"Baise-Moi" fue titulada "Fóllame" en los cines españoles. Esta gruesa traducción se acerca al blanco: "Cogeme" o "Volteame" (sexualmente), "Bajame la caña", pueden ser los sentidos de "Baise-Moi", aunque también, después de verla, cabe sugerir significados por el lado de "en bajada", caída, cuesta abajo, en picada y otras "traducciones" referidas al descenso social, moral, existencial, de género que, a través de la violencia y la agresividad viven las protagonistas, símbolos-emblemas de una situación global comentada en los medios vivida en Francia hoy, junto a la aplicación de políticas "neocon(servadoras)" y la inmigración masiva de africanos, sobre todo argelinos, latinoamericanos y europeos del este después de la disolución del comunismo. "Baise-Moi" puede compararse con "Sólo contra todos" e "Irreversible" del argentino-francés Gaspar Noé. Noé figura como uno de los colaboradores principales de "Baise-Moi" y su marca se nota. Se ha dicho a la ligera que es la "versión porno" de la norteamericana "Thelma o Louise", de Ridley Scott. La comparación es equívoca; "Thelma y Louise" manipula desde la reconversión machista del feminismo del ama de casa frustrada media estadounidense. La película de Despentes y Coralie Trint Thi, en cambio, se emparienta con el urbano realismo sucio, "sucio" no tanto desde la moral convencional sino desde lo estético y sentido de crítica radical y sin vuelta atrás a toda la cultura del norte capitalista, de confort y fractura social, de derroche e individualismo psicótico. El mundo de la "banlieue" (suburbios), ese que en unas noches de noviembre del 2005 puso en las calles a desproletarizados y desocupados inmigrantes para la quema de miles de autos y explica el triunfo del derechista Sarkozy. De ese mundo provienen y no pueden escapar el dúo de heroínas trágicas de "Baise-Moi", en una escalada cruel y restallante de sexo crudo y violencia antimasculina.
¿Qué es "Baise-Moi?" ¿Es una película porno? En verdad, no lo creo. En cualquier caso, la excitación sexual no es incompatible con el arte. Sí todas sus escenas sexuales son explícitas y reales, con penetraciones y sexo oral sin simulaciones. Tanto Karen Bach como Raffaela Anderson fueron o son actrices porno. Anderson tiene apariencia física de argelina. De la directora Despentes, nacida en Nancy en 1969, ya se ha dicho que ejerció la prostitución y no lo oculta; casi lo explicita como una actividad que confirma la tensión burguesa de amor, dinero, mercado y objetivación del cuerpo. De Coralie Trint Thi poco se sabe; la web no ofrece mayores datos. En la ficción, Nadine (Bach) y Manu (Anderson) son dos mujeres humilladas dedicadas a la prostitución y pornografía que un día estallan y acribillan a balazos de todos los varones que encuentran, aunque también a una "burguesita" de traje sastre sorprendida en un cajero automático. Se convierten en asesinas seriales en una "road movie" hacia París en autos robados. Matan a sangre fría y sin motivos particulares y tienen sexo. Humillan, degradan, gozan con agresividad del otro. Devuelven lo que les han dado. No conocen otro trato ni intercambio. Son "vengadoras anónimas" al estilo Bronson pero al revés: ya no ejecutan a los pillos pobres sino a todos, sin discernir ni "discriminación", en especial a los hombres prolijos, confortables y de buen consumo. Es probable que este criterio saque del molde aceptado a "Baise-Moi", que después de su polémico estreno parisino fue recluida a salas condicionadas por la protesta de sectores de derecha.
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