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LO RECONOCIO EL REPRESOR MIGUEL ETCHECOLATZ

“Me tocó matar, pero no sé a cuánta gente”

El ex jefe policial declaró en el juicio por los crímenes cometidos en el centro de detención platense La Cacha

ETCHECOLATZ, DURANTE LA AUDIENCIA DE AYER EN EL JUICIO POR LOS CRÍMENES EN LA CACHA
ETCHECOLATZ, DURANTE LA AUDIENCIA DE AYER EN EL JUICIO POR LOS CRÍMENES EN LA CACHA

El ex director de Investigaciones de la Policía Bonaerense Miguel Osvaldo Etchecolatz, afirmó ayer que mató entre 1976 y 1983 pero dijo que no se acordaba a cuántas personas. “Por mi cargo y jerarquía me tocó matar, pero no sé a cuánta gente”, dijo al declarar como uno de los 21 acusados que comenzaron a ser juzgados por los crímenes ocurridos en el centro clandestino de detención platense conocido como “La Cacha”.

Etchecolatz fue el primer condenado a reclusión perpetua en un juicio oral por estos crímenes, en un proceso donde fue víctima y testigo Jorge Julio López, un albañil que estuvo detenido clandestinamente en la dictadura y que desapareció en 2006, cuando se dirigía a presenciar los alegatos de aquel debate oral.

“El señor López mintió, como consta en varios lugares, cuando dice que vio que yo mandé a fusilar y ese día estuve internado”, dijo ayer el ex jefe de la Policía Bonaerense durante la última dictadura.

Ya condenado a perpetua, Etchecolatz está siendo juzgado ahora como coautor de dos homicidios ocurridos en Tolosa en noviembre de 1976.

“YO NO SALIA A MATAR”

En su declaración ante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata -integrado por los jueces Carlos Rozanski, Pablo Vega y Pablo Jantus- Etchecolatz sostuvo: “Yo no salía a matar a alguien para quitarle la vida, era porque había llamados y denuncias de vecinos que veían algo raro en el lugar, le mandaba patrullas y ahí estaba la vida de uno u otro”.

Recordó que “la Policía de la Provincia tuvo que ofrecer 160 y pico de muertos” y agregó: “No sé los años que me quedan de vida, el talonario se me va acortando, no me importa cuánto hagan de mi persona, pero sí me importa que se respeten la Constitución y las leyes”.

Además de Echecolatz, también declaró ante el tribunal el ex ministro de Gobierno bonaerense durante la última dictadura Jaime Lamont Smart, único civil juzgado.

A Smart se le imputa haber sido guardia de “La Cacha” y se lo responsabiliza por la muerte de Antonio Bautista Bettini, el oficial Eduardo Gargano y Claudio Grande.

Pero Grande afirmó ayer que se lo está “confundiendo con otra persona” y que no conocía el centro clandestino de detención.

Por su parte, Smart, el único civil que está siendo juzgado por las torturas y desapariciones de la dictadura, se desvinculó de las acusaciones y sostuvo que “Bettini tomó una pastilla, y por ello murió”.

Cuestionó que “Bettini era un montonero, llevaba una pastilla de cianuro que fue extendida a la militancia montonera porque la cúpula se había ido del país y ellos recomendaban tomarse la pastilla de cianuro”.

En la causa se juzgan delitos cometidos contra 147 víctimas, entre ellos la privación ilegítima de la libertad de Bettini (padre del embajador argentino en España, Carlos Bettini), y de Laura Carlotto (hija de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto).

De los imputados, 13 son ex integrantes del Destacamento de Inteligencia 101 del Ejército, dos fueron penitenciarios y cuatro pertenecieron a la Policía Bonaerense y el civil Smart.

Los otros dos imputados de la causa -el ex jefe del Destacamento 101 de Inteligencia de La Plata coronel Arias Duval y el ex gobernador de Buenos Aires general Ibérico Saint Jean- fallecieron durante las actuaciones del juicio.

El debate -que se realiza en la ex sede de la AMIA, calle 4 entre 51 y 53, continuará mañana.

Casos
En la causa se juzga además la sustracción de Matías y Gonzalo Reggiardo Tolosa y de Natalia Suárez Nelson, nacidos mientras sus madres estaban cautivas en ese centro clandestino de detención, tras lo cual fueron apropiados y décadas más tarde recuperaron su identidad.

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