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Se quedó con la “espinoza” clavada, pero deber sacar cosas positivas, aunque no ganó
Se quedó con la “espinoza” clavada, pero deber sacar cosas positivas, aunque no ganó

Falcioni-Maradona, dos técnicos a los que el fútbol les dio vida

1 de Diciembre de 2019 | 02:53
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Las sensaciones son encontradas. Por que es difícil intentar un análisis sin tocar la horroroso arbitraje de Fernando Espinoza. Por que está claro, que el peor pecado que puede tener un árbitro, es cobrar algo que no existió. Que no pasó. Y ese error suyo rompió el partido. Cambió todos los planes. Por que de estar ganando 1-0, con el juego controlado, pasó a jugar con uno menos, a que le empataran, a perder a un hombre como Paradela (hoy de lo mejor que tiene el equipo), y jugar con esa sensación de impotencia y bronca en la cabeza.

A pesar de ese combo explosivo, Gimnasia supo mantener un equilibrio y seguir adelante. Lejos de “atrincherarse” cerca del arco de Martín Arias (que se lo vio recuperado, con la seguridad y presencia de sus inicios en el arco de Primera), se la ingenió para buscar el segundo gol, obvio, sin regalarse.

Resultó una buena actuación del Lobo. Tuvo el carácter suficiente para mantenerse con la mente fría y no caer en el descontrol o entrar en el juego fuerte por la bronca acumulada contra Espinoza.

Se mantuvo sólido en el fondo, y ninguno se puso colorado si la tuvo que mandar a la tribuna. Los cuatro del fondo cerraron todos los caminos. Guiffrey que se vio desbordado en el arranque por la velocidad y los firuletes del colombiano Lenis, se repuso y lo controló bien. Y ni Arias, Dátolo o Urzi pudieron crear peligro.

Gimnasia tuvo en su mediocampo lo mejor. La Perla Ramírez con un golazo y buen despliegue, el Uru Tijanovich incansable, Ayala siendo patrón. Caco García estuvo activo y más comprometido en el juego, y de tiro libre casi mete el 2-1. Entre Arboleda y el poste derecho le ahogaron el grito. Arriba Contín peleó con gente dura como Civelli y Maldonado, y a veces Vittor.

Gimnasia fue un equipo sólido. Ordenado. Ante un rival que venía con el ánimo por las nubes y necesitado por sumar también. La calidad del rival también levanta la actuación propia. Lejos de desmoronarse como pasó en otros partidos apenas le convierten, el Lobo se mostró seguro, compacto.

Sin dudas por ese lado debe ir Gimnasia. Olvidarse definitivamente de la mala producción ante Arsenal, y quedarse con tareas como la que mostró con Banfield. Será muy difícil repetir la contundencia del 4-0 con Newell´s ó el 3-0 frente a Aldosivi, pero más terrenal será a lo mejor ganar 1-0 y jugar con la entrega, la actitud y el orden que mostró ante el Taladro.

Queda un solo partido oficial para cerrar un año difícil. Será otra final ante un rival directo. La última de las cuatro que tenía (Aldosivi, Arsenal, Banfield y Central Córdoba) y será imperioso sumar de a tres para mirar el 2020 con mayor optimismo. Maradona y el Lobo saben bien que esto es largo, y que pueden aparecen “espinozas” en el camino.

 

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