Al menos 26 personas murieron y otras 170 seguían desaparecidas ayer en el norte de India, tras la rotura el domingo de un glaciar del Himalaya, que provocó la crecida repentina de un río y una devastadora inundación y avalanchas de barro y rocas. La mayoría de los desaparecidos trabajaban en dos plantas de energía en la represa Richiganga.
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