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Las pymes de la Región, en pie de guerra por la creciente presión fiscal

Los empresarios volvieron a la carga porque la incidencia de los impuestos en el funcionamiento de las compañías los deja al límite de la subsistencia. Aseguran que cada vez se castiga más al que trabaja y genera empleo genuino

Las pymes de la Región, en pie de guerra por la creciente presión fiscal
Esteban Pérez Fernández

Por: Esteban Pérez Fernández
eperezfernandez@eldia.com

12 de Enero de 2020 | 07:42
Edición impresa

Esta semana se conoció un informe en base a datos del Banco Mundial que daba cuenta de que las pymes argentinas que pagan todos sus impuestos trabajan a pérdida. El ránking reveló que si una empresa industrial nacional cumple con todo lo que le pide pagar el fisco tiene que enfrentar una presión impositiva del 106 por ciento del neto de las ganancias, es decir, tiene que producir para perder. Y, además, en ese funesto podio le sacan varios cuerpos a otros dos países sudamericanos: Bolivia, con el 84 por ciento y Venezuela, con el 73 por ciento.

Desde 2002, el Banco Mundial, con la colaboración de la firma de auditoría PWC, realiza el relevamiento que mide distintos aspectos de la competitividad de las pequeñas y medianas empresas de 183 economías. Toman para el estudio una pyme industrial y comercial tipo (una SRL o SA en el caso de la Argentina), de capital 100 por ciento nacional y con unos 60 empleados, que distribuye su producción en el mercado interno sin realizar exportaciones.

Los resultados reflotaron el debate y los empresarios pymes platenses opinaron del tema. En realidad, abrieron la puerta a reclamos de vieja data que se agigantan de la mano de las subas de impuestos contra la “asfixiante” presión impositiva que padecen desde los distintos estamentos de los estados Nacional, Provincial y Municipal. Los más recientes: en el gobierno nacional que conduce Alberto Fernández, subas en retenciones y dólar “solidario” que afecta a exportadores; en la provincia gobernada por Axel Kicillof, la ley fiscal con subas de Inmobiliario e Ingresos Brutos; en los gobiernos municipales de la Región, tasas de ABL y Seguridad e Higiene.

Los conceptos que dieron a EL DIA dan cuenta del “hartazgo” de los hombres de empresa respecto a lo que ellos consideran “un verdadero castigo a quien produce y genera trabajo genuino”. También resaltaron la falta de control sobre los que operan en la economía informal, sin pagar impuestos ni generar riqueza para la Región. Además, alertaron por la situación “dramática” que viven algunos empresarios pymes que no tienen mucho trabajo y no pueden hacer frente a sus obligaciones porque, además de la reducción de sus ingresos, tienen que enfrentar tasas de interés altísimas en el mercado financiero que les impiden financiarse.

LA CRUDA REALIDAD

Para Hugo Timossi, presidente de la Unión Industrial del Gran La Plata (UIGLP), “una pyme que paga todos sus impuestos está trabajando a pérdida. Es muy difícil la situación, porque eso le pasa a una pyme que tiene trabajo. Aquella que está endeudada, con las tasas que hay en el mercado, o bien deja de pagar impuestos o va a la quiebra, no tiene mucha alternativa. Otro tema preocupante para las pymes que son exportadoras es que nosotros estamos exportando impuestos. Una exportación de una pyme industrial tiene 20 por ciento de impuestos para exportar, porque lo hacés con un dólar a 50 pesos y si vas a buscar trabajo al exterior para poder exportar tenés que pagar el dólar a $83. Argentina tiene una economía informal del 40-45 por ciento y uno se pregunta por qué no se ataca esa economía informal y se deja de presionar a los que producen y generan trabajo digno y riqueza para el país. El Gobierno tiene que ayudar a las pymes. Nosotros entendemos la situación de pobreza y necesidad del país, pero la única manera de hacerlo es dándole trabajo. Lamentablemente siempre recae el peso sobre el mismo sector y ahora además se grava a los productos que van a salir de los puertos bonaerenses, entonces van a estar en desventaja con los de otras provincias cercanas. El gobernador Axel Kicillof habló antes de ser electo de un ‘industricidio’ y en eso coincidimos. Esperemos que se den cuenta que esto hay que revertirlo y para eso es necesario producir, ser competitivos y no seguir poniéndole impuestos a quien ya no da más”.

En el mismo sentido, Jorge Del Río, presidente de la Asociación de Pymes constructoras (Apymeco),opinó que “la presión fiscal es insostenible. Siempre se habla de proteger a las pymes y generar fuentes de trabajo pero hoy la situación que atraviesan las pymes de la construcción es muy seria. Por un lado la Provincia y la Nación dejaron de pagar en septiembre pasado los certificados de obra a aquellos que hacen obra pública. Hasta el día de hoy no sabemos cuándo lo vamos a cobrar, mientras que para mantener las fuentes de trabajo seguimos con las obras y pagamos el IVA e Ingresos Brutos. Pero este paquete económico que recae sobre los pocos que aportamos mensualmente no se puede afrontar. Las empresas van a quebrar o dejar de producir y en el peor de los casos no van a poder hacer frente a los compromisos, porque por un lado nos están dando ciertas facilidades de pago para mantenernos y llevar adelante las deudas que tenemos por la falta de trabajo, pero por otro lado se viene un paquete con una presión fiscal que de nuevo nos ataca de esta manera en un momento en el que no hay perspectivas de nuevas obras. Esta etapa de transición se está haciendo larguísima. En la Provincia no hay Tesorero y nosotros no sabemos ni cuándo vamos a cobrar, eso es gravísimo”.

En tanto, Pablo Debenedetis, miembro de la Comisión Directiva de Calpo (la gremial empresaria del oeste platense) aseguró que “entiendo la necesidad del Estado de recaudar, pero a una pyme se le exige lo mismo que a una empresa grande en cuanto a cargas sociales, otros impuestos, y más allá que en nuestro caso nosotros estamos catalogados como microempresa, a veces tenemos la misma presión. Necesitás crecer, financiarte y vemos que la presión fiscal es alta en todos los niveles, a lo que se suman los aumentos en los servicios públicos y la inflación. Encima se vende menos, ganás menos pero la carga impositiva sigue alta y tenés tres gobiernos que recaudan. Seguridad e Higiene (municipal), Ingresos Brutos, Patentes (provincial) y Ganancias, IVA, Bienes Personales y cargas sociales (nacional), y se hace difícil compensar porque tenés crédito fiscal pero son tres cajas diferentes. Todo eso hace que uno como empresario tiene que rebuscárselas para pagar sueldos, cumplir con las cargas sociales y hacer frente a lo financiero. A veces uno siente que se lo escucha poco, porque a la hora de recaudar los impuestos las que más prolijas trabajan son a las que más van a buscar para que aporten, y no se combate la gran evasión que hay, con 50 por ciento de los trabajadores sin aportes. Los que tenemos las cosas en regla tenemos que cargar por los que no aportan. Habría que armar un programa en el que la presión no sea tanta y sean más los que aportan en lugar de aumentarle a los que siempre aportamos”. El empresario de Los Hornos explicó que “si sumamos todos los impuestos y tasas que pagamos, en 2019 le generamos al Estado dos departamentos y los socios no nos pudimos comprar ni un cuarto de un departamento. Hay que hacer una reforma tributaria porque las pymes queremos aportar y ser solidarios más allá de dar trabajo y aportar en lo que hacemos, como en nuestro caso el cuidado del medio ambiente y ahí también no está fomentado desde el lado impositivo el cuidado del medio ambiente, son cosas que no están premiadas como en otros países. Dar un bono de fin de año está bárbaro, que tus empleados ganen más plata, pero el Estado debería compensarlo con un alivio en las cargas sociales por un tiempo así se genera más plata para consumo. Si se bajara la presión impositiva habría más empresas, más negocios y más trabajo”.

Por su parte, Roberto Marquinez, Presidente de la Confederación General Económica (CGE) y vicepresidente de la Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires (CEPBA), sostuvo que “no es ideológico afirmar que sin pymes no hay país posible. Y si le sumamos microempresas, emprendedores, monotributistas, entre otros, tendremos un sistema que crea riqueza con equidad social. Por eso hay que apuntalarlo en vez de drenarlo. A estos sectores vitales para la economía les pasó un camión por arriba. Las medidas que aumentan la presión tributaria, el frondoso esquema de impuestos regresivos que llegaron por unos meses y siguen hace 20 años, y la falta de un plan de reactivación que encienda el motor de la economía y de previsibilidad, podría terminar en una caída de la recaudación impositiva y en deudas tributarias imposibles de pagar. Este esquema es insustentable en el tiempo. Pero el objetivo es continuar. Es necesario escapar de la estanflación que entierra a las empresas en una etapa terminal con final fatal. Bajo el manto de una economía en recesión, con caída en todas las ramas de la actividad industrial y el comercio, inflación, estiramiento en la cadena de pagos, impuestos distorsivos, costos laborales y no salariales que se transforman en impuestos al trabajo, y el padecimiento de exorbitantes tasas de interés en los últimos años, entre otros factores desestabilizantes, no resulta innovador manifestar que las Pymes que quedan de pie necesitan urgente atención. Pero el contexto hace que el futuro sea una utopía. Hay que elegir entre pagar salarios, pagar créditos o pagar impuestos. No se puede con los tres”.

Finalmente, el empresario Jorge Javier Rey, presidente de OACIS (la asociación que agrupa a los comerciantes de Olmos), sostiene que “la presión impositiva es muy alta y en estos niveles es muy difícil. Nosotros en la fabricación de mosaicos lo que tenemos como competencia directa es la provincia de Córdoba y como ellos tienen una situación impositiva no tan exigente como la de la Provincia de Buenos Aires llegan al mercado mejor. Pero a eso se agrega que no tenemos trabajo, porque nuestra producción bajó un 75 por ciento con un plantel completo de personal. La presión impositiva tanto nacional, provincial y municipal es muy alta y no tenemos retornos a esa presión, y con eso hablo de crédito para la industria y para la obra pública. Por ejemplo, la Ciudad no renovó sus veredas. Eso hubiera generado una demanda de mano de obra altísima, como sí lo hicieron capital, Córdoba, Río Cuarto, Mendoza, y muchas otras ciudades del país porque eso genera trabajo. Es muy difícil mantener el trabajo con este nivel de presión impositiva porque, en nuestro rubro, dependemos en parte de los pagos que le hace la Provincia a las empresas contratistas, que son las que nos compran a nosotros. Y no veo mejoras porque lo primero que se hizo fue aumentar impuestos antes que generar trabajo. El impuesto al cheque, permisos de circulación en la ciudad de La Plata con el camión cuando el camión se compra y se paga patente para eso, permisos para circular dentro de la Provincia, permiso especial para entrar en capital, los choferes tienen que dejar de trabajar un día al año para sacar un permiso especial aparte del que sacan en la Municipalidad. Si seguimos así vamos a tener que cerrar o trabajar con la mitad del personal. La pyme tiene que pagar sueldos y sin trabajo no los puede pagar, y si tiene que indemnizar tampoco puede, termina la empresa destruida, vendiendo su patrimonio para indemnizar y liquidarla. Es un momento muy difícil en el cual los políticos de los últimos 30 años no han estado a la altura de las circunstancias de lo que necesita una pyme. No podemos estar bajo la misma normativa que una empresa de 500 personas. Tampoco un operario, o un albañil o un plomero que es monotributista puede emplear a alguien porque no lo puede mantener por las exigencias fiscales y laborales. Todo esto no permite desarrollar nuestra industria y es muy difícil mantener a las empresas así. Y uno lo que hace es bajar los brazos”.

“En 2019 le pagamos al Estado dos departamentos si sumamos todos los impuestos”

“A una pyme se le exige lo mismo que a una grande en cuanto a cargas sociales y otros impuestos”

Pablo Debenedetis Calpo

“Este paquete económico que recae sobre los que aportamos no se puede afrontar. Las empresas van a quebrar”

Jorge Del Río Apymeco

“Los políticos de los últimos 30 años no han estado a la altura de las circunstancias de lo que necesita una pyme”

Jorge Javier Rey OACIS

“Una pyme que paga todos sus impuestos al día está trabajando a pérdida y así va a la quiebra”

Hugo Timossi UIGLP

“Con este esquema hay que elegir entre pagar salarios, pagar créditos o pagar impuestos. No se puede con los tres”

Roberto Marquinez Cepba y CGE

 

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