La revolución sandinista liderada por Daniel Ortega cumplió ayer 39 años, en medio de una ola de protestas reprimidas con violencia que, desde que empezaron el 18 de abril, dejaron más de 350 muertos y supusieron para el ex guerrillero y actual presidente comparaciones con la tiranía de la familia Somoza. Las protestas reclaman a Ortega, que volvió al poder en 2007 tras tres derrotas electorales seguidas, que renuncie. (AP)
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