El Papa Francisco arribó ayer a Papúa Nueva Guinea, un país oceánico en la región suroeste del Pacífico, para continuar su gira en Asia-Pacífico, el viaje más largo en su papado. Allí llegó tras una visita en Indonesia donde abogó por el diálogo con el islam y otras religiones. “No se cansen de soñar y de construir una civilización de paz. Sean constructores de esperanza y de paz”, pidió.
SUSCRIBITE a esta promo especial