Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Buscar
Toda la semana |TRAS RECARGAR ENERGÍAS, ALGUNAS CLAVES PARA ENFOCARSE DE NUEVO EN LAS JORNADAS
Tendencia: Síndrome posvacacional; volver a la rutina laboral

La vuelta al trabajo en cualquier época del año, luego del período de relajación, genera dificultades. Por ende, es preciso periodizar los pasos para que la reinserción sea paulatina y no abrupta

Tendencia: Síndrome posvacacional; volver a la rutina laboral

El sueño es crucial para reacomodarse en las ocupaciones / Fundación Rene Quinton

11 de Septiembre de 2022 | 07:08
Edición impresa

Podría decirse que existe algo así como un “síndrome pos-vacacional”. A muchas personas les cuesta horrores retomar la rutina después de haber estado de vacaciones. ¡Qué maravilloso era dormir por la mañana todo lo que uno quisiera! ¡Qué interesante era despertar en un sitio desconocido, con todo por descubrir! ¿Existe alguna forma de recuperar la motivación por la rutina y el trabajo?

Es fundamental saber que este “síndrome pos-vacacional” no es poco frecuente. Es normal que uno caiga en una especie de desgano y hastío al regresar a casa. No es una enfermedad. “No es otra cosa que un ‘switch’ al pasar del ‘modo vacaciones’ al ‘modo trabajo’, que lleva a que el cuerpo se sienta más pesado porque aún está relajado.”

El especialista Dirk Windemuth, que trabaja como director del Instituto del Trabajo y la Salud de la aseguradora estatal de Alemania (IAG), ha observado que las personas suelen estar sobre todo cansadas al regresar de las vacaciones, como si vinieran de una obra. Deben volver a acomstumbrarse al ritmo del sueño. Es un proceso que lleva unos pocos días.

 



El sueño es crucial para reacomodarse en las ocupaciones / Fundación Rene Quinton

 

Aunque el síndrome no se manifieste de un modo dramático, hay formas de prevenir el desgano y esa sensación de estar sobreexigido. “Cuando ya estoy dentro de un túnel de estrés, es imposible pensar alternativas”, dice Windemuth, que por eso recomienda pensar en el regreso y planificarlo ya antes de que terminen las vacaciones.

Kaufmann recomienda, por ejemplo, tomarse las vacaciones de un modo tal que la reincorporación sea en medio de la semana. De esa manera, la primera semana de trabajo será mucho más breve. Otro punto a favor es no dejar ningún proyecto o proceso urgente abierto, de modo de no tener que asumir grandes cargas ni bien uno retoma la rutina.

Otro consejo importante es dejar que el aviso de ausencia del correo electrónico corra unos días más de lo real, de modo que uno pueda dedicarse con cierta tranquilidad a los correos que se acumularon durante las vacaciones.

NO SALTAR DE LA NADA A LA ADRENALINA MÁXIMA

En las vacaciones también se puede dar el primer paso para que la reincorporación resulte bien. Kaufmann señala que chequear de vez en cuando el correo no es recomendable, porque está demostrado que la falta de límites entre el trabajo y el tiempo libre, un fenómeno que avanza a paso firme, genera estrés. Más vale apostar por las actividades que relajen y distensionen. Regresar con las pilas cargadas otorga mucho más margen para asumir los desafíos que planteará después el trabajo.

 

Es normal que uno caiga en una especie de desgano y hastío al regresar a casa. No es una enfermedad

 

En el primer día laboral, es importante generarse a conciencia espacios libres, dice Windemuth, que sostiene que no estaría nada mal colgar en la puerta un cartelito que diga “En servicio, pero recién regresando de vacaciones”. Es un cartelito que indirectamente da a entender que es preferible que los demás molesten lo menos posible hasta que uno vuelva a estar al 100 por cien con el foco en el trabajo. Por supuesto, sería mejor hablarlo antes con los demás.

El cuerpo necesita su tiempo para pasar de un estado a otro, dice Kaufmann. “Por eso en los primeros días es mejor incorporar pausas o acortar un poco el horario para que el relajo de las vacaciones pueda durar hasta entrados los primeros días laborales.”

 

Lo mejor es mirar con motivación y en forma positiva hacia el futuro: ¿Cuál es la próxima alegría en el horizonte?

 

Colocar una foto de las vacaciones en el espacio laboral puede servir para mantener vivos los recueros hermosos, según dicen los psicólogos. De todos modos, lo mejor es mirar con motivación y en forma positiva hacia el futuro: ¿Cuál es la próxima alegría en el horizonte?

Pueden ser los compañeros de trabajo, un proyecto, un encuentro con amigos o una excursión que esté en agenda. Esos programas sirven como destello en el horizonte y hacen que la frustración de tener que trabajar sea mucho más llevadera.

Dirk Windemuth considera mucho más importante evitar los “apagones de motivación” a largo plazo, y asegura que es responsabilidad del empleador generar una cultura de prevención para que los empleados que regresan de las vacaciones no se agoten de inmediato al regresar. Un primer paso sería que esas personas no tuvieran demasiadas reuniones agendadas en los primeros días. Si tienen muchas conversaciones planificadas, a veces no llegan a cerrar asuntos pendientes o a delegarlos como correspondería.

Kaufmann señala otras posibilidades a las que pueden recurrir las esferas ejecutivas, como por ejemplo liberar las casillas de los correos durante las vacaciones para que quien regresa no tenga que estar ocupándose de cientos de mails.

 



La frustración, un síntoma típico al retomar las obligaciones / Uncomo

 

NO PERDER LA CALMA

¿Pero qué ocurre si trabajo en una empresa o en un sector en el que es imposible pensar en tomarse los primeros días con calma? En muchos sitios la carga laboral es enorme o imprevisible. En otros, falta personal y hay que cumplir objetivos desde el primer día.

Windemuth de la aseguradora IAG recomienda intentar generar un buen clima de aprecio mutuo entre la gente de un equipo. Eso hace que las situaciones de presión o tensión sean mucho más fáciles de sobrellevar. Uno puede manifestarle por ejemplo a un compañero de trabajo algo así como “qué bueno que estés de regreso, es una ayuda enorme que estés”. Siempre es buen momento para decir algo así.

También puede ser bueno reflexionar sobre el papel que uno tiene en ese conjunto. “Si hoy yo no hubiese regresado de las vacaciones y me hubiese generado un desgarro esquiando, ¿sería el fin de la empresa?”. Si la respuesta es “no”, uno puede sentir menos presión.

Si la falta de motivación se sostiene más de una semana, no tiene por qué significar que uno está en el trabajo equivocado. Kaufmann dice que puede ser que uno esté sobrecargado sin notarlo o asumirlo. En ese caso, tal vez valga la pena tener una conversación con el área de Recursos Humanos para explorar la posibilidad de reforzar el equipo.

¿QUÉ PASA CON LOS CHICOS?

La vuelta de las vacaciones y el retorno del curso escolar puede suponer un problema para los más pequeños si se produce de manera repentina y sin que exista un proceso de adaptación. Por ello, es preciso que este cambio se produzca paulatinamente para evitar el llamado “síndrome postvacacional” que, en los casos más graves, puede derivar en problemas como estrés, frustración, ansiedad o cansancio, entre otros.

“Es importante hacer ver a los niños que la vuelta a las aulas no es aburrida ni negativa, sino al contrario. Poner en valor que van a reencontrarse con sus amigos, a jugar y a aprender cosas nuevas puede ser muy beneficioso para su proceso”, afirma Diana Camín, psicóloga de BluaU de Sanitas.

INVOLUCRAR A LOS NIÑOS EN LA VUELTA A LA NORMALIDAD Y ESCUCHARLES

Ante esta situación, expertos de Sanitas han elaborado una serie de pautas a seguir para que los más pequeños del hogar puedan afrontar de una forma más positiva la vuelta a las aulas.

 



Quien logra una vuelta relajada al trabajo después de las vacaciones puede evitar la típica falta de motivación / Franziska Gabbert / DPA

 

Una de ellas es reacomodar los horarios de sueño progresivamente, durante las últimas dos semanas de vacaciones, adelantando la hora de acostarse y levantarse para que el cambio no sea muy brusco y haya problemas de insomnio y consecuente agotamiento al día posterior.

Este acondicionamiento debe ir de la mano de una implicación de los padres para que, junto con sus hijos, repasen los contenidos del curso anterior y que ellos mismos recuperen el ritmo escolar y refresquen la memoria con actividades como dictados, cuentas o lecturas.

Los hijos son, en muchas ocasiones, un reflejo de lo que ven y escuchan de sus progenitores. Por ello, los expertos recomiendan a los padres que tengan una actitud positiva frente a la vuelta al trabajo y muestren ilusión, lo que hará que los pequeños también se contagien del entusiasmo. Pero si eso no es suficiente, se puede destacar aspectos concretos como el reencuentro con los amigos para darle al niño esa motivación extra.

Todo este proceso hará que tanto padres como hijos se sientan más involucrados en la vuelta al cole y que los pequeños lo afronten de una manera positiva. Pero es muy importante escucharles, comunicarse con ellos y respetar sus tiempos, a la vez que estar atentos a posibles dolencias o nervios que ellos no sepan describir por falta de madurez.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE

cargando...
Básico promocional
Acceso ilimitado a www.eldia.com
$30.-

POR MES*

*Costo por 3 meses. Luego $350.-/mes
Mustang Cloud - CMS para portales de noticias

¿Querés recibir notificaciones de alertas?

Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla