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SU SEGUNDO CICLO COMENZÓ CON MAYOR ACEPTACIÓN QUE EL ANTERIOR

Milito llegó con apoyo público y sus declaraciones calmaron a los hinchas

Sus frases durante la presentación y el apoyo explícito de Verón le dieron un impulso diferente. Empezó con el pie derecho

Milito llegó con apoyo público y sus declaraciones calmaron a los hinchas

La presencia del presidente Juan Sebastián Verón en el entrenamiento de ayer fue la imagen del día / Gonzalo Mainoldi

El segundo ciclo de Gabriel Milito en Estudiantes empezó de otra manera en relación a la anterior. Es verdad que otra vez tuvo que llegar en medio de un torneo, por la salida de otro entrenador (antes de Mauricio Pellegrino; ahora Leandro Benítez). Pero dentro y fuera suyo se generó otra atmósfera. Hasta se habla del “Nuevo Milito”. Veamos.

Como primera medida la situación deportiva es diferente. Esta vez los hinchas entendieron que al equipo no le sobra nada y la pelea por no descender es una realidad en el próximo torneo. Fue Milito, pero si la dirigencia hubiese elegido otro también hubiese tenido respaldo. Mejor dicho, no hubiese encontrado grandes piedras en su camino.

Aquel debate por sus ideas quedó enterrado. En 2015 una vieja foto suya con César Menotti fue como una carta de presentación; ahora se habla más de su versatilidad, su convicción por el trabajo y una mirada pragmática del fútbol moderno.

“No me gusta que me tilden de lírico. Regreso al Club porque tenía ganas de trabajar y regreso porque tenía ganas de trabajar en Estudiantes”, fueron sus primeras palabras, mostrando madurez e inteligencia en su retorno luego de cuatro años.

Con el pelo corto, sin rulos y unos kilos de más, se mostró firme junto al presidente y dijo: “Soy un agradecido a Sebastián (Verón) que me fue a buscar cuando no tenía antecedentes como entrenador”.

Además remarcó la necesidad de sumar puntos. Puso al resultado por delante del juego. Y los hinchas, que en Estudiantes lo viven de una manera muy intensa en comparación con otros clubes, empezaron a sentirse más cerca suyo.

Sus declaraciones cayeron bien. Ahora su equipo las tendrá que ratificar adentro de la cancha

 

“Si mis jugadores juegan con los dientes apretados y traban de cabeza me vuelvo loco”, fue otra de sus frases.

Por último, echó por tierra aquella vieja “disputa” con el capitán del plantel: “Ya le dije a la CD que quiero que siga Mariano Andújar”.

VERÓN DEJÓ EN CLARO QUE ES SU ENTRENADOR

La imagen de ayer fue la que terminó de ratificar y consolidar todo el pensamiento en el Mundo Estudiantes: el presidente Juan Sebastián Verón participó de manera activa del entrenamiento de ayer, dentro del campo, saludando a jugadores y cuerpo técnico y mirando desde un banco cada uno de los movimientos del plantel.

No habló, por supuesto, pero su presencia no pasó desapercibida. Si alguien tenía dudas que Gabriel Milito contaba todo su apoyo ayer se evaporaron. Lo quiso en su momento, insistió para su regreso y ahora lo trajo. A diferencia de otros ciclo, ahora está convencido.

Del rechazo en 2015 y la mirada escéptica de hace un mes a este presente pasaron cosas... El hincha, empujado por el triunfo en el clásico y al escucharlo se subió al micro. Está claro que serán determinante los resultados que obtenga en los tres partidos que quedan y el rendimiento en la Copa de la Superliga. Si todo marcha bien el micro tendrá dos pisos y, tras la pretemporada, la atmósfera pesada en el tramo final del Chino Benítez quedará liberada. Necesita resultados. Si los consigue el Nuevo Milito tendrá una estadía saludable, como en cualquier club de Argentina.

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