La serie de encuentros que se realizan en nuestra ciudad –algunos de ellos como el “Alcahofeste, el agroturismo de los alcauciles platenses” o la celebración italiana en La Plata,que se desarrolló este pasado fin de semana con numerosa presencia de público- permiten no sólo incentivar a productores y expositores sino que, también, dejan testimonio del espíritu de iniciativa de muchos sectores activos de nuestra región.
A ellas pueden sumarse, entre muchas otras, la Fiesta del Inmigrante de Berisso y la Fiesta del Tomate, caracterizadas por el impulso que se ofrece, en el primer caso, a la rica diversidad de comunidades extranjeras para que exhiban sus culturas y, en el segundo, a la pujanza del polo frutihortícola local considerado como uno de los más importantes del país.
Por otra parte, en medio de una crisis económica tan aguda, que ciertamente lastima a tantas franjas de la población, resulta también alentador que distintos sectores –entre ellos el conformado por el Consulado General de Italia, el Comité Degli Italiani All’Estero y la Federación de Asociaciones Italianas de la Circunscripción Consular de La Plata, que desplegaron en plaza Moreno números artísticos y un variado corredor gastronómico con menús característicos de Italia- se muestren dispuestos y, desde luego, capacitados para exhibir su estimulante creatividad.
“La Plata es Capital Provincial del Inmigrante Italiano y es especialmente importante resaltar a esta colectividad que tanto legado ha dejado en nuestra ciudad”, recalcaron los organizadores del encuentro en plaza Moreno.
En el caso de otras jornadas destinadas a exaltar la importancia de otros productos frutihortícolas, como las fiestas del Tomate o del Vino de la Costa, en producciones consolidadas, muchas de ellas, por ingenieros agrónomos y otros expertos de la Universidad platense, se sabe también del apoyo ofrecido para organizarlas por parte de los productores y de organizaciones defensoras de la vida natural.
En estos casos específicos de producciones frutihortícolas, no puede dejar de reseñarse que los quinteros vinieron sufriendo en los últimos años frecuentes y fuertes tormentas que, entre otros dramáticos efectos, afectaron gravemente a sus producciones. Estas fiestas regionales de los productores sirven también para dejar testimonio de su empeño.
Le corresponde por cierto a los municipios de la Región ofrecer no sólo el respaldo a estas festividades, sino, esencialmente, facilitar sus actividades mediante el tendido de redes camineras aptas y de un diagrama de servicios que resultan esenciales para mejorar sus establecimientos, sin perjuicio de los apoyos crediticios que muchas veces reclaman, en particular cuando los cultivos sufren calamidades climáticas.
SUSCRIBITE a esta promo especial