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Triste

Van apenas cuatro fechas y Gimnasia se sintió descendido tras la derrota ante Defensa y Justicia. Con nada, el equipo de Mariano Soso le ganó el partido y lo sumió en la más profunda de las crisis. 

Triste
25 de Agosto de 2019 | 00:02

"Ya está, ya tocamos fondo", dijo Franco Mussis en vestuarios, poniéndole la cara y las palabras a una situación durísima. ¿Es el fondo? 

El tripero sabe muy bien por qué Gimnasia está así. Los (pocos) puntos logrados en las dos campañas anteriores son la resultante de la política de desinversión futbolística, de que todo parezca caro, de que el que no quiera estar que no esté, pero a los que quieren estar cerrarles la puerta en la cara. Subestimaron el promedio. Soberbia y desconocimiento, para no escuchar a los que saben. A los técnicos que dijeron que no alcanzaba con lo que había. El Indio, hombre de la casa, trabajador, no merece recibir los insultos: la situación lo golpea como una patada al pecho por la acumulación de desaguisados. Puede ser buen o mal DT, gustar más o menos, errar un cambio o un planteo, pero sus responsabilidades no lo convierten en culpable. Gimnasia navegó durante dos años y medio a velocidad crucero rumbo a un iceberg y quienes tienen el timón pensaron que Dios, Alá o quien sea iban a cambiar los vientos o reducir el iceberg al tamaño de un cubito. Hoy,ver la tabla de promedios es una puñalada. Hoy, el hincha quería llorar en la tribuna. En silencio, porque por momentos no da ni para el desahogo. Silencio y tristeza. Eso le hicieron a Gimnasia.

Aquella noche en que a Chirola le dijeron por segunda vez que no iba a seguir, comenzó todo esto. No por segundo ciclo, lo citaron a una reunión en la que (muchos) creyeron que bueno, que vas a seguir, que la vas a pelear de atrás. Fue andate, con pelos y señales. Dicho por quien manda. Desde ahí, con muchos mordiéndose la lengua, se sucedieron los errores. Se apostó por Soso sin jugadores, se eligió a Sava sin convicción, pensando que aún había los goles y se ponía el antifaz. Nunca quiso a Troglio, pero la presión popular lo trajo al club y cuando pudo, lo echó. Ahora fue Ortíz, otra vez para poner la cara, con refuerzos que no se sabe hasta que punto pidió, hasta que punto aceptó, hasta que punto era lo que se podía traer. 

Jan Hurtado fue una medalla, más allá de las dificultades de negociar con quienes hubo que negociar. Alemán, casi un fetiche, cuyo regreso costará 750 lucas verdes. Matos, Dibble, Colazo, Alderete, Pereyra, Barrales, Rosales, Guevgeozián (a quien nadie pidió), Gutiérrez, Piovi, Melo, Simeone, Moyano, Mansilla, Gómez, sin repetir y sin soplar, no quedan en la historia más allá de las fichas de partidos. Silva fue otra cosa, Ayala es recuperable por segunda vez, pero no es 5. El centro del campo no es para cualquiera y la inexplicable salida de Fabián Rinaudo generó un agujero tamaño cráter de meteorito que extinguió dinosaurios...y las apuestas...algunos, como Tifner o Simeone, ya se fueron.

Nada de esto importa. No importa el concurso (que festejaron), no importan los entre 4 y 5 millones de dólares que se deben igual. No importa aquella asamblea por el barrio privado en Estancia, que un año después no tuvo continuidad. No importa que el Banano Staiano haya quedado solo para las obras, ni que la platea Basile no crezca, ni que el club de la manga esté muerto pero goce de buena salud gracias a que Jorge Reina o Néstor Prades donan obras.

No importa que Rivas hoy no haya mostrado que sea más que Coronel o Guanini, ni siquiera para salir y no dejar habilitado a medio mundo. Ni que Velázquez tenga más pasado que presente y aún así no debió salir. Importa la desazón. Importa la impotencia. Sentir que hay un agujero negro y nunca se encuentra el final, que no hay tierra donde apoyarse para salir. Importa que no se vea futuro, aunque lo haya. Importa el silencio, las cabezas gachas, las miradas perdidas.

Dan ganas de llorar.

 

 

 

Facundo Aché Platense, del Colegio Nacional, Periodismo y Humanidades. En La Redonda desde 2001, pero cubriendo el día a día de Gimnasia -con una breve interrupción- desde hace casi 25 años.

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