Menos micros, más espera en La Plata: desde mañana, baja la frecuencia del transporte
Menos micros, más espera en La Plata: desde mañana, baja la frecuencia del transporte
Zaniratto se fue sin hablar y hubo reuniones entre dirigentes del Lobo en el Bosque
VTV en Provincia: la oposición suma proyectos para adherir a los cambios impulsados a nivel nacional
¡Misión cumplida! Los datos clave que arrojó el microsatélite ATENEA, con aporte de la UNLP
Atención: habrá cortes de luz en la zona de Plaza Moreno este lunes
La Plata: se hizo pasar por cliente, distrajo a la empleada y le robó el celular
La Plata: a bordo de una Hilux, atropelló a un perro y huyó sin detenerse
El festival La Plata Baila Tango cerró con una gran convocatoria
Las clases vuelven a medias en la UNLP: el cronograma de paros en un cuatrimestre complicado
La Plata: volcó con su auto, lo dejó abandonado y se fue a su casa a descansar
Temporal mortal en Tucumán: un chico de 12 años y una pareja, entre las víctimas
Uno por uno: el boletín de calificaciones de los jugadores del Lobo
VIDEO. Mucha bronca en el Bosque tras la derrota del Lobo: insultos y silbidos a los jugadores
"Ficción metodológica": la crítica de la UCA a la medición oficial de pobreza
El peor final por un incendio en Berisso: murió un hombre de 30 años
El movimiento turístico en Semana Santa: más viajeros pero con el bolsillo ajustado
Milagro en un incendio en La Plata: rescataron a un jubilado de 89 años atrapado entre las llamas
Mirtha Legrand incomodó a Martín Bossi con un fuerte reproche al aire y una pregunta íntima
Fotos | La misa del Domingo de Pascua en la Catedral de La Plata
Menos recursos para las provincias y el escándalo por el caso Adorni le pasan factura al Gobierno
El nuevo capítulo de la pelea con Milei y un reparto en pleno proceso de revisión
INFORME | Caos vial en La Plata y la Región: dónde y por qué se producen los siniestros más graves
Oportunidades laborales en La Plata: mirá GRATIS los clasificados de empleos publicados en EL DIA
Así estará el tiempo en La Plata este Domingo de Pascua: ¿se viene otra vez la lluvia?
Revelan cómo rescataron al piloto del avión de EE UU derribado por Irán: "Gravemente herido"
Nosotros jugamos el Mundial: sumá tu marca a la cobertura especial de EL DIA
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Pantanos, humedad, tierra mojada y un verde casi impenetrable: el paisaje tiene un aspecto fabuloso. Los que emprendan el desafío deben estar preparados para una mágica aventura, distinta a todas
El recorrido iniciado desde Kilembe, un pequeño pueblo situado al oeste de la ciudad de Kasese Uganda / Philipp Laage
KASESE
Uganda
Por PHILIPP LAAGE
DPA
Cuando se disipa la niebla en las Montañas de la Luna, aparece una versión aparentemente atemporal de este mundo. Lobelias y senecios se alzan al cielo hasta una altura de cuatro metros. De las ramas de los árboles cuelgan líquenes que se asemejan a las barbas de espíritus silenciosos. Pantanos, humedad, tierra mojada y un verde casi impenetrable: el paisaje tiene un aspecto fabuloso.
Dicen que el término Montañas de la Luna fue acuñado por el astrónomo Claudio Ptolomeo, quien ya en el año 150 después de Cristo hablaba de la existencia de montañas cubiertas de nieve en África. Senderos lodosos discurren por valles estrechos. Sin botas de goma no se puede caminar aquí. Los senderistas pernoctan en cabañas primitivas sin electricidad ni agua o en tiendas de campaña.
“Los desafíos son el terreno empinado, el lodo y los troncos resbalosos, la altura, las condiciones meteorológicos y la condición física”, explica Richard Dramaza, de 33 años. Richard es uno de los dos guías de montaña que nos acompañan durante un trekking de una semana. El otro es Samuel Ociti, de 31 años, un tipo más intrépido.
Iniciamos la excursión en Kilembe, un pequeño pueblo situado al oeste de la ciudad de Kasese compuesto por una iglesia, una escuela y cabañas sencillas.
Los miembros de la etnia bakonjo son sobre todo campesinos. En los campos que rodean el pueblo cultivan frijoles, café y mandioca. Aquí, el senderista aún no puede imaginarse las condiciones inhóspitas en los Montes Ruwenzori.
LE PUEDE INTERESAR
Un parque de atracciones en el mar: el “Symphony of the Seas”
LE PUEDE INTERESAR
Fiesta nacional del surubí en Goya
La agencia Ruwenzori Trekking Services regenta una pensión en Kilembe. El Kilembe Trail, gestionado por la agencia, se inauguró en 2008. Antes, casi todos los turistas se desplazaban por el Central Circuit Trail, situado más al norte. Las dos rutas se juntan a los pies del Monte Stanley.
La meta es el Pico Margherita, de 5.109 metros de alto. Los bakonjo creen que allí vive la pareja de dioses Ketasamba y Nyabibuya. Según la leyenda, cuando los dos dioses se mueven, se desprenden piedras del monte.
Este peligro aún está lejos en las pendientes inferiores de la Ruwenzori. La vegetación es espesa y exuberante. Lianas trepan por los árboles tropicales de un bosque que siempre está verde. En una rama entre la maleza está sentado un camaleón como un dinosaurio en miniatura.
Richard y Samuel caminan al frente charlando. Después de un puesto de guardabosques de la Uganda Wildlife Authority, el sendero sube de forma empinada. Abajo, en el valle, murmura un río.
A una altura de 2.500 metros comienza el segundo nivel de vegetación, el bosque de bambú.
Los troncos están muy juntos unos a otros y alcanzan una gran altura. La primera jornada del trekking termina en Kalalama Camp, a una altura de 3.134 metros, en medio de un aguacero. El sol desaparece.
Al día siguiente abandonamos definitivamente las huellas de la civilización o nos adentramos en un paisaje de niebla casi inaccesible, atravesado por arroyos y charcas, y cubierto de brezo y plantas gigantescas. Una y otra vez, las botas de goma quedan atascadas en el lodo.
Durante mucho tiempo, el turismo aquí no pudo desarrollarse bien, también por culpa de los dictadores Obote y Amin. Durante la segunda guerra del Congo, el Gobierno de Uganda cerró el parque nacional, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad, debido a los grupos rebeldes que operaban en él. En 2001, el parque fue reabierto a turistas extranjeros.
En el camino que va a Bugata Camp, la vegetación se hace cada vez más escasa a medida que uno va subiendo. Se acerca la zona alpina. Por la noche, la vista desde el campamento, situado a una altura de 4.062 metros, llega hasta el valle de Namusangi con sus lagos glaciares. Rápidamente oscurece.
Los portadores preparan una comida con arroz y verdura. Sin ellos sería imposible hacer trekking en el Ruwenzori. La agencia les paga entre cuatro y cinco dólares diarios. Los guías reciben entre nueve y 12 dólares por persona y por día. Si el turista llega a la cima, el guía recibe un bonus.
La subida al paso Bamwanjara (4.450 metros) al día siguiente es resbaladiza. La lluvia ha convertido el camino en un arroyo. Aún más empinada es la subida por un bosque de senecios envuelto de niebla.
Durante un par de minutos se pueden ver desde aquí los picos dentados del Ruwenzori, cubiertos de nieve. Poco más tarde, la mirada se dirige hacia lagos de montaña solitarios en medio de pendientes siempre verdes. Las pendientes al oeste del lago pertenecen a la provincia de Kivu, en el norte del Congo.
Después de pasar la noche en Hunwick’s Camp, a una altura de 3.974 metros, iniciamos la última etapa antes de llegar a la cima. El camino, que sigue siendo pantanoso, pasa junto a los lagos de Kitandara y sube de forma empinada hacia lo pies del glaciar Margherita.
Los últimos metros hacia la cima pasan sobre rocas cubiertas de nieve. De repente tenemos una vista libre. Una delgada línea azul marca el horizonte en el este. ¿Y qué se siente aquí arriba, tan lejos del mundo civilizado? Agotamiento, alivio, sublimidad.
El recorrido iniciado desde Kilembe, un pequeño pueblo situado al oeste de la ciudad de Kasese Uganda / Philipp Laage
La vegetación se va reduciendo según se avanza hacia Bugata Camp / Philipp Laage
El guía de montaña Samuel Ociti en el Pico Margherita / Philipp Laage
ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES
HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS
Para disfrutar este artículo, análisis y más,
por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales
¿Ya tiene suscripción? Ingresar
Full Promocional mensual
$740/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $6990
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Acceso a la versión PDF
Beneficios Club El Día
Básico Promocional mensual
$570/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $4500
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884.
© 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados.
Registro DNDA Nº RL-2024-69526764-APN-DNDA#MJ Propietario El Día SAICYF. Edición Nro. 6986 Director: Raúl Kraiselburd. Diag. 80 Nro. 815 - La Plata - Pcia. de Bs. As.
Bienvenido
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
Bienvenido
Estimado lector, con sólo registrarse tendrá acceso a 80 artículos por mes en forma gratuita. Para más información haga clic aquí
DATOS PERSONALES
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
¿Querés recibir notificaciones de alertas?
Para comentar suscribite haciendo click aquí