El intendente de La Plata, Julio Alak, mantuvo ayer una reunión con el diputado nacional Miguel Ángel Pichetto, en la que también participaron Emilio Monzó y Diego Bossio. El encuentro estuvo centrado en el análisis de la coyuntura política, económica y social del país, así como en los desafíos del peronismo de cara a la nueva etapa.
Durante la reunión, los dirigentes coincidieron en la importancia de retomar una agenda vinculada al trabajo, la producción y el desarrollo. En ese sentido, advirtieron sobre el impacto de la caída de la actividad económica y el deterioro del entramado productivo, especialmente en sectores industriales y pymes.
Asimismo, plantearon que el peronismo debe adaptarse al escenario actual, con una propuesta que contemple tanto la defensa del empleo y la movilidad social como la necesidad de estabilidad económica, fortalecimiento institucional y una mirada moderna del desarrollo.
UN NUEVO VÍNCULO CON LA SOCIEDAD
En el intercambio, también señalaron que la sociedad demanda previsibilidad y soluciones concretas, más que discursos épicos. Bajo esa premisa, remarcaron la responsabilidad de la dirigencia política de construir una alternativa con capacidad de gestión y vocación mayoritaria, que logre ampliar su base de representación.
EL DESAFÍO DE LA UNIDAD
En relación al futuro del espacio, Alak sostuvo que existe coincidencia en la necesidad de consolidar la unidad del peronismo. “Debemos fortalecer la unidad para conformar un gran frente popular y democrático, sin exclusiones, que permita recuperar el gobierno nacional para los argentinos”, afirmó.
Por su parte, Pichetto remarcó que “el peronismo tiene que volver a ser una opción real de poder para la Argentina”, en línea con la idea de reconstruir una propuesta competitiva a nivel nacional y con capacidad de gobernar en un contexto complejo.
SUSCRIBITE a esta promo especial