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En entre ríos los dorados y los surubíes son las estrellas del encuentro

La Paz ofrece lindos ejemplares y en todas las modalidades

La ciudad es una de las reservas ictícolas más importantes de todo el Río Paraná, conocida como Curuzú Chalí

La Paz ofrece lindos ejemplares y en todas las modalidades

Facundo y Pablo, orgullosos con ejemplares de Dorado y Surubí/web

La travesía arranca partiendo un día viernes desde La Plata, recorriendo las autopistas: Buenos Aires - Rosario, Rosario - Santa Fe, cruzando el túnel sub fluvial para arribar a Paraná como primer tramo. Luego de transitar 168 km hacia el norte por la RN 12 se llega al destino: La Paz, exactamente a 650 km de nuestra ciudad.

La clásica silueta del dorado recibe al turista al ingreso de la ciudad haciendo que esta zona destile pesca desde un primer momento.

El río se encuentra en 5.60 mts, lo cual favorece la pesca. Programando 2 días de pesca, se dedica el primer día a la pesca con carnada, para lo cual las aguas abajo son lo mejor, buscando realizar la pesca al golpe contra las costas.

El Paraná presenta numerosas opciones para esta modalidad pues se encuentran muchas correderas conformadas por el socavado de las aguas o por desagües de arroyos, por lo tanto no es necesario navegar mucho; una vez que se llega al Paraná, se comienza el garete cerca de la costa y se lanzan las morenas o los cascarudos hacia la costa y apenas se hace el lastrado, los aparejos se cargan con plomos pasantes de 20 gramos.

Una vez lanzado, es importante dejar derivar la carnada y frenar la deriva para luego volver a liberarla, de esa manera se le da vivacidad al cebo y así se producen los ataques de los dorados. Muchos piques se producen a la caída de la carnada, cuando el ruido alerta a los cazadores y se lanzan al ataque.

Luego de varias capturas medianas, se navega unos 200 metros hasta una zona con una corredera muy fuerte, cuando las carnadas entran en turbulencia y toman velocidad, ahí son sistemáticamente atacadas por hermosos dorados, los cuales batallan con bravura y combatividad.

hay variantes de modalidad

Luego se puede pescar al garete o píndá, modalidad que permite recorrer mayor distancia en busca del pique.

Pero para esto, hay que navegar aguas arriba hacia Esquina en la zona del Arroyo Espinillo, buscando las caídas de agua negra (agua transparente) que al encontrarse con las aguas oscuras del Paraná conforman un lugar ideal para que los dorados acechen a sus presas, ocultos para lanzarse sobre las presas que ven y luego se ocultarse.

El pique está muy bueno para el dorado, porque aparecen piezas de muy buen porte y también de surubíes rollizos y pintados, la variada está muy activa con piezas de patíes, moncholos, armados, manduvas, manduvés pico de pato pescando con mojarras. El río está en los 5,18 mts. estacionado y el agua es clara en los 27º de temperatura.

 

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