Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
OPINIÓN

Con metas de déficit cero y sin emisión monetaria, se pronostica que la recesión será muy dura

Con metas de déficit cero y sin emisión monetaria, se pronostica que la recesión será muy dura

Por OSVALDO GRANADOS
osvaldoperiodista@gmail.com

La clave es saber cuándo la economía pega la vuelta. Los próximos meses son recesivos.

José Luis Espert, señalo: “Esto lo tendrían que haber hecho el primer día que llegaron al Gobierno”. “Ahora no hay confianza”.

Javier Milei, expreso: “Esto puede ser, pero tendrán que olvidar los cantos de sirena de los keynesianos y populistas que les pedirán que aflojen con un bono de fin de año y volver a los gastos por encima de la realidad”.

Pero es difícil que esto pase. ¿Por qué?. El Fondo Monetario Internacional está monitoreando la economía. Está claro que llegar al cero en el déficit fiscal y el mismo numero en emisión monetaria exige un esfuerzo notable.

El Financial Times asegura que este programa es bueno. La recesión será dura. La tasa al 70 % es un remedio que tiene efectos colaterales.

El dólar cuando llegó a 42 pesos, señalaron que estaba más para bajar que para subir.

Habrá que ver qué pasará con las presiones sociales. El descontento puede ser aprovechado por una oposición salvaje, apunta el diario financiero.

“Es la única forma de apagar el incendio inflacionario”. “No ampliar la base monetaria, es la disciplina que faltaba”. “Lo fiscal ya está, faltaba la parte monetaria”.

Afuera, los analistas dicen: “Por fin entendieron lo que hay que hacer”.

Ahora, la pregunta clave para las elecciones del año que viene. ¿Cuándo llega la reactivación?

- Si es una L, es caer y estancarse.

- Si es una J, leve caída, pero larga.

- Si es una V, profunda, toca fondo y rebote fuerte.

Para el Gobierno, lo único que los salva, es la V. Eso está claro.

¿De qué depende?

Ahora, primero, estabilizar el dólar. Segundo lo fiscal y monetario. Ayuda social, para impedir movimientos extraños en diciembre. Alimentos que repartirá Caritas y los evangelistas.

El resto depende del campo: trigo, soja, maíz; economías regionales exportadoras; turismo, minería, Vaca Muerta y litio.

El valor del dólar protege a la industrial local que compite con las importaciones.

Soñar con la V y alejarse de la L y la J. Esa es la clave.

Lograron perfeccionar un programa, conservador y monitoreado por el FMI. Se podría decir que se tercerizó el manejo de la economía.

La actividad se frenará.

La oposición tratará de complicarle el camino al Gobierno.

Todo cambió cuando el FMI decidió ponerle un cinturón de seguridad .

Desde ese momento, el peronismo percibió que el gobierno finalizará su mandato. Entonces apareció la foto en la tapa de los diarios de Sergio Massa, Juan Schiaretti, Miguel Angel Pichetto y Juan Manuel Urtubey.

Felipe Solá, José Luis Gioja y Hugo Moyano salieron a cruzarlos.

Carta Abierta pedía al cielo por Cristina.

Era claro, todos sentían que el helicóptero entraba en boxes.

Había que prepararse para octubre de 2019.

Todo lo que tienen que hacer, es poner obstáculos y ganar la calle para que fracase el plan y no llegue la reactivación el año próximo.

En privado, los funcionarios dicen que vamos a un cambio de modelo, que pasaría a ser abiertamente exportador. Para eso, el tipo de cambio seguirá siendo elevado. Por eso se elevaran en forma mensual, las bandas un 3 %, hasta diciembre.

Los mercados siempre seguirán corriendo el arco. Desde que cerraron las puertas del crédito apuntan ahora a que Macri debe ganar los comicios. Es fácil detectar riesgos en Argentina. Llegó el ajuste drástico que pedían. Ahora, explican que la fuerte recesión puede provocar disturbios sociales y Macri perder las elecciones.

Cambiemos no lo hizo antes porque pensó que era un suicidio político. En poco tiempo le vimos la cara al miedo. La sequía, el precio del petróleo, tres años de depresión en Brasil y el aumento de las tasas de la Reserva Federal.

Súmele todo esto a que Argentina está con las defensas bajas. Allí se terminaron las palabras.

Llamamos a la ambulancia, terapia intensiva, y el médico del FMI nos pronosticó varios meses de ayuno y abstinencia. En eso estamos.

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...