La justicia británica reconoció por primera vez ayer el papel de la contaminación atmosférica en una muerte, la de una nena de nueve años que vivía cerca de la concurrida ruta South Circular y falleció en febrero de 2013 en Londres. La pequeña murió de una grave crisis de asma después de casi tres años de ataques repetidos y más de 30 internaciones vinculadas a la enfermedad. (AFP)
SUSCRIBITE a esta promo especial