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ZACARÍAS GIANNI

El platense que recrea a escala las joyas edilicias que devoró el fuego

El escenógrafo reconstruyó a través de maquetas el edificio del viejo Teatro Argentino y la Casona del Parque Saavedra

Zacarías Gianni recrea a escala joyas de la ciudad, como la Casona del Parque Saavedra/ César Santoro

El viejo Teatro Argentino, otra de las creaciones de Zacarías / EL DÍA

Con el objetivo de que se puedan conocer y apreciar edificios fundacionales que se perdieron con el tiempo, el escenógrafo platense Zacarías Gianni recreó a través de maquetas el edificio del viejo Teatro Argentino y la Casona del Parque Saavedra que se encuentra desde hace un tiempo en la Biblioteca “Del Otro Lado del Árbol”. “Todas las producciones que hago son de edificios u obras que se perdieron por el fuego, pero es bueno que aunque sea de esta manera la gente conozca cómo fueron”, señaló el artista.

Con una asombrosa fidelidad, la maqueta recrea en una escala 1:50 ese inmueble de pino blanco, con características galerías, que en su momento estuvo rodeado por dos viveros que proveían las plantas que le daban el marco verde a la ciudad.

Para tomar las medidas de referencia, el artista plástico dijo que se valió de fotografías de la época y una investigación histórica que le permitió determinar los materiales que se usaron para su construcción.

La maqueta fue encargada por el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires y también se exhibió en la muestra “La Plata y su Espacio Público. Las avenidas, parques, paseos y plazas” en la Sede CAPBA 1 del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires. Además estuvo en muestras itinerantes y exposiciones hasta que encontró su lugar en la biblioteca infantil del Parque Saavedra.

Pese a que por su fiel semejanza a la construcción original, que se exhibe en fotos antiguas, pueda pensarse que los materiales empleados para hacerla fueron especiales y costosos, el artista consignó que todo fue realizado con cartulina desgastada, “me demandó aproximadamente un mes y medio y en el interior puse una foto de mis padres como una forma de homenajearlos”, dijo.

Zacarías destacó que la Casona estuvo vinculada a la historia de la Ciudad y a sus primeras construcciones en madera, traídas de Canadá y Estados Unidos y de las que ya prácticamente no queda nada en pie.

Según las investigaciones, ese inmueble llegó de Estados Unidos y se la llamó “la Casa de los Gobernadores”; en el año 1907 se la trasladó al Parque Saavedra, con el objeto de dar cobijo a la Dirección de Paseos y Jardines de la Municipalidad de La Plata, cuyo director por mucho tiempo fue el Ingeniero agrónomo Alberto Oitavén que, entre otras cosas, tuvo la idea de crear el Jardín de la Paz emplazado originariamente en las inmediaciones del antiguo y desaparecido Teatro Argentino.

La particular construcción también sirvió de inspiración para poetas y escritores de aquella época.

El 8 de enero de 1981 fue denominada “Casa de los Fundadores” por Decreto Municipal N° 14.031; entonces funcionaba en su interior la Subsecretaría de Planeamiento local. Pero un incendio intencional ocurrido en 1994 la destruyó en forma total.

RECREACIÓN DEL TEATRO ARGENTINO

La maqueta del Teatro Argentino que puede verse en ese centro cultural fue una de las construcciones más sentidas de Zacarías porque con ella homenajeó a Carlos, su padre, un prestigioso escenógrafo que trabajó por décadas en esa emblemática sala teatral.

La maqueta fue declarada Patrimonio Cultural de la Provincia de Buenos Aires y su satisfacción mayor fue que artistas que conocieron el viejo Teatro Argentino pudieran reconocerlo y recordarlo a través de su creación.

El artista, que también restauró la Virgen de las Cenizas, recordó que su padre fue quien esbozó la idea de crear una maqueta para que los artistas pudieran recordar el palacio perdido y para que las nuevas generaciones alcanzaran a tomar dimensión de su riqueza arquitectónica.

Durante un año y medio se encargó de recopilar información, fotos, videos, planos originales, vistas aéreas y preguntó a viejos empleados del teatro sobre el color de las paredes, de las puertas y otras características edilicias que no se apreciaban en las fotos de época.

La tarea le demandó unos 7 meses de 2013 con jornadas de 12 horas en las que no hubo pausas, ni sábados ni domingos.

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