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Mantener el natatorio en condiciones requiere de una cuidadosa tarea cotidiana

Gozar de la piscina es un placer en epoca estival, pero también es claro que requiere mantene el agua en perfectas condiciones

El cuidado del agua es vital para disfrutar de la pileta de natación/WEB

Un mantenimiento diario favorece la conservación del natatorio/WEB

Más allá de la preparación de inicio de temporada, es claro que el natatorio requiere de una serie de cuidados especiales para favorecer la conservación de agua, la salud de los usuarios e incluso el mantenimiento mismo de las instalaciones.

Hay que tener presente que el agua tiene una virtud maravillosa, que es la de disolver y mezclar una enorme cantidad de elementos y sustancias, pero esta habilidad en las piscinas genera la obligación de vigilarla muy de cerca para que, lo que en ella se produzca, no sea dañino para las personas ni para las propias instalaciones.

El mantenimiento para piscina más importante es el de la desinfección, pero hay otros aspectos que también se debe tener muy presentes. Para ello se utilizan distintos elementos de control y tratamientos, cuya dosificación requiere siempre, en primer lugar, conocer el volumen de agua que contiene la piscina.

Es decir que el criterio que debe tenerse en cuenta para escoger un producto para el mantenimiento de una piscina son: el volumen de agua y qué aspecto del agua quieres solucionar y/o mantener.

Para calcular el volumen para lo cual se aplican distintas fórmulas según la forma de la piscina.

Uno de los cuidados esenciales es la regulación del pH es un factor esencial en la piscina. El pH es una medida del grado de acidez, en una escala que va del 0 al 14. Los valores por debajo del 7 indican acidez y los que van por encima del 8 alcalinidad. Para que la piscina tenga el PH correcto se debe mantener entre 7 y 7,8. Para evaluar el índice de pH utilizamos un equipo de análisis de agua. Otro de los cuidados básicos es la cloración que consiste en añadir al agua un compuesto químico de cloro que actúa como oxidante de los elementos orgánicos de la piscina. El cloro se puede suministrar en tratamientos de choque, que liberan una gran cantidad de cloro normalmente al inicio de la temporada, y tratamientos de acción continuada, que realizan una liberación progresiva de cloro en formato pastillas o granulado. El cloro se pone en el skimmer y en el caso de piscinas desmontables, en una boya flotante, para que no entre en contacto con el plástico.

También se debe sumar a la piscina alguicida. Lo detectamos inicialmente por el tono del agua (lo más frecuente es que se vuelva un poco verdosa). Además de una buena limpieza física que elimine las algas de las superficies de fondo y paredes, será necesario un tratamiento de choque con un producto antialgas y un lavado del filtro.

Además, cuando el agua se vuelve turbia, de un tono blanquecino, estamos ante un problema de exceso de materia en suspensión. El mantenimiento del agua consiste en aportar floculante. Este actúa como un espesador de las materias en suspensión. El entorno de la piscina está sometido a humedad y calor, por lo que no es extraño que aparezcan hongos sobre determinadas superficies. La utilización de calzado es siempre importante, pero no está de más la utilización de un fungicida que evite la proliferación de estos organismos indeseados que pueden ser también invasivos en la piel.

 

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