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El Salón del automóvil suizo

Ginebra marca tendencias

Los modelos eléctricos se imponen pero también los súperautos no se rinden. Las terminales temen que las normas más severas sobre emisiones afecten tanto a la industria como la guerra comercial entre China y Estados Unidos, los dos principales mercados de mundo. Aún así hay en la muestra joyas insuperables

El Jaguar I-Pace fue premiado como el auto europeo del año en Ginebra/AFP

El Arcfox-GT, la tecnología china también está presente en Ginebra/AFP

También Audi apuesta a los modelos eléctricos con el Q4 E-Tron/AFP

El Porsche 911 muestra que el lujo sigue presente en Europa/AFP

Como viene sucediendo en los últimos año, los autos eléctricos son los que marcan tendencia en los últimos autoshows, más allá de que algunos superdeportivos siempre dejan con la boca abierta a los amantes de los fierros.

Y este Salón del Automóvil de Ginebra no es la excepción, al contrario se profundiza algunas de estas tendencias.

Los constructores no ocultan su preocupación, amenazados por limitaciones ecológicas en Europa y guerras comerciales a escala global.

Forzado a reducir las emisiones de CO2 para alcanzar los límites impuestos por la Unión Europea en 2020, medidas que se tornarán aún más rígidas en 2030, el sector está empeñado en una carrera hacia la electrificación.

Los autos eléctricos son “una buena solución”, dijo el director de la francesa Peugeot Citroën (PSA), Carlos Tavares. “Es necesario que aceleremos, pero como en toda aceleración, hay un límite, y creo que lo hemos franqueado”, comentó.

En 2020, “la exclusión del mercado de automóviles menos eficientes en términos de CO2 se va a traducir en cierre de fábricas, como lo señalan todos los fabricantes europeos”, alertó.

A su vez, Harald Kruger, director de BMW, apuntó que los objetivos fijados en diciembre por la Unión Europea y para 2030 son “un desafío dramático” para la industria automotriz.

“Nadie tiene hoy la solución” para alcanzar esos objetivos y al mismo tiempo mantener precios aceptables para los clientes, había dicho en la noche del lunes Didier Leroy, el número 2 de Toyota.

Los automóviles eléctricos son por ahora marcadamente más caros que los equivalentes con motor de combustión, esencialmente por el elevado costo de las baterías.

EL AUTO DEL AÑO

El modelo Jaguar I-Pace, un utilitario deportivo que recibió el premio de Automóvil Europeo del Año, tiene un precio de más de 80.000 euros (unos 90.000 dólares), de forma que difícilmente encarnará la idea de movilidad para todos.

Por ello, Tavares dijo “si los fabricantes no venden más vehículos eléctricos, serán arruinados por las multas”.

Un estudio reciente de la consultoría BCG prevé hasta mil millones de euros (unos 1.125 millones de dólares) en multas para cada empresa que no respete el nivel promedio de 95 gramos de CO2 por kilómetros y por vehículo de sus catálogos.

Después de años de crecimiento y de beneficios récord, la coyuntura se ha transformado desde 2018 a raíz de una baja del mercado chino, el principal mercado mundial con un automóvil matriculado de cada tres que hay en el mundo.

Cuando restan solamente tres semanas para la salida del Reino Unido de la Unión Europea, programada en principio para el 29 de marzo, los fabricantes desconfían que un divorcio sin un acuerdo negociado sea un cataclismo para su industria.

El presidente de la gigante Volkswagen, Herbert Driess, dijo temer ese escenario pero también deploró el conflicto comercial entre Estados Unidos y China, que golpeó duramente a los productores alemanes.

También mencionó las barreras aduaneras con que Washington amenaza a las importaciones provenientes de Europa. “Si todo marcha mal, será muy difícil tener buenos resultados”, dijo Driess.

Los modelos expuestos en Ginebra reflejan esa preocupación. Citroën y Honda también exhibieron su visión de futuros modelos urbanos movidos a baterías.

Entre las marcas de prestigio, Aston Marin, Audi y Mercedes mostraron ideas de SUV eléctricos, con los que esperan poder competir con el californiano Tesla, cuyo Model 3 acaba de desembarcar en Europa. Los últimas generaciones de los modelos compactos urbanos de Renault Clio, el segundo en nivel de ventas en Europa, y Peugeot 208, también hicieron su primera aparición.

A PURO LUJO

Pero Ginebra también es el escenario de exhibición de los modelos de lujo. Bentley mostrará su Bentayga Speed, que reivindica el título de SUV de serie más rápido del mundo (306 km/h). En tanto, los convertibles Huracan Evo Spyder, de Lamborghini, y Porsche 911 deberán atraer las miradas, así como la Ferrari F8 Tributo, con su motor de 720 caballos de potencia.

SE VIENEN LOS CHINOS

El mercado chino, de alguna manera también están condicionando la producción automotriz. En parte porque disputa convertirse en el principal mercado del mundo. En este contexto, también las marcas chinas desembarcan con todo en Ginebra.

El gigante estatal Baic (Beijing Automotive), quinto fabricante chino, se encuentra en Suiza apoyándose en su modesta filial de automóviles eléctricos e híbridos BJEV, creada en 2009.

En su stand, dos modelos eléctricos con diseño futurista, un SUV (4x4 urbano) y un deportivo, perfilan los vehículos de serie de la marca Arcfox, todavía muy poco comercializados en China, a pesar de la participación del alemán Daimler en el capital de BJEV.

Un poco más alejado, en otro pasillo, la ‘start-up’ china Aiways, fundada en 2017, exhibe un SUV totalmente eléctrico e hiperconectado, con la ambición de convertirlo en una alternativa más económica a los 4x4 urbanos de gama alta alemanes. “Para estos fabricantes, estar presentes en salones de Europa o Estados Unidos les permite promover su marca”, señaló Cui Dongshu, secretario general de la Federación China de fabricantes de automóviles (CPCA).

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