Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
“VENGANZA”, LA NUEVA CINTA DEL ACTOR, LLEGA EL JUEVES

Después del escándalo: Liam Neeson vuelve a los cines, ¿para salvar su carrera?

Un relato racista parece poner en jaque su futuro, aunque en Hollywood hay una tendencia a indignarse mucho, y olvidarse rápido...

Después del escándalo: Liam Neeson vuelve a los cines, ¿para salvar su carrera?

Liam Neeson en “Venganza”, la película que promocionaba cuando contó que quiso matar “a un negro” / Outnow

Hollywod arde. Declaraciones y acciones que antes se tomaban a la ligera, o incluso hasta podían causar simpatía, son hoy condenadas sin reservas, en el marco de una cultura que se cansó del abuso y la discriminación del hombre blanco. Algunos se preguntan, en voz baja, si es justo que muchos personajes sean hoy condenados por cosas que dijeron, o tuitearon, hace años, en otros contextos, incluso en broma. Pero Liam Neeson no dejó lugar a esa discusión con sus declaraciones, cuando lanzó, en plena promoción de su nuevo trabajo, “Venganza”, que llega el jueves al cine, una confesión: enojado por el abuso de una amiga, salió a la calle a matar a “un negro”. A cualquiera.

Neeson provocó un escándalo al recordar un episodio racista de su pasado y ahora, con ”Venganza”, enésima entrada en su tardía incursión en el cine de acción, tiene que salvar su carrera, un desafío al que muchas celebridades se han enfrentado en un mundo del espectáculo que suele ser más misericordioso que el de la política o los negocios.

El actor, de 66 años, contó en una entrevista una anécdota de hace 40 años, cuando estuvo deambulando por las calles para “matar” a un “negro bastardo” después de enterarse de la violación de una amiga por un hombre negro. Justamente, promocionaba “Venganza”, en la que justamente interpreta a un personaje que quiere vengarse por el asesinato de su hijo: en ese contexto, relató su anécdota. Dos semanas después, en el panorama mediático siguen resonando sus palabras.

Las disculpas del actor británico al día siguiente en la televisión, afirmando “no soy racista”, han calmado a muchos. Pero otros no le concedieron nada. Para la directora negra Ava DuVernay, Neeson es un símbolo del “privilegio blanco”, que llevaría a la opinión pública a aceptar de los blancos lo que nadie toleraría para una persona negra.

En las redes sociales, muchas personas han pedido que sus escenas en “Men In Black” sean grabadas con otro actor, como ocurriera con el papel de Kevin Spacey en “Todo el dinero del mundo”, luego de que estallaran las denuncias de abuso sexual en su contra.

“No te sorprendas si alguien ya no quiere trabajar contigo”, dijo la actriz Regina King, en una entrevista con el periódico The Independent, que inició la polémica por la entrevista de Nesson.

“Los actos generalmente son más dañinos que las palabras”, explicó Joseph Caobsky, profesor de la Universidad de Carolina del Norte y especializado en relaciones públicas. “Pero el de Neeson es un caso un poco único porque no fue solo lo que dijo, es decir, una opinión ofensiva, sino que lo que dijo estaba relacionado a un comportamiento real: compartir un momento en el que pensó en un comportamiento violento real hacia un hombre negro”.

De acuerdo con varios especialistas en manejo de crisis, la entrevista televisada que ofreció el actor al día siguiente de la polémica a pesar de todo fue un buen comienzo.

“En un mundo donde todo es instantáneo tenemos que actuar más rápido que antes”, consideró Ronn Torosian, fundador de la agencia 5W PR.

Neeson “debería seguir disculpándose”, opinó, “y dejar claro que cometió un error más que tratar de defender o de dar el contexto de sus afirmaciones”.

“Las acciones hablan más alto que las palabras”, consideró Steve Jaffe, de la agencia Jaffe & Company. “Él debería reunirse con las organizaciones que están comprometidas con el diálogo sobre el racismo”. Una estrategia que solo puede funcionar, precisaron los especialistas, si se percibe como sincera y no oportunista.

ANTECEDENTES FAVORABLES

En este momento, y a pesar de cierto cotilleo en torno a la película que desató el escándalo y sus futuros papeles, ninguno de los proyectos en curso de Liam Neeson parece estar amenazado por el escándalo. Pero “la reputación que tenía antes de la crisis esta en riesgo”, afirmó Steve Jaffe, que trabajó con Bill Clinton. “Es más fácil escuchar las excusas de un buen tipo” o percibirlo como tal, “que a alguien que parece que está tratando de mantener su trabajo”.

Pero a pesar de las acusaciones, varios actores y directores han defendido al actor norirlandés, entre ellos la actriz negra Whoopi Goldberg. Y no todo está perdido: para Mark Hass, profesor de comunicación estratégica de la Universidad del Estado de Arizona, las celebridades gozan generalmente de una gran tolerancia del público. “Creo que la tormenta mediática va a dispersarse tan rápido como se formó”, dice sobre el caso Neeson.

Más allá del mundo del cine, músicos o políticos gozan también de una relativa impunidad por sus afirmaciones. “Simplemente mira a Donald Trump”, afirma Hass, quien hace una clara distinción con el mundo de los negocios.

Para el especialista Mark Hass, las celebridades gozan generalmente de una gran tolerancia

 

“La diferencia es que los CEO generalmente tienen un consejo directivo que los puede despedir”, opinó al señalar que “ese no es el caso de celebridades como Liam Neeson, Mel Gibson o Kanye West”.

Claro: miren sino a Mel Gibson: el actor y director es a menudo citado por muchos como ejemplo definitivo de un resucitado. Autor de declaraciones homofóbicas, racistas y antisemitas y acusado de violencia doméstica, su carrera parecía aplastada, al punto de que fue considerado en 2016 como persona non grata en Hollywood.

Pero después de casi una década de haber prácticamente desaparecido de la vida pública, regreso en 2016 y volvió a ser parte de la gran familia de Hollywood con “Hacksaw Ridge”, que algunos críticos celebraron, justamente, por ir contra la corrección política y hacer un alegato de que hay que separar el artista de su arte. Gibson prepara nuevos filmes y hasta fue convocado para participar de comedias.

Ante la evidencia, parece evidente que muchas “condenas” terminan en puro humo, al menos las que no incluyen las denuncias por acoso y abuso sexual que son plaga en el mundo del entretenimiento y que sí han tenido consecuencias contundentes (ahí está Darthés, para prueba). El rapero Kanye West, por ejemplo, tuvo sus propias polémicas, pero no ha salido de los escenarios. Y si ampliamos el espectro a las propuestas sexistas o de homofobia, varias decenas cayeron en el olvido, a pesar de las controversias violentas momentáneas.

Joseph Cabosky cita el caso de Kevin Hart, quien cayó en una polémica en diciembre por viejas declaraciones homofóbicas y renunció hace poco a presentar la ceremonia del Óscar. Seguro, aquellos viejos tuits le valieron la conducción del evento, pero semanas después, su película “Amigos por siempre” salió en las salas como si nada. Incluso, dijo el propio Hart, “estuvo mucho mejor de lo previsto”.

 

Si llegaste hasta acá es porque valorás nuestras noticias. Defendé la información y formá parte de nuestra comunidad.
Suscribite a uno de nuestros planes digitales.

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...

¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla