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Dientes blancos sí, obsesión no

Es importante la estética, pero mucho más mantener una buena higiene bucal

Dientes blancos sí, obsesión no
19 de Junio de 2019 | 03:11
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El paso del tiempo, la alimentación y simplemente la genética deja amarillentos los dientes. Según los odontólogos, las bebidas son la causa de muchas manchas, la razón es que su estado líquido les permite aprovechar la porosidad del esmalte y calar más rápido.

El vino, tanto blanco como tinto; el café y el té; las bebidas azucaradas, energéticas o jugos industriales; el vinagre y la salsa de soja, calan en los dientes fácilmente y dejan huella.

Pero la comida también mancha, según los odontólogos, y detallan que las frutas y verduras de colores intensos como moras, arándanos, cerezas o remolachas, también los cítricos y las frutas deshidratadas como pasas, orejones, ciruelas o dátiles; y los caramelos, golosinas y dulces, y tampoco ayudan a mantener los dientes blancos.

“El blanqueamiento es una técnica que en ningún caso sustituye la limpieza, ya que esta última elimina bacterias, refuerza el esmalte y protege los dientes”

 

Sin embargo, los especialistas consideran que abusar de los tratamientos blanqueantes puede llegar a “dañar la matriz del esmalte y provocar irritación de las encías”.

El deseo de querer tener una dentición como la que lucen famosos actores y actrices promueve cierta adicción a tratamientos de blanqueamiento dental, una patología que se ha bautizado como blancorexia.

Los odontólogos explican que existen alrededor de veinte tonos de esmalte dental, la mayoría de ellos más cercanos al marfil que al blanco nuclear.

Las bebidas son la causa de muchas manchas, la razón es que su estado líquido les permite aprovechar la porosidad del esmalte y calar más rápido.

“Es cierto que los tratamientos blanqueantes son una excelente opción, ya que eliminan los pigmentos de la superficie del esmalte, pero siempre deben de ser hechos por expertos y con responsabilidad”, comentan los especialistas.

Tratamientos varios

Entre los tratamientos más recomendados está el blanqueamiento “Zoom” en el que, según detallan, el agente blanqueador penetra en el esmalte y la dentina, y el efecto de la luz elimina las coloraciones de los dientes sin cambiar la estructura de éstos.

Con el peróxido de hidrógeno se rompe el vínculo del cromóforo amarillo, que es el más habitual en las tinciones dentales, con lo que el tono se aclara. Su luz de LED (azul) acelera el blanqueamiento.

Con el blanqueamiento “Zoom” el color se mantiene hasta 24 meses, aunque habitualmente se recomienda un refuerzo en casa después de un año.

Las “carillas Lumineers” son para dientes que, además de sufrir pérdida de color, están desgastados, apunta la odontóloga. “Son una revolución, ya que al ser ultradelgadas (alrededor de 0,3 milímetros de grosor) la reducción que hay que hacer sobre el diente es mínima o incluso innecesaria”.

Los especialistas recomiendan que antes de insistir en la necesidad de un tratamiento de blanqueamiento dental, el paciente debe asesorarse sobre “qué es lo que necesita”.

Abusar de los tratamientos blanqueantes puede llegar a “dañar la matriz del esmalte y provocar irritación de las encías”

Los médicos consideran que la condición para que un tratamiento de blanqueamiento dental sea efectivo es tener una boca “absolutamente sana”.

Atención personalizada

“Es muy importante personalizar la técnica del blanqueamiento dental, adaptándola a cada caso, variando las concentraciones de producto y de los tiempos de aplicación para conseguir unos resultados óptimos”, comentan los expertos que además recomiendan que el tono de blanco sea natural.

Lo mejor es no caer en la “blancorexia”: “El blanqueamiento es una técnica que, en ningún caso, sustituye a una limpieza. La limpieza elimina bacterias, refuerza el esmalte y protege los dientes”, añaden los odontólogos.

Lo más habitual es utilizar una técnica mixta, que combina algunas sesiones en las que se utiliza peróxido de hidrógeno en alta concentración y la aplicación de luz fría que activa el producto, y que continúa con un blanqueamiento ambulatorio en casa, durante 15 días, en la que se aplicará peróxido de carbamida durante dos horas al día, con una férula hecha a medida.

“Aunque no es doloroso, el diente sí presenta alguna sensibilidad, que desaparece horas después y en los días posteriores”. Además los odontólogos aconsejan una dieta ‘blanca’ evitando alimentos que provoquen tinción, además del tabaco.

El efecto de este tipo de blanqueamiento dental tiene una duración de entre un año y medio y dos, “aunque depende de las técnicas y productos empleados por el dentista y de los hábitos de alimentación de cada persona”, concluyen. (EFE)

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Hay algunas bebidas que producen manchas en los dientes. Por eso es mejor no consumirlas en exceso / shutterstock

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