Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Temas del día:
Buscar
Revista Domingo |NOTA DE TAPA

¿Por qué van los platenses al psicólogo?

Desde los divanes de la ficción se disparan historias de amores y conflictos que se reflejan en muchos puntos de rating. Pero en la vida real, ¿cuáles son los motivos más comunes que llevan a la gente a la consulta?. En esta nota, profesionales locales describen de qué se habla en los consultorios de la Ciudad

13 de Octubre de 2013 | 00:00

Hace ya tiempo que el diván llegó a la tele para convertirse en el escenario principal donde desde la terapia se plantean los conflictos humanos que dan argumento a series y novelas de gran rating. Recientemente fue “En terapia”, la tira protagonizada por Diego Pereti, e “Historias de Diván”, actuada por Jorge Marrale, las que acapararon premios y rating. Y en la vida real, es también sabido que las consultas psicoanalíticas en nuestro país crecen tanto en consultorios públicos como privados.

En nuestra ciudad, si bien el número de pacientes no es mensurable, sí es un dato de la realidad que la actividad de los 3.017 profesionales matriculados en el Colegio de Psicólogos de La Plata -que incluye entre otros a distritos como Berisso, Ensenada y Magdalena- va en franco aumento. Ahora bien, ¿de qué se habla en los consultorios de la Ciudad?; ¿cuáles son los principales motivos que llevan a los platenses al diván?

Para los profesionales del Colegio de Psicólogos de La Plata (ver aparte), “la consulta se hace cuando algo del “equilibrio” en el que se vivía se rompe, el padecimiento pesa demasiado y la angustia irrumpe”.

Y esa “angustia” puede tener distintos orígenes. Algunos sostienen que en la mayoría de los casos el pedido de ayuda profesional encuentra como principal causa a las problemáticas de tipo vincular, especialmente en lo que hace a la relación de pareja, como así también a los conflictos de tipo familiar, en especial a la relación padre, madre, hijos. Y otros, más específicamente, encuadran esa primer consulta en los conflictos amorosos y en la “necesidad de creer”.

“La necesidad de la gente de creer es ancestral y de estructura -explica la licenciada Lila Isacovich- y no hay sujeto humano que pueda vivir sin creer en algo, se llame como se llame, Dios, ciencia, naturaleza, fe, religiones o mitos”.

“Uno de los más reconocidos analistas, J. Lacan -agregó la psicóloga- se refirió a esta cuestión diciendo “no es que Dios ha muerto (como profetizaba Nietzche) sino que es inconsciente”. Parafraseándolo, creemos que Dios es una construcción consciente e inconsciente de los hombres para dar cuenta de la razón última, de la causa, y preferimos pensar que la religión de los mortales es la creencia en un “otro” que nos protege, nos ampara, nos ama y vela por nuestro bien. El sujeto está llamado a darle un sentido a su existencia y no hay nadie que escape a esta necesidad intrínseca a lo humano”.

“Pero la problemática subjetiva -añadió- comienza desde el momento mismo de la adquisición del lenguaje, por la discordancia entre lo que se dice y lo que quisiéramos decir, donde las palabras parecen no abarcar nunca la dimensión del ser, que las trasciende. Ese déficit es lo que buscamos incansablemente remediar, pero ese vacío se traduce muchas veces en angustia o sin sentido”.

“Freud -concluyó la terapeuta- concebía la salud como la capacidad de amar y trabajar. El oficio, la profesión, la creación artística y el amor en todas sus formas, son los mejores antídotos para protegernos de la caída en el abismo de la falta de sentido y la soledad. A los analistas nos demanda un trabajo arduo y minucioso con cada persona en singular recuperar –si es que lo perdió – su deseo y su propio camino. En ese andar suele suceder que no solo se recuperen las ganas, sino que se descubra justamente eso: que no hay un sentido predeterminado”.

Para la platense Patricia Maestri, en tanto, “mas allá de lo que el paciente manifiesta como su motivo de consulta, el analista sabe que atrás dé lo manifiesto existe otra motivación mas profunda que el mismo paciente desconoce. La interpretación que el consultante hace de su malestar está sostenida siempre por su propia manera de entender, su nivel de información, o el imaginario cultural en el que creció. El motivo de consulta es lo que el paciente dice tener, lo cual puede no coincidir con la demanda, pues la demanda alude a la necesidad subjetiva de pedir asistencia frente a su malestar, supone la expresión de un deseo, la petición lisa y llana de ayuda”.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS

Para disfrutar este artículo, análisis y más,
por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Full Promocional mensual

$740/mes

*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $6990

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

Básico Promocional mensual

$570/mes

*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $4500

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme
Ver todos los planes Ir al Inicio
cargando...
Básico Promocional mensual
Acceso ilimitado a www.eldia.com
$570.-

POR MES*

*Costo por 3 meses. Luego $4500.-/mes
Mustang Cloud - CMS para portales de noticias

Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla