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DATOS DE UN ESTUDIO PRIVADO

La Provincia tuvo un ejercicio fiscal positivo en el primer semestre del año

Fue una tendencia en casi todos los distritos. A nivel nacional pasó lo opuesto. La brecha entre ingresos y gastos bonaerenses fue del 7,2%. Interrogantes sobre cómo cerrará la segunda mitad de 2014.

Por MARIANO PEREZ DE EULATE

Variación de los ingresos totales versus gastos totalesUn análisis privado del primer semestre de este año sobre la situación fiscal de la Nación y de las provincias, cuya principal conclusión es que la mayoría de las administraciones provinciales han mejorado notablemente sus cuentas mientras que el gobierno federal avanzó en sentido opuesto, ubica a Buenos Aires entre los distritos que mejor hizo los deberes.

En efecto, en los primeros seis meses del 2014 se observa una importante mejoría en las cuentas fiscales de las provincias argentinas en general con respecto al primer semestre del año pasado: el superávit consolidado de las jurisdicciones provinciales pasó de 10.131 millones de pesos en 2013 a 20.684 millones este año, lo que significa un aumento del 104 %. El estudio comprende a 17 provincias, que son las que aportaron datos oficiales.

Es obvio el contraste de estos guarismos con el estado de las cuentas del gobierno nacional, que en el mismo período analizado (de enero a junio de este año) aumentó su déficit en un 170%. En plata real: pasó de un rojo de –13.789 millones de pesos en el primer semestre de 2013 a uno de –37.291 millones de pesos en 2014.

En ese marco, el primer semestre del año arrojó para Buenos Aires un ejercicio fiscal positivo de 6.781 millones de pesos. El año anterior, en el mismo lapso de tiempo, había sido de 2.119 millones de pesos.

El trabajo, difundido hace unos días, es de la consultora NOAnomics. Se titula “En lo fiscal, provincias más maduras que un gobierno nacional adolescente” y escrutó las cuentas de los siguientes distritos: Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Chaco, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Fe, Santiago del Estero, Tucumán y Ciudad de Buenos Aires.

En el caso bonaerense, los datos analizados llegan hasta mayo último. Eso obedece a una inexplicable demora que suele tener el ministerio de Economía provincial para dar a conocer cifras oficiales.

De esos distritos mencionados, hay cuatro que el año pasado presentaron déficit en sus cuentas públicas pero que este año pasaron a una situación superavitaria: Misiones, Río Negro, Neuquén y Entre Ríos. Jujuy mantuvo este año su realidad deficitaria y Santa Fe pasó de tener números positivos en el primer semestre de 2013 a registrar déficit en el mismo lapso de 2014.

Con un resultado financiero equivalente al 8,8% del total de sus ingresos en el primer semestre de este año, Buenos Aires aparece como la sexta provincia más eficiente en este sentido, precedida por San Juan (20,6%), Chaco (16,5%), Río Negro (13,4%), Capital Federal (13%) y Catamarca (8,9%).

La explicación de porqué mejoraron la cuentas fiscales provinciales –siempre recordando que es una foto del primer semestre de este año- es sencilla: sus ingresos crecieron más que sus gastos.

Sumando todos los distritos analizados, los gastos aumentaron 33,9% respecto al mismo período del año anterior y los ingresos lo hicieron en un 38,9%. La brecha positiva es de 5 puntos porcentuales. En el caso del gobierno nacional, que gastó más de lo que le entró, la brecha es de –5% en el mismo lapso.

Puntualmente en Buenos Aires, en el primer semestre hubo ingresos 40,2% mayores al año anterior y gastos totales 33,1% superiores, por lo que la brecha entre unos y otros fue 7,2% positiva, según el estudio. Por supuesto que hay provincias con mejores números y otras con peores guarismos.

Pero esa desaceleración del gasto que posibilita números fiscales positivos no es gratis. En la práctica es un ajuste que han hecho las provincias. Porque surge de un achique en el gasto de personal y, sobre todo, en los llamados gastos de capital y obra pública.

Entre los que más lograron reprimir los aumentos en las erogaciones de personal está Buenos Aires (tuvo una suba interanual en ese rubro de “sólo” 29,7%, debajo de la inflación real). Sólo Chaco, Capital Federal y Formosa lograron gastar menos en pagarle a los empleados entre un año y otro. Incluyendo a las cuatro mencionadas, son 13 los distritos que redujeron el gasto de su plantilla en términos reales, por debajo del costo de vida que mide el sector privado.

A modo de comparación: en el gobierno nacional el gasto en personal en el primer trimestre de este año se agrandó un 41% respecto al anterior. Por lo que se ve de este grupo de provincias es relevante el esfuerzo que han hecho, con los costos que eso conlleva. Como un persistente malestar de los gremios estatales, que se traduce en marchas y movilizaciones repetidas.

El mencionado ajuste se obtiene por el lado de los salarios más que por la reducción de la planta de personal. De hecho, estimaciones preliminares no oficiales aseguran que, hacia fin de este 2014, la planta de empleados de las provincias en general se habrá ampliado respecto al año pasado.

Lo dicho: el mayor ajuste para que los distritos tengan números saludables se dio en la obra pública. Su achique es la vía utilizada por los gobernadores para aliviar el gasto público en general. Hay casos muy notorios, como Formosa, que la disminuyó un 40 % en los primeros seis meses de este año respecto al 2013. En el caso de Buenos Aires, creció muy levemente, apenas un 20%, pero la verdad es que mantuvo una mínima participación en el presupuesto provincial: apenas el 1,2 por ciento de todo lo que gasta la Provincia es en obras públicas o inversión real directa.

La foto del primer semestre no implica una realidad igual para los últimos seis meses del año. “El ritmo de los ingresos descenderá durante la segunda mitad de 2014 a medida que la profundización de la recesión haga lo suyo sobre las recaudaciones de tributos provinciales y nacionales. En la medida que las provincias vean reducida su habilidad de seguir conteniendo el gasto, en especial el salarial, las posibilidades de cerrar el año en terreno positivo se diluirán”, vaticina el informe.

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