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Espectáculos |LA NUEVA DROGA MÁGICA

Ozempic, ¿epidemia?: la delgadez extrema reabre el debate sobre la imagen en Hollywood

Kelly Osbourne apareció en un homenaje a su padre luciendo muy flaca. Algunos se preocuparon, otros la atacaron por usar el medicamento: el cuerpo femenino vuelve a ser un campo de batalla

Ozempic, ¿epidemia?: la delgadez extrema reabre el debate sobre la imagen en Hollywood

La imagen de Kelly Osbourne que generó polémica

8 de Marzo de 2026 | 05:31
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Durante años, las celebridades marcaron tendencia con dietas detox, ayunos intermitentes y rutinas imposibles. Hoy, la palabra que domina la conversación es otra: Ozempic. El medicamento indicado para la diabetes tipo 2 —basado en semaglutida— se convirtió en fenómeno cultural, en secreto a voces y en sospecha automática cada vez que una figura pública aparece visiblemente más delgada. ¿Estamos ante un avance médico democratizado o frente a un nuevo estándar estético disfrazado de tratamiento? La discusión ya no se limita a consultorios y congresos de endocrinología: está en las alfombras rojas y en los comentarios de Instagram.

La última en quedar atrapada en esa conversación fue Kelly Osbourne. Su aparición reciente en un evento público en el Reino Unido reavivó el foco sobre su figura. Las imágenes circularon con velocidad y, como suele ocurrir, el análisis del atuendo duró segundos; el del cuerpo, días. Comentarios en redes sociales apuntaron directamente a una presunta utilización de Ozempic para explicar su pérdida de peso. Algunos mensajes cruzaron el límite de la opinión y se internaron en el terreno del agravio. La escena era particularmente sensible: Kelly acompañaba a su madre en un homenaje póstumo a su padre, Ozzy Osbourne, fallecido el año pasado. No importó: el duelo quedó en segundo plano frente a la lupa sobre su delgadez.

La respuesta de Kelly no tardó. En sus redes sociales habló de “crueldad” y de deshumanización, y aseguró que atraviesa “el momento más difícil de su vida”. Explicó que la pérdida de peso está vinculada al proceso de duelo y a cambios emocionales profundos, no a una estrategia cosmética. Recordó, además, que su cuerpo fue objeto de escrutinio público desde la adolescencia, cuando la fama le llegó de la mano del reality familiar. “No permitiré que me reduzcan a una especulación”, sostuvo. No confirmó ni negó el uso de ningún medicamento; cuestionó, en cambio, la necesidad de convertir su físico en tema central en medio de una pérdida familiar.

 

La industria parecía haber abrazado un discurso más inclusivo respecto de los cuerpos: el regreso de siluetas extremadamente delgadas en pasarelas y alfombras rojas reactivó fantasmas de otras épocas

 

UN PROBLEMA MÁS GRANDE

El caso expone una tensión más amplia. Ozempic y otros fármacos de la misma familia se consolidaron como herramientas eficaces para el control glucémico y, en ciertos casos, para la reducción de peso bajo supervisión médica. Pero su popularización excedió el ámbito clínico. En Hollywood y en la industria del entretenimiento en general, el término se transformó en sinónimo de “adelgazamiento rápido”. Cada transformación corporal alimenta rumores. Cada rumor refuerza la idea de que existe una inyección capaz de moldear la silueta al ritmo del calendario de premios.

Algunas figuras optaron por hablar abiertamente. Amy Schumer contó que probó el medicamento y lo dejó por efectos secundarios que le resultaron difíciles de tolerar. Oprah Winfrey, en cambio, defendió el uso de este tipo de tratamientos como parte de un abordaje integral de salud, cuestionando el estigma que rodea a quienes recurren a ayuda farmacológica para tratar la obesidad. Entre la confesión y la reivindicación, ambas intervenciones evidencian que el debate no es blanco o negro.

La “epidemia Ozempic” —expresión repetida en portales estadounidenses— también puso sobre la mesa efectos menos glamorosos: desabastecimiento para pacientes con indicación médica prioritaria, utilización sin seguimiento profesional y expectativas poco realistas sobre resultados inmediatos. A eso se suma el impacto simbólico. Durante la última década, la industria parecía haber abrazado un discurso más inclusivo respecto de los cuerpos. Sin embargo, el regreso de siluetas extremadamente delgadas en pasarelas y alfombras rojas reactivó fantasmas de otras épocas.

 

El caso de Kelly funciona como un termómetro cultural: los cuerpos siguen dando que hablar

 

En ese contexto, el caso de Kelly Osbourne funciona como termómetro cultural. Más allá de que haya o no mediación farmacológica, la reacción pública revela hasta qué punto el cuerpo femenino continúa siendo territorio de debate colectivo. La pregunta ya no es solo quién usa Ozempic, sino por qué asumimos que cualquier cambio físico necesita explicación médica. Y, sobre todo, por qué el dolor personal rara vez obtiene la misma atención que una variación en la balanza.

El fenómeno obliga a revisar certezas. Los medicamentos para la obesidad pueden representar una herramienta legítima dentro de un tratamiento integral. También pueden convertirse en atajo peligroso cuando se los banaliza. Entre la innovación científica y la presión estética hay una línea fina que Hollywood, amplificado por las redes, suele desdibujar. En esa zona gris se mueven las celebridades, convertidas en ejemplo o advertencia según la lente con que se las mire.

Kelly Osbourne pidió empatía. Tal vez el verdadero debate sobre Ozempic comience allí: en la capacidad de distinguir entre salud, moda y morbo.

EL FENÓMENO OZEMPIC

❑ Boom global
Desde 2022, la demanda creció exponencialmente, impulsada en parte por testimonios de celebridades e influencers. En varios países se registraron faltantes temporales, afectando a pacientes con diabetes que lo necesitan como tratamiento prioritario.

❑ Efectos secundarios frecuentes
Náuseas, vómitos, diarrea, constipación y pérdida marcada del apetito. En algunos casos se reportaron complicaciones gastrointestinales.

❑ Costo elevado
En Estados Unidos el tratamiento puede superar los 1.000 dólares mensuales sin cobertura médica. En América Latina el acceso es más limitado.

❑ Estigma invertido
Si antes se cuestionaba el sobrepeso en Hollywood, ahora también se cuestiona la delgadez “demasiado rápida”, bajo sospecha automática de medicación.

8 millones de visualizaciones
El hashtag #Ozempic acumula millones de reproducciones en TikTok e Instagram, impulsando el fenómeno más allá del ámbito médico.

 

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