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Turismo |ISLA PARAÍSO DEL MEDITERRÁNEO
Menorca: un refugio para frenar el estrés

La vida se vive y se siente poco a poco en un marco natural incomparable ya que es una Reserva de la Biosfera que ha logrado preservar su esencia natural

Menorca: un refugio para frenar el estrés

Menorca, un lugar ideal para estar alejado del “ruido” y disfrutar de sus espacios

22 de Noviembre de 2020 | 05:38
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Esta isla balear presume de tener todo un entramado de calas de agua transparente que son el reclamo de decenas de miles de turistas. Sus tradiciones, fiestas, cultura y rincones con tanto encanto como el pueblo marinero de Binibeca la convierten en una de las joyas turísticas de España. Ahora, con la pandemia, se está afianzando como refugio seguro por la incidencia descendente que registra el COVID-19 en su territorio.

Viajar a Menorca es hacerlo a una de las islas con más encanto del arco Mediterráneo y, no muchas veces, conocida. La quietud y calma que se respira a cada rincón la convierten en un destino propio para parar el tiempo y dejar el estrés a un lado.

Con decenas de calas de agua cristalina entre uno de sus principales atractivos, la isla se convierte en un paraíso para los amantes de la playa, el turismo marinero o actividades deportivas acuáticas como el esnórquel.

Porque en Mernoca la vida se vive y se siente poco a poco en un marco natural incomparable ya que es una Reserva de la Biosfera que ha logrado preservar su esencia natural y calidad de vida incluso en los difíciles tiempos actuales.

Basta subir a lo alto del monte Toro, la cima de la isla y su epicentro, para darse cuenta de la maravilla natural que arropa a quien se deja tentar por Menorca. Sus escasos 357 metros de altitud son, sin embargo, la mejor atalaya para admirar toda la isla en una panorámica de 360 grados al amparo del Cristo redentor que se alza, brazos abiertos, sobre este monte y su ermita-santuario.

Su quietud y calma la convierten en un destino para parar el tiempo y dejar el estrés a un lado

 

Esa Reserva de la Biosfera tiene su núcleo en el parque natural de s’Albufera des Grau pero hay otros atractivos naturales como el histórico Camí de Cavalls que circunvala la isla en sus 185 kilómetros de perímetro, el mejor lugar para andar respirando pura esencia mediterránea y hacer ejercicio.

RINCONES CON ENCANTO

La huella marinera es evidente en cada uno de sus rincones y uno de los más emblemáticos, de indudable belleza, y cercano a Mahón es el pequeño pueblo de Binibeca, con sus recoletas y laberínticas calles junto a casas perfectamente encaladas de incontestable belleza. Una belleza serena e imponente por el silencio que las recorre al caer la noche.

También Menorca es gastronomía con su caldereta de langosta o vinos propios, cultura y festejos, como los de las fiestas de San Juan en Ciutadella o las de Gracia en Mahón, en los que el caballo menorquín (característico por su pelaje negro) es claro protagonista de estos días de ocio y asueto que, por el momento, han quedado suspendidos a la espera de superar la pandemia.

Por eso, y mucho más, Menorca atrapa, seduce y engancha a cada persona que visita esta tierra porque, una vez conocida, siempre se quiere volver.

Si se comienza a descubrir la isla partiendo de su capital Mahón, se llegará en primer lugar a Villacarlos, encantador pueblo de poco más de 4.500 habitantes, situado en el puerto de Mahón. La influencia británica es evidente en su arquitectura. En sus cercanías se encuentran Cala Llonga y Cala de Sant Esteve.

A 8 km. al Norte de Mahón se encuentra el Parque Natural des’ Albufera des Grau, pequeño lago que constituye la segunda zona húmeda de las Baleares, tras la Albufera de Alcudia. El monte mediterráneo convive allí con los juncos y plantas de la marisma. En invierno se concentran en ella más de 7 mil aves de 150 especies censadas. Y para completar este maravilloso paisaje, el islote Es Colom, a tan sólo unos 200 metros mar adentro.

Sus decenas de calas de agua cristalina son uno de los principales atractivos de la isla

 

Muy cerca, al sur, está Sant Lluis, pequeño poblado de 2.200 habitantes que fue fundado en el siglo XVIII por los franceses cuando reinaron en Menorca por corto tiempo. Se puede ver a sus alrededores la bucólica estampa de las ovejas o las vacas cruzando la carretera. Muy cerca de este pueblo se encuentra Cala Alcaufar una bella playa con una urbanización de calidad, la Cala d’es Rafalet, bellísima y muy resguardada playa, y Punta Prima, preciosa playa de fina arena blanca.

Si se va a Torret, que se extiende en el horizonte salpicada de casas de un blanco pulcrísimo, se encontrará esa Menorca virgen de la que se ha oído hablar en algunos relatos ya muy antiguos, con esa pulcritud y sencillez que la caracteriza. Habrá que volver a San Clemente, donde se podrán ver a algunos hippies en bicicleta; la explicación está en Calas Covas, pues ahí aún viven los descendientes de aquellos hippies que eligieron esta isla como su paraíso terrenal. Habitan en cuevas sobre el acantilado, se calientan y cocinan con gas butano, y su único contacto con el mundo exterior es mediante una radio de pilas. Ellos son los que mantienen a diario limpia la cala.

 

Dónde queda

Menorca, con una extensión de 701 km² (kilómetros cuadrados), se ubica en medio del Mediterráneo Occidental. Casi equidistante de tierras argelinas y francesas, así como de la isla de Cerdeña y de la península ibérica, siendo la más septentrional y oriental de las Islas Baleares. De hecho, es el territorio español más oriental y el primer lugar donde amanece y anochece en España.

La isla de Menorca y los islotes que la rodean constituyen un resumen del Mediterráneo Occidental, en el que se pueden encontrar la mayor parte de los ecosistemas característicos de esta región, excepto los fluviales y los de montaña.

Hospedajes

Los hay y para todos los bolsillos. A continuación algunos de ellos con el precio por día para dos personas. Catalonia Mirador Des Port $5.460 más 100 de impuestos; Hotel Petit Encant de Alaior $6.377; Hotel Casa Miranda $7.297 más 452; Sindic Hotel $8.937 más 100; Hotel Port Mahon $8.927 más 151; Ses Sucreres $8.654 más 100; Hort San Patrici $16.397 más 100; Hotel Hevre Sac $15.741 más 151; y Can Araya $15.395 más 151.

 

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