Adorni sumó dos viajes relámpago y ordenan más medidas de prueba
Tras un pago de IOMA, los médicos platenses levantaron la protesta
Falsa cita en La Plata: una trampa sexual que acabó en extorsión
Emmanuel Horvilleur: “Siempre hice canciones bailables, buscando la luz”
Casa Metro presenta “La Luna Cautiva” y un show inmersivo con canciones de Fito Páez
El Senado votó pliegos judiciales, incluido el de Mahiques padre
El PJ bonaerense lanzó su escuela de formación política hacia 2027
Reclamo sindical en 7 y 50 contra el impacto del ajuste en el sistema sanitario
Diputado libertario: desde Milagro Sala al Tesla de US$ 250 mil
Las canastas básicas también con menos aumentos: 1,1% y 2,5%
El efectivo vuelve a ser atractivo: descuentos de hasta el 40% en comercios
Actividades: talleres en Villa Elisa, clases de plástica, festejo de jubilados
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Una mujer de Seúl decide dejar de comer carne. No quiere olerla, verla ni pensarla. Lo único que hace es soñar: matanzas de animales que irrumpen en la noche como pesadillas insistentes. Ese gesto inicial, aparentemente simple, desata en *La vegetariana* una cadena de rechazos, violencias y silencios que exponen con crudeza el funcionamiento de una sociedad que no tolera la desobediencia.
Yeong-hye, la protagonista, no intenta explicar su decisión. Y es justamente esa falta de justificación lo que vuelve su elección insoportable para los otros. Su marido, un hombre gris, conformista y sin ambiciones, narra la primera parte de la novela con una honestidad brutal: se casó con ella porque parecía “una mujer común y corriente”, alguien que no alteraría el orden de su vida. La negativa de Yeong-hye a comer carne rompe ese pacto tácito de normalidad y lo enfrenta a una verdad incómoda: su esposa ya no se ajusta al rol esperado.
El conflicto no es de ella, sino del entorno. La familia, el marido, los médicos y la sociedad entera insisten en corregirla, convencerla, domesticarla. Cuando no lo logran, la tildan de loca. La marginación se vuelve inevitable. Lo alimenticio deja de ser el centro: lo que está en juego es el control sobre el cuerpo femenino y su derecho a decir no.
Este no es un libro sobre dejar la carne, sino una crítica existencial al patriarcado surcoreano y, por extensión, a cualquier sistema que pretenda disciplinar el cuerpo y el deseo.
ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES
HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS
Para disfrutar este artículo, análisis y más,
por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales
¿Ya tiene suscripción? Ingresar
Full Promocional mensual
$740/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $6990
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Acceso a la versión PDF
Beneficios Club El Día
Básico Promocional mensual
$570/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $4500
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884.
© 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados.
Registro DNDA Nº RL-2024-69526764-APN-DNDA#MJ Propietario El Día SAICYF. Edición Nro. 6986 Director: Raúl Kraiselburd. Diag. 80 Nro. 815 - La Plata - Pcia. de Bs. As.
Bienvenido
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
Bienvenido
Estimado lector, con sólo registrarse tendrá acceso a 80 artículos por mes en forma gratuita. Para más información haga clic aquí
DATOS PERSONALES
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
¿Querés recibir notificaciones de alertas?
Para comentar suscribite haciendo click aquí