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ES UNA FUERTE DEMANDA EMPRESARIA

La falta de crédito agudiza el proceso recesivo de la economía argentina

Mientras un informe del Banco Central admite la caída de los préstamos al sector privado, crece la demanda para lograr financiamiento. En tanto sube el riesgo país y complica el acceso al mercado externo

La falta de crédito agudiza el proceso recesivo de la economía argentina

En un reciente seminario de la organización Pro Pyme, el titular del Grupo Techint, Paolo Rocca, de alguna manera resumió una serie de reclamos a la administración económica de Cambiemos. Allí pidió un país que genere más divisas genuinas, que apoye las exportaciones, que no mire solamente al campo sino también a la industria y que mantenga un tipo de cambio competitivo, en especial en un año electoral como será el 2019.

Rocca también hizo hincapié en la necesidad de darle prioridad a las empresas argentinas en toda la cadena de valor, que exista mayor financiamiento para el sector productivo y que se defienda la industria, más que nada cuando sufre situaciones de presión extrema con las de este momento actual de la Argentina, donde no existe casi crédito para capital de trabajo.

Para una economía que cerrará este año con una caída del 2,4%, mientras que la suba de precios será del 47%, la necesidad de una recuperación en la actividad está condicionada por las altas tasas de las Leliq que sirven de referencia y que claramente se ubican en torno al 60%.

Como parte del pacto de asistencia financiera sellado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y por el que Argentina deberá lograr “déficit cero” en el 2019, un objetivo también complejo en tiempos electorales.

CAE EL CRÉDITO

El reclamo empresario coincide con el último informe del Banco Central sobre el sector financiero donde se destaca que: “La ponderación relativa del crédito al sector privado en el activo bancario se redujo en septiembre. Esto recogió el efecto de la caída mensual del saldo de financiamiento en pesos a este sector, de 5,6% real con respecto a agosto”

En septiembre los principales orígenes de los flujos de fondos provinieron de la disminución de las tenencias de Lebac ($106.000 millones) y el aumento de los depósitos del sector privado ($64.000 millones) . Estos fondos se destinaron principalmente a incrementar el saldo de Leliq ($124.000 millones) y de las cuentas corrientes en el Banco Central ($51.000 millones).

La merma en el crédito al sector privado y en la liquidez en esta denominación resultaron los orígenes de fondos más relevantes en septiembre. Mientras que la principal aplicación de esos recursos fue la disminución de los depósitos del sector privado.

Sobre los primeros 9 meses del año, el Banco Central sostiene que “el sistema financiero agregado se fondeó principalmente con el incremento de los depósitos del sector público ($379.000 millones), la reducción de las tenencias de Lebac y pases con el Banco Central ($331.000 millones) y el aumento de los depósitos del sector privado ($276.000 millones).

DIFICULTADES DE FONDEO

La situación para el Gobierno se complica por el deterioro de la situación externa que claramente se refleja en la disparada del riesgo país. Así lo indican los números, y no es una buena noticia para la Argentina. La altísima inflación, la recesión reinante en la economía doméstica y la incertidumbre política de cara a las elecciones presidenciales del próximo año, juegan en contra del mercado financiero, lo que se refleja en este elevado indicador.

El dato elaborado por el banco JP Morgan trepó 17 unidades hasta los 763 puntos básicos. Rebotó de manera intradiario en un máximo de 773 puntos y será el tope desde que el presidente Mauricio Macri asumió el Gobierno

En este marco, los bonos argentinos extrabursátiles promediaron un retroceso de 0,5%, encabezado por los nominados en dólares con mayor liquidez. Agentes del mercado comentaron que fueron varios los inversores institucionales que activaron los negocios y en algunos casos los papeles ofrecen un rendimiento que supera el 15% en dólares.

Así, sin acceso a los mercados voluntarios de financiamiento, Argentina está pagando su deuda (intereses y amortizaciones) con los dólares del FMI. En otros términos, Argentina debería hacer el ajuste fiscal de 5,5 puntos porcentuales del PBI que se necesitan para volver a tener acceso a los mercados antes que los dólares del FMI se acaben.

Los dólares del FMI alcanzan hasta la primera parte de 2020. En este sentido hay que recordar que, si todo sale bien, de los U$S 57.100 millones del préstamo stand by del FMI, la administración de Cambiemos se consumiría U$S 51.200 millones quedando tan sólo U$S 5.900 millones para el próximo gobierno en 2020. Es decir no abundan, ni mucho menos sobran los dólares del FMI.

 

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