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La Ciudad |Experiencias variopintas en un ciclo académico inédito y complejo para la universidad
El éxodo de los estudiantes del interior en un contexto de suma incertidumbre

Hay quienes dieron el año por perdido. Otros aspiran a rendir en breve finales online. Las clases a distancia “sirven” y “hay docentes que se esfuerzan” pero el aula “no tiene reemplazo”. El desafío de las carreras prácticas

Carlos Altavista

Por: Carlos Altavista
caltavista@eldia.com

12 de Julio de 2020 | 02:02
Edición impresa

Es una imagen que habla. Las enormes e históricas puertas de madera de la “Casa Juárez”, donde se hospedan estudiantes universitarios de la ciudad bonaerense de Benito Juárez, están cerradas con cadena y candado. Es que la inmensa mayoría de los alumnos del interior retornaron a sus pueblos. Algunos tuvieron que rescindir contratos de alquiler, mientras que otros los mantienen con un enorme esfuerzo de sus familias. Unos piensan volver si regresan las clases presenciales. Otros no saben. Decir que “manda la incertidumbre” ya es un lugar común en este contexto. Pero es así.

Las clases a distancia tuvieron que superar obstáculos iniciales. Hoy, ya hay quienes llegaron a rendir parciales. Otros dicen que “han simplificado contenidos” y que la falta de intercambio con profesores y compañeros golpea sobre los aprendizajes. Hay materias teóricas que soportan el formato digital, pero hay asignaturas e incluso carreras prácticas que han perdido mucho terreno. ¿Se recuperará? Todo un enigma por el momento.

Otra cuestión que pesa y mucho es la del contacto humano: estudiar en grupo, “estar” en la facultad, tener y disfrutar de la vida universitaria.

Poner pausa

Karen Rocoma tiene 24 años, está en 4º año del profesorado en Educación Física, y la pandemia cambió todos sus planes 2020.

“Volví a Chacabuco el 17 de marzo, pero todavía sigo alquilando una pieza de pensión. Es que tengo pensado volver a La Plata apenas termine la cuarentena, aunque no retornen las clases, para buscar trabajo y vivir ahí”, comentó, para contar que no empezó a cursar el primer cuatrimestre porque tuvo “la oportunidad de trabajar acá, en mi ciudad, y hasta que se normalicen las clases presenciales no voy a cursar. Así que, por ahora, dejé la carrera en pausa, algo que no estaba en mis planes”, completó.

Plantar bandera

Paula Fiorini es entrerriana, de Gualeguaychú. Tiene 25 años, estudia Psicología y decidió quedarse en la Ciudad.

“Me encuentro en La Plata. Sé que en Gualeguaychú dispusieron colectivos para volver cuando la situación de aislamiento se extendió. Pero tomé la decisión de permanecer acá. Fue complicado y lo sigue siendo”, admitió Paula. “Vivo sola... Bueno, con una gata”, bromeó, y opinó que “el hecho de que nos priven de andar libremente, aunque sea por salud, se hace difícil. Para todos”.

“Los primeros meses fueron los más difíciles. No poder salir, sumar las clases virtuales, fue todo un desafío adaptarse a lo que, ahora, es una nueva normalidad”, describió, para valorar la ayuda de sus padres. “Creo que mi situación es privilegiada en relación a la de otros”, reconoció.

Subrayó que “las clases virtuales han sido un desafío tanto para los estudiantes como para los docentes. Y lo hemos afrontado como pudimos para llevar lo presencial a lo virtual. Destaco mucho la modalidad de trabajo en grupo que hemos tenido; sin mis compañeros no hubiera podido seguir la cursada”, realzó, para admitir que el cuidado también debe abarcar la salud mental. “No veo la hora de poder ver y abrazar a mis amigos y familiares”, remató.

Rendir finales desde El Hoyo

Camila Insaurralde (23) cursa 4º año de Psicología. En marzo, antes de que se decretara la cuarentena, regresó a El Hoyo de Epuyén, en Chubut. “En La Plata alquilo una habitación en una pensión, cerca de la facultad. Si bien por ahora puedo seguir manteniendo el alquiler, como soy becada en el buffet del centro de estudiantes y la universidad está cerrada, se me complicaba mucho quedarme allá”, relató la joven que nació y creció en Puerto Madryn.

Camila está cursando las dos materias cuatrimestrales de 4º año. “Bastante bien. Al principio se complicó, sobre todo la entrega (virtual) de los trabajos. Pero ya rendí los parciales, y ahora estoy esperando que llegue agosto, cuando rendiríamos los primeros finales online”, proyectó. “Si se retoman las clases presenciales este mismo año mi idea es regresar y retomar la rutina habitual. ¿Planes? Sí, se trastocaron, porque a esta altura de la carrera una programa dar finales. Veremos qué pasa desde agosto”, señaló, e hizo fuerte hincapié en el enorme cambio que significó pasar a estudiar en soledad en una carrera donde, dijo, se acostumbra a trabajar en grupo. Así las cosas, las videollamadas están a la orden del día para no perder el contacto.

Hay estudiantes que no tocaron un hueso, un músculo, un paciente, resaltaron docentes de Medicina

 

Clara Lucero Sonzini (21) estudia licenciatura en Artes Plásticas con orientación a Escenografía. La joven de Pigüé contó que alquila en La Plata y que sigue pagando el alquiler y las expensas, lo cual le resulta más sencillo porque el dueño del departamento es de su pueblo. “Y gracias a que el trabajo de mi padre no estuvo en riesgo por el virus”, agregó.

“Estoy recibiendo clases de modo virtual. La facultad buscó que ningún estudiante quedara fuera de las cursadas, así que muchas cátedras se adaptaron a la situación cambiando el cronograma de actividades y probando modos de mantenernos en contacto. Lo que sí nos trabó, como estudiantes de artes, es que muchas realizaciones de entregas las hemos tenido que trasladar a lo digital, incluso editar digitalmente la foto de una entrega tridimensional”, puntualizó. “¿Mis proyectos para este año? Sí, la pandemia los complicó. Pensaba emprender con unos compañeros trabajos escenográficos, puestas de luces para eventos culturales. Pero bueno, debemos cuidarnos y respetar las medidas de aislamiento, pues no sólo está en juego nuestra salud sino la de nuestra comunidad; tenemos que pensar por todos”, enfatizó.

Simón Muñoz Castiñeira también tiene 21 años. Cursa 4º año de Comunicación Social. “Volví ayer (por el viernes 10 de julio) a Neuquén capital, mi ciudad. A fines de enero me instalé en el departamento de La Plata. Ahora regresé porque quería pasar las vacaciones acá, aunque mi idea es irme de nuevo dentro de 45 días. ¿Las clases a distancia? Es cierto que estamos en un contexto inédito y complejo, pero hay que discutir cómo garantizar nuestros derechos como estudiantes: las condiciones de cursada son muy ambiguas”, contó, y añadió que “estaba haciendo prácticas en el territorio y eso quedó trunco”.

Teoría y práctica

José Francisco Manson (20) está en 3º año de Historia. Hace un mes volvió a su San Martín de los Andes, luego de dar de baja el alquiler de un departamento. “Estuve cursando en forma virtual. Las situaciones son bastante heterogéneas en las distintas materias. Y el zoom o los videos de YouTube no reemplazan en absoluto el intercambio con los profesores y compañeros. El contenido es reducido y el aprendizaje más pobre”, aseveró.

Desde la facultad de Medicina, docentes consultados dijeron que “la disputa entre lo presencial y lo no presencial se está dando en todas las universidades del mundo, y si bien hay carreras donde lo no presencial se puede hacer y quizás quede tras la pandemia, acá el 90 por ciento es práctico. Esperemos que no den por aprobadas materias clave como Anatomía o las clínicas (que se cursan en hospitales), porque eso sería un disparate. Hay alumnos que no tocaron un hueso, un músculo, un paciente”, resaltaron.

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Multimedia

“Las cátedras se adaptaron cambiando actividades y probando modos de mantenernos en contacto. Lo que sí nos trabó es que muchas entregas las tuvimos que trasladar a lo digital, incluso entregas tridimensionales” Clara Lucero Sonzini (Pigüé) Licenciatura en Artes Plásticas

“Es cierto que estamos en un contexto inédito y complejo, pero hay que discutir cómo garantizar nuestros derechos como estudiantes: las condiciones de cursada (virtual) son muy ambiguas” Simón Muñoz Castiñeira (NQN) Lic. en Comunicación Social

“Alquilo en una pensión. Por ahora puedo mantener el alquiler, pero como soy becada en el buffet y la facultad está cerrada, se me complicaba mucho quedarme en La Plata. Por suerte, ya rendí los parciales” Camila Insaurralde (Chubut) Lic. y Profesorado en Psicología

“Conseguí trabajó acá, en mi ciudad, Chacabuco, y hasta que se normalicen las clases presenciales no voy a cursar. Así que, por ahora, dejé la carrera en pausa, algo que no estaba en mis planes” Karen Rocoma (Chacabuco) Profesorado en Educación Física

“¿Cursadas virtuales? Las situaciones son heterogéneas en las distintas materias. Y el Zoom o YouTube no reemplazan el intercambio con profesores y compañeros. El contenido es reducido y el aprendizaje más pobre” José Francisco Manson (NQN) Profesorado de Historia

“Tomé la decisión de quedarme acá. Fue complicado y lo sigue siendo. Vivo sola, y el hecho de que nos priven de andar libremente, aunque sea por salud, hace que las cosas sean difíciles. Para todos” Paula Fiorini (Entre Ríos) Licenciatura en Psicología

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