos".

DEUDAS Y CUELLO DE BOTELLA

Y la denuncia que se concretará entre mañana y el martes, de acuerdo a lo indicado por las fuentes, será la referida por las deudas con proveedores de bienes y servicios que la gestión anterior "consolidó" -fijándoles fechas de pago de corto plazo, que no se extienden más allá de marzo próximo- pocos días antes de que expirara su mandato.

Esas deudas suman, en conjunto, unos 20 millones de pesos, y forman parte sustancial del cuello de botella financiero con que se encontró la administración bruerista al asumir, ya que rondan los 60 millones de pesos las deudas que en total deberá afrontar durante este añol.

Pero la denuncia ante la justicia no tendrá que ver con esos plazos acotados de pago que dispuso el alakismo en una de sus últimas resoluciones administrativas. Tiene que ver con presuntas graves irregularidades: la aceptación de facturas de servicios que no habrían sido efectivamente prestados o que no habrían sido prestados al Municipio sino a la expresión política afín al oficialismo de entonces durante la última campaña electoral.

Mientras tanto, para desatar ese nudo financiero, el intendente Bruera ha avanzado en gestiones ante la conducción del Banco de la Provincia, en busca de que se otorgue un período de gracia (no menos de un año) para los pagos de la deuda que la Comuna mantiene por la caída del ex Banco Municipal. Son 20 millones de pesos al año los que debe pagar el Municipio por ese concepto y se consiguiera esa "gracia" podría mejorar el panorama económico que se afronta para este año.

A través de esa gestión, el Municipio busca refinanciar además el resto de la deuda con el Bapro, para que de ahora en adelante la carga anual sea menos pesada.

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