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El crimen de María Florencia brambilla

Siete años después, cayó en Perú el acusado de degollar a la madre de su novia en 74 y 5

Interpol lo buscaba desde 2011. La hija de la víctima, que entonces tenía 16, fue condenada a 11 años y medio. Está con tobillera

María Florencia brambilla fue asesinada en su casa de 74, 5 y 6 / EL DIA

Percy montoya fue detenido en un procedimiento en perú / foto Interpol

El 3 de septiembre de 2011, María Florencia Brambilla (36) fue asesinada de 28 puñaladas en su casa de 74 entre 5 y 6. Los forenses detectaron cortes en diversas partes del cuerpo, pero estiman que el mortal fue uno profundo, que le atravesó el cuello.

Por este crimen que hace siete años estremeció a la Ciudad cayó en las últimas horas Percy Montoya (26), quien escapó a Perú cuando era intensamente buscado y logró mantenerse prófugo durante todo este tiempo. Hasta ahora.

Los memoriosos recordarán que inicialmente la investigación giró en torno a la hipótesis de un robo como el móvil desencadenante, pero la conmoción resultó mayor cuando se estableció, en plena pesquisa, que la hija de la víctima, entonces de 16 años y novia de Montoya, se quebró y confesó que ambos la habían matado.

La chica había encerrado a su hermanito de 8 años en su habitación y le puso música a alto volumen para disimular los desgarradores gritos de su madre durante el ataque.

¿El motivo? La víctima se oponía terminantemente a esa relación, ya que Percy tenía entonces 19 años y la chica era menor. A Florencia tampoco le agradaba la personalidad de Montoya.

Así lo reveló en ese entonces el hermano de la víctima, Andrés Brambilla, actualmente de 40 años.

La hija de María Florencia fue condenada a 11 años y 6 meses de cárcel. Si bien al principio fue alojada en un instituto de menores de la localidad bonaerense de Merlo, posteriormente obtuvo el beneficio del arresto domiciliario en la casa de su padre para que cursara una carrera universitaria y se le impuso para ello el uso de una tobillera magnética, por decisión de la jueza Blanca Ester Lasca, del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil Nº 1 de La Plata.

PIDIERON LA EXTRADICIÓN

En la tarde de ayer, a pocas horas de haber recibido la noticia del arresto del acusado del asesinato, Andrés Brambilla confirmó a este diario que supo de la captura por el abogado que los representa en su rol de particular damnificado, Marcelo Peña. “Ya se solicitó la extradición para que sea sometido a proceso en la justicia argentina por el crimen de mi hermana”, aseguró. Distintas fuentes confirmaron que el proceso no es fácil, ni rápido. Algunas estimaron que podría demorar hasta un año.

Cabe consignar que el caso es investigado por el fiscal Juan Menucci, a cargo de la Unidad Fiscal de Instrucción y Juicio Nº 5 de La Plata, con conocimiento del juzgado de Garantías Nº 6 de nuestra ciudad, cuya titular es Florencia Butiérrez.

Peña y el fiscal hicieron varios pedidos ante la Cancillería argentina para reclamar la detención del sospechoso.

“Es un consuelo”

Andrés Brambilla puso especial énfasis en destacar que “desde que la causa pasó a manos del fiscal Menucci avanzó más rápido y con pasos firmes hacia la detención de Montoya, luego de 7 años de intensa búsqueda y reclamos para que se concretara esa medida”.

Resaltó que “con esta detención se va cerrando el círculo en torno al caso, para que sea esclarecido por completo y por fin se haga justicia”.

Según Andrés, ayer a la mañana “el fiscal me envió un mensaje donde me comunicaba que ya estaba pedida la extradición de Montoya”.

Consultado sobre la sensación que le dejó esta captura luego de 7 largos años, Brambilla apuntó que “no es alegría lo que se siente, sino que es un consuelo, es tranquilidad, después de momentos en que uno bajaba un poco los brazos”.

La primera versión que trascendió de este crimen brutal fue que la aportó la hija de Florencia: que dos delincuentes tocaron el timbre del departamento, y que la sorprendieron apenas abrió la puerta.

Dijo también que a su hermanito lo había escondido bajo la cama para ponerlo a salvo.

Para sostener esa coartada, hicieron desaparecer de la escena alrededor de 1.000 pesos.

Horas después del hallazgo del cuerpo la Justicia ordenó varios allanamientos en la zona de 118 y 75 y demoró a dos hombres, uno de los cuales quedó detenido hasta que se cayó la teoría del asesinato perpetrado para ocultar un robo.

 

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