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SE PAGÓ HASTA 74% POR LAS LELIQ QUE SUSCRIBEN LOS BANCOS

Las altas tasas, otro tema de inquietud

El drástico giro contractivo que comenzó a implementar el Gobierno genera preocupación por sus posibles efectos para la economía real. Sin embargo consideran que es un paso firme para contener la suba del dólar

Las altas tasas, otro tema de inquietud

El viernes se completó la primer semana de la dura política monetaria que implementó Nicolás Dujovne y el nuevo titular del Banco Central Guido Sandleris, que fue explicitada como doble cero, es decir déficit primario cero acompañado por cero emisión monetaria.

Para llevar a la práctica semejante ajuste del gasto y la consecuente restricción al circulante del dinero se apeló a varios instrumentos como ser la suba de tres puntos en los encajes bancarios, la emisión de Letras de Liquidez que sólo pueden ser suscritas por bancos y la obligación de estos de desprenderse de las Lebac, para tomar este nuevo instrumento en pesos.

La coronación de este paquete monetario fue también la fijación de un piso mínimo del 60% a las tasas de referencia, que de todas formas crecieron a lo largo de la emana hasta el 73,31 por ciento de promedio, aunque con una tasa de corte del 74,10 por ciento, lo que a lo largo de la semana se tradujo en una caída de algo más del 7% en el valor del dólar, que el viernes cerró a $ 38,91, luego de haber superado largamente los $ 41, los días previos.

Se trata del principal disuasivo para evitar una nueva corrida al dólar

 

Las Letras de Liquidez (Leliq) fueron creadas durante la presidencia de Federico Sturzenegger al frente del Banco Central en enero pasado y comenzaron a ganar protagonismo con el transcurso del tiempo. En agosto, el sucesor de Sturzenegger, Luis Caputo, decidió que sean colocadas como letras de referencia de la política monetaria. Ya con Sandleris al frente de la autoridad monetaria, las Leliq se convirtieron en un instrumento aún más central, ya que, junto con las bandas cambiarias, son las principales apuestas para frenar la apreciación del dólar en relación al peso

Se trata de títulos a 7 días que se licitan diariamente y solo pueden ser suscritas por bancos.

Esto las diferencia de las Lebac, que se licitaban mensualmente y que podían ser tomadas por cualquier inversor. La tasa de Leliq tiene un piso mínimo del 60% y, actualmente, supera el 73% de interés (ver gráfico)

El Banco Central busca, de esta forma, que los pesos que están en el mercado se utilicen en este instrumento y que no vayan hacia el dólar, para que no se dispare el valor de la moneda estadounidense. O sea que se trata del principal disuasivo para evitar una nueva corrida al dólar y un anzuelo para inversores incluso externos que pueden lograr rendimientos superiores a la variación del dólar.

LAS CRÍTICAS

Pero el aumento de los pasivos monetarios por las Leliq empieza a verse como una amenaza para la sustentabilidad financiera.

En los últimos días distintos economistas de la city criticaron la política monetaria del Central y aseguraron que se está generando una reedición de la burbuja de las Lebac.

El incremento del stock de esta deuda es exponencial. El lunes, la autoridad monetaria colocó letras por 71 mil millones de pesos, el martes lo hizo por 52 mil millones de pesos, el miércoles por 109 mil millones, el jueves por casi 98 mil millones y el viernes por algo más de por 104 mil. La primera semana del plan de Sandleris implicó una colocación acumulada de Leliq de 436 mil millones de pesos.

Además, los bancos que le prestan al Central pesos a 7 días y consiguen una tasa extraordinaria. El retorno si se considera el interés compuesto supera el 100 por ciento anual. Esto implica que la autoridad monetaria duplica cada 12 meses sus pasivos.

Por su parte, la consultora Balanz Capital estimó que el programa financiero que recientemente fue ampliado con el FMI enfrenta directamente la maldición histórica argentina: los déficits fiscales financiados por la emisión de dinero (o la monetización de la deuda). En este punto, la consultora estima que el nivel de confianza de cara a la convergencia fiscal en 2019 y 2020 es sustancialmente más alto que hace apenas seis meses, en particular luego de la reimplementación de retenciones a las exportaciones que son fácilmente gravables y que entregarán entre u$s 6.500 millones y u$s 7.000 millones a lo largo del un año para complementar los recortes de gastos corrientes, sin que las tasas de las Leliq tengan el impacto que se prevé en la economía real, en especial por ser instrumentos que sólo pueden adquirir los bancos.

 

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