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Quien es feliz, tiene razón
Quien es feliz, tiene razón
10 de Septiembre de 2019 | 02:36

El título es muy autoayuda, lo sé. No es lo habitual en este espacio.

¿Es Diego Maradona el mejor DT para este momento? ¿Lo avala la trayectoria o solo su enorme carrera como jugador lo pone frente a un plantel? ¿Y si no era él, quien? ¿Un pragmático sacapuntos? ¿Uno que vaya al frente en todos lados? ¿Alguien de la casa? ¿Un desconocido? ¿Con espaldas anchas o solo hay que jugar bien?

Entre todas esas elucubraciones, apareció un terremoto que arrasó con todo el dolor. La decisión de la CD de elegir a Maradona como entrenador resultó ser la olla de oro al final del arco iris, la famosa felicidad buscada. Por la boca del Lobo apareció un Mito -así, con mayúsculas- y no hay con qué darle. Un estadio lleno para verlo caminar, reir, llorar. Que se levantó si Maradona se levantaba, con calma chicha cuando la heladerita era la platea preferencial del Diez.

Feliz el que lo vio debutar en Argentinos, magia pura. Feliz el que lo vio en el Boca del 81. Feliz el que se escapó del colegio para ver el gol imposible a Italia.en México. El que lloró y puteó con la medalla de plata. El que cuando Paenza lo entrevistó, destruido, sintió que otra vez derrocaban a Yrigoyen, que otra vez Perón se moría, que el pueblo estaba de luto. El que lo vio volver. El que estuvo en la Bombonera en su despedida, cuando Diego pidió que "este amor no se termine nunca" y encima nos decía a todos nosotros, eternos sorprendidos con sus trucos y piruetas, que nos debía muchísimo.

Pero estamos en 2019 y ese pibe que llora nació después del '97. Y Lucas Licht tiene cualquiercantidaddepartidosenprimera pero es otra vez un chico, delante de su ídolo. Y Pepe Tunessi es el médico pero no puede creer el carisma, y lo que dice y lo que hace Maradona. Y Maxi Comba que. escurridizo como en la cancha, logró acomodarse a su lado y en la foto le toca la pierna izquierda (y la mente vuela a La Cautiva y entre caballos y tareas de campo le dice a sus amigos de un tirón "toquealDiego". Y feliz está el Negro Valenzuela, que no entiende como el poster de la casita de Abasto no tiene chinhes, se fue de la pared y le está hablando, vestido de azul y blanco como él. Y felices están todos en la tribuna, porque "Diego es nuestro" y se va a quedar y va a ser eterno y Gimnasia será su casa como Argentinos, Boca y Napoli. Y feliz está el periodista porque le pasa la película de la vida de Maradona por la cabeza (que es la película de su vida) y se le llenan los ojos de lágrimas y mira al costado para que nadie lo vea y ve que los otros periodistas, más experimentados unos y parcos otros, están llorando como él.

¿Cómo se discute la verdad, que es la felicidad bajo formas racionales? O irracionales, en aquel que no mide consecuencias y solo está dispuesto a pelearse por su hijos y por Diego.

(No sé de planeta viniste, barrilete cósmico, pero gracias a Vos que caíste en el Bosque. Te vamos a cuidar. Nos vamos a cuidar).

Nos hizo felices a todos. En el 86 y en los dos mil también.

Gimnasia quiere salir de la mala en las tablas, de puntos y de promedios. Todos los triperos quieren ver a Diego feliz.

Ser feliz era esto. El Diego y la pelota. El Bosque. Gimnasia.

Facundo Aché Platense, del Colegio Nacional, Periodismo y Humanidades. En La Redonda desde 2001, pero cubriendo el día a día de Gimnasia -con una breve interrupción- desde hace casi 25 años.

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