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“EN INTERNET SE PUEDE VIVIR Y TAMBIEN SE PUEDE MORIR“

“Nadie sabe adónde nos llevará la era digital”

Martín Felipe Castagnet, novelista platense traducido a varios idiomas. Premiado entre los mejores escritores latinoamericanos. Es el autor argentino más joven editado en los Estados Unidos. La literatura y la tecnología

castagnet está considerado como uno de los mejores narradores latinoamericanos

Castagnet / foto de Andrea Parejas

Por MARCELO ORTALE

marhila2003@yahoo.com.ar

“Internet es una plataforma en la que se puede vivir. Y si se puede vivir, en Internet también se puede morir…”, dice Martín Felipe Castagnet (1986), novelista nacido en La Plata, considerado en la actualidad como uno de los mejores narradores latinoamericanos, cuya última novela “Los mantras modernos” (2019, Lima, Pesopluma), también editada dos años antes por la editorial porteña Sigilo, sumerge al lector en una realidad entrecruzada por las nuevas tecnologías y el extravío humano.

Traducida a varios idiomas como su antecesora “Los cuerpos del verano” (Factotum, 2012, Buenos Aires), editada luego en Francia, Estados Unidos, Israel, España, Bolivia y Perú, esta obra y la última de Castagnet han convocado a críticos nacionales y extranjeros que, como se verá, exaltaron ambas narraciones. El autor ha sido también seleccionado por el Hay Festival Bogotá39 como uno de los 39 mejores escritores de ficción latinoamericanos menores de 40.

Recibió, asimismo, el premio a la Joven Literatura Latinoamericana 2012 organizado por la MEET – Maison des Écrivains Étrangers et des Traducteurs (Casa de Escritores Extranjeros y de Traductores) de Saint-Nazaire, y por La Marelle, Villa des projets d’auteurs (Casa de proyectos de autores), Marsella, Francia. En el último caso el jurado estuvo integrado por Eduardo Berti, Michel Lafon, Pablo de Santis, Vlady Kociancich, Alan Pauls, Iván Salinas y Silvia Hopenhayn.

Doctor en Letras, graduado en Humanidades de la UNLP, traductor y editor, Castagnet es profesor de Introducción a la Literatura y de Literatura Norteamericana en esta facultad platense. Tiene escritos, también, varios libros de cuentos, como “La pasión de la jugadora de videojuegos”, publicado en Buenos Aires-Barcelona; “Once mil kilómetros” editado en Rosario y otras narraciones y traducciones publicados en la Argentina, Perú, Ecuador, Bolivia, España, Inglaterra, Francia y otros países. Además de estos y otros antecedentes académicos y literarios, Castagnet pertenece a una nueva narrativa latinoamericana, anclada a la dominante influencia que hoy ejercen la tecnología y la ciencia ficción, con los ojos puestos en un futuro intranquilizador, ya que “como ocurrió cuando se descubrió la imprenta, nosotros recién estamos en el comienzo de Internet y no tenemos la menor idea acerca del lugar adónde nos llevará”.

Hijo de Claudio, un conocido abogado platense profesor de derecho Comercial en la UCALP y en la UNLP y de Maria Margarita Bacigalup Vértiz, también de familia de abogados, dice en la entrevista que ya de adolescente apuntó hacia la literatura, “aún cuando no tenía una idea clara acerca de que existía una facultad de Letras, así que en algún momento pensé en seguir abogacía”. Supone, sin embargo, que en buena medida le debe la vocación de escritor a su profesor de literatura en el secundario (el Estrada de City Bell), Enrique Lonné, al que recuerda con mucho respeto y afecto.

“A los trece años leer la Ilíada y los libros de Bradbury me cambiaron la vida”

 

“Yo tendría trece años y en el mismo curso lectivo Lonné nos hizo leer la Ilíada y los libros de Ray Bradbury. Para mí fue suficiente, leer esos dos libros me cambió la vida…”, recuerda ahora en la entrevista realizada a pocos metros de su viejo colegio, aunque en la actualidad vive en el porteño barrio de Belgrano. “A esas lecturas le añadiría El señor de los Anillos, que me deslumbró y sobre el cual hice la tesis del doctorado”.

“Hay algunos que dicen que la facultad de Letras te desanima como escritor. Que suele ser muy árida. A mí no me ocurrió eso, por el contrario, yo creo que la carrera te enseña a leer, que es la mejor manera de enseñarte a escribir”.

COMO ESCRIBIR

Cuando surge la idea de una novela, lo que suele hacer Castagnet es buscar primero varios epígrafes, es decir varias citas de autores que le resulten atractivas. “Y luego de escribir la novela, elijo uno sólo de esos epígrafes. En su última novela dejó en pie una cita de Marcelo Bielsa, el DT argentino que fue del seleccionado y ahora dirige en Inglaterra. Dice así: “Del futuro sólo hablaré si estoy obligado a ello”.

En su primera novela, la cita que oficia de espolón de la obra pertenece a Stephen Hawking: “No hay cielo ni vida después de la muerte para las computadoras obsoletas; ese es un cuento de hadas para la gente que le teme a la oscuridad”.

“Escribí y escribo de todo, pero me dediqué en forma profesional a la prosa. Mi amor literario es para la novela”, dice, para detallar que escribe en los espacios que le deja la docencia. ¿Quiénes son sus escritores favoritos? Acá piensa un instante, duda porque lo deben llegar varios a la memoria y finalmente, casi deletreando o paladeando esos nombres, los menciona: “Fuera del sol…que es Borges…pienso en Melville, Homero, Dostoievsky, Tolkien, Salinger…a ver también en Italo Calvino y de los argentinos me gustan mucho Angélica Gorodischer, Cortázar y Leopoldo Marechal, el de Adán Buenosayres”. Casado con la juninense Andrea y con un hijo de meses, Iván Felipe, afirma que habla bien el inglés, el francés, que entiende el italiano y que estudia el japonés, idioma del que tradujo “Diecisiete sílabas” (cuentos) de Hisaye Yamamoto (Buenos Aires, Gog y Magog). Le gustan los haiku.

“Las mías son novelas fantásticas que trabajan sobre la realidad y la digitalidad”

 

Castagnet define a sus obras como “novelas fantásticas que tratan sobre la materialidad o la realidad y la digitalidad, tratando de integrar ambos conceptos. Los personajes van y vienen entre esos dos mundos, viven en esa zona fronteriza en la que hoy nos encontramos casi todos”.

“En cierta medida Internet se ha transformado en algo trascendente. Eso que era una herramienta primero, es ahora una plataforma en la que se puede vivir. Y como dije antes, donde se puede vivir se puede también morir. Hay cosas que resultan impresionantes como, por ejemplo, que los perfiles de Internet siguen abiertos aún cuando una persona se haya muerto”, añade.

Aquí recuerda a Gutemberg: “lo de la invención de la imprenta se tradujo en una larga revolución, que duró varios siglos, que llevó a la humanidad del analfabetismo al alfabetismo. Y uno debe pensar que con Internet, que fue creado sólo hace treinta y dos años, recién estamos en el comienzo de un proceso que no sabemos dónde puede terminar. Ahora todo se digitaliza, pero ¿qué va a pasar en los próximos cien años?

VISIONES CRITICAS

Kit Maude (Revista Ñ) afirmó sobre Castagnet que “todo esto suena un poco vertiginoso, y lo es, pero vale la pena: la mezcla estrafalaria de elementos va borboteando de manera atrapante, hasta llegar a un punto exhilarante y rarísimo que revela las influencias subversivas de escritores como Marcelo Cohen o César Aira».

Por su parte, Gonzalo León (Eterna Cadencia” afuirna que “Castagnet es el autor argentino más joven que ha publicado en Estados Unidos, y uno de los más jóvenes latinoamericanos. A diferencia de Enríquez, sí cree que en que la literatura latinoamericana puede estar al borde de un nuevo auge, pero no hay que apresurarse a cantar victoria sólo por haber pasado el famoso embudo norteamericano. Tenemos las traducciones y están empezando a llegar las reseñas; ahora faltan los lectores. El verdadero auge es ser leído; ser publicado es sólo el paso necesario”».

Sobre “Los Cuerpos del Verano”, dijo Jorge Carrión: “Esta novelita es magnífica: ciencia ficción transcorporal, transexual, transgénica y transgenérica, inteligente y divertida, una especie de síntesis entre Aira y Piglia”.

Por su parte, Diego de Angelis (Revista Ñ), sostuvo que “el viaje al futuro que propone Martín Felipe Castagnet es también un viaje de regreso a lo físico y a lo animal, a lo más irracional del ser. Los cuerpos del verano es una especie de novela de zombies mediada por internet, una reflexión sobre la naturaleza de la vida, el paso del tiempo, la identidad, la tecnología y la conciencia humana». Añadió que «despojada de parafernalia tecno-científica, ni exagerada afectación, la escritura de Castagnet nos conduce suavemente hacia un infierno probable, desolador. En apariencia, sin alternativa posible. De todas formas, como un despiadado alegorista, nos presenta una utopía perversa, pero para significar con mayor potencia el espacio no iluminado por el desbordante reflejo de los monitores».

A su vez,Fernando Krapp (Página 12) afirmó que “cada tanto, una novela argentina planta bandera en la ciencia ficción, y a veces lo hace no desde el costumbrismo espacial sino desde las raíces mismas del género: con una idea”, para añadir que se trata de “una fábula oscura donde la reencarnación y la posibilidad de la vida más allá de la muerte se sacuden el polvo metafísico para enfrentarse a la imprevista y prosaica cotidianidad del futuro”».

El café se termina. Hay que ir cerrando. Castagnet debe tomar el tren que lo llevará a Constitución, el mismo que lo trae desde allá dos o tres días a la semana para dictar sus cátedras en Letras. Se vuelve al tema de los epígrafes, al curioso empleo de una cita de un DT de fútbol para presidir su novela. Y cuenta que una vez se encandiló con una cita de Miguel Hernández. “Tenía la cita, pero no el libro…” recuerda. Le pidió un tiempo más al cronista para recordar esas palabras de Hernández. Rescató una o dos palabras. ¿Y a quién iba a recurrir para encontrarla, que no fuera a Internet? Exploró en su celular. “¡Aquí está, la encontré!” dijo triunfante. La cita del poeta alicantino, extraída de uno de sus memorables poemas sobre la Guerra Civil española, dice así: “En un rincón de carne cabe un hombre”. Ese epígrafe no encontró aún el libro de Castagnet que lo acompañe. Al irse detalla que ya está escribiendo la siguiente novela…”sobre internet, claro…”.

 

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