El gobierno de Jair Bolsonaro fustigó la reunión en el Vaticano entre el papa Francisco y el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva por entender que se trató de una confraternización con un “criminal”, a raíz de las condenas por corrupción que pesan sobre el líder del opositor Partido de los Trabajadores, dijo el ministro del Gabinete, general Augusto Heleno.
SUSCRIBITE a esta promo especial