Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp

El humor en la Tevé

El año 2000 trajo a la pantalla muchos ciclos encuadrados dentro del género humorístico y otros con pretensión de serlo, además de programas líderes en rating que nutren con sketchs, gags cómicos y shows del chiste sus importantes producciones.
Si se tratara de establecer un ranking, "El Show de VideoMatch" (Telefé, lunes a viernes de 21 a 22) quizá lleva las de ganar a la hora de provocar carcajadas, ya que ofrece un resumen de los subgéneros en los que puede subdividirse el humor: negro, ingenuo, político, ridículo, parodia, etcétera, etcétera.

La risa sádica con los "bloopers" o la más analítica con "los raporteros" (este año se reciclaron en varios formatos musicales similares, aunque de tono más bajo), parecen tener existencia garantizada en el universo de Tinelli, quien analizó en el estreno 2000 que "el país está mal y la gente mira 'VideoMatch'".
Exclusivamente compuesto por varones (salvo Marcela Feudale, la voz del "otro yo" de Marcelo) el equipo de "El show..." supo alejarse a tiempo de la variante "porno soft" del "Bikini open".
El género chabacano fue suficientemente desarrollado por Telefé en otro ciclo, "El nieto de Don Mateo" (con Miguel Angel Rodríguez, Panam y Berugo Carámbula) emitido durante el verano en pleno horario central de las 20 horas, y en la actualidad los viernes a las 23.
El principal aporte del nuevo ciclo "Chabonas" (América, viernes a las 22) es que ofrece a la audiencia televisiva la labor de seis actrices cómicas de diferentes perfiles actorales.
Mariana Brisky, Lidia Catalano y Florencia Peña, entre otras, tal vez puedan continuar el camino que quedó trunco hace años, cuando "Juana (Molina) y sus hermanas" se quedaron sin pantalla, una pérdida que lamentar junto a la de Alfredo Casero ("Cha, cha, cha", "De la cabeza").
También Antonio Gasalla estrenó el 2000, y sorprendió gratamente con una nueva galería de personajes siempre inspirados en la crítica de la vida cotidiana. Las empleadas públicas ahora sonríen por decreto, pero no han perdido las mañas, y cobran una "pequeña gentileza" de 100 pesos por resolver un trámite.
La inclusión de las vedettes -Alejandra Pradón, Silvia Suller- delata una lógica aspiración del actor de conseguir que coincidan persona y personaje; aunque resulta una concesión excesiva algunas situaciones degradantes a las que siempre escapó el capocómico, todo sea por un poco más de "voyeuristas" que sumen al rating.
Para engordar el humor intelectual llegó "El Club de la comedia" (Canal 13, lunes a las 23) con Jorge Guinzburg hilvanando los monólogos -cómicos y no tanto- de artistas consagrados.
Productor de "Chabonas", conductor de "El club..." y del clásico "La Biblia y el Calefón" (Canal 13, los viernes a las 23), Guinzburg cuenta en total tres criaturas nacidas del humor.
Más difusos entre el humorístico y el entretenimiento banal -que no tienen punto de encuentro, pero pretenden tenerlo- podrían encuadrarse ciclos como "La guerra de los sexos" (Azul), "Viva la diferencia" (América), "Todos al diván" (Azul) y el indefinible "Café Fashion", de las trasnoches de Azul TV.
La generación de la risa utilizando los recursos que el humor exige, es reemplazada por un clima interno del programa, que cuenta con participantes que aclaman, vivan o se ríen a carcajadas, transmitiendo esa intención al televidente, que no siempre comparte el motivo del jolgorio.
"Café Fashion" optó por combinar la estética del "reviente" con un show del chiste del "recontra reviente", del que se ríe un staff fijo compuesto por Beatriz Salomón, Fernando Siro y el profesor Lambetain, entre otros.
Una cantidad de cuerpos de fisicoculturistas varones y mujeres van siendo pintados, en el transcurso del programa, con la técnica del "body art" -pintura sobre el cuerpo-, mientras otra especie de strippers se contonean patéticamente para ir al corte comercial, a la espera de más chistes de esa extraña sociedad degradada.
La participación en "Café Fashion" no es la única "gaffe" del actor Fernando Siro. En la primera emisión del ciclo de Gasalla tuvo una breve pero recordada actuación en el sketch en el que Alejandra Pradón hizo un cambio de ropas en cámara y Siro acomodó las "partes" de la Pradón entre los estrechos límites de la vedettina y el corpiño revisteril.
Un humorista puesto a conducir con destreza un ciclo que utiliza niños como soporte de situaciones y razonamientos disparatados, para desde allí provocar la risa, es Dady Brieva al frente de "AgranDadytos" (Canal 13, jueves a las 23).
La apuesta del año 2000 muestra ambigüedades más que incómodas. Ya el hecho de ser un ciclo emitido a las 23 horas -con la utilización de grabaciones de menores, que por la legislación todavía vigente no pueden trabajar, pero tampoco hacerlo de noche- podía plantear objeciones. La emisión del último jueves sumó muchas más.
"AgranDadytos" comenzó con un monólogo del conductor a una platea de adultos (muchos de ellos padres de las criaturas) que permanece en el estudio entre cada bloque actuado por los niños.
El tema del monólogo era "lo enfermizo que son algunos hombres", que pueden enamorarse de la amiga adolescente de su hija ídem. Desplegado el asunto en tono crítico, remató en la conclusión de que "todos nos ratoneamos con una piba de 15", según afirmó, en tono cómplice y con su mejor cara de ex "Midachi", el angelado conductor.
"¿Quién no tiene esa fantasía?", abundó, tratando de complicar en la perversión a toda la audiencia. Actuación muy lejana del humor, la ironía del destino volvió ayer a ponerle remate al "chiste" de Dady Brieva, cuando la pantalla de TN mostró el allanamiento de una oficina y la detención de un individuo que colgaba en Internet imágenes de prostitución infantil.

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...