Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
DESTACADO DE LA CARTELERA MARPLATENSE

La mujer de las mil caras: “Mis personajes me demandan tanto que a veces me olvido de Fátima”

Imita, baila, canta y hace humor en “Superstar”, el renovado espectáculo con el que Florez lidera la taquilla en La Feliz

La mujer de las mil caras: “Mis personajes me demandan tanto que a veces me olvido de Fátima”

Fátima Florez encabeza en mar del plata “Superstar”: su nuevo espectáculo de humor, imitaciones y música

Mirtha Legrand, Cristina Fernández de Kirchner, Lilita Carrió, Valeria Lynch, María Eugenia Vidal y Susana Giménez son algunas de las decenas de figuras a las que Fátima Florez le pone su piel en “Fátima Superstar”, uno de los espectáculos más convocantes de la temporada marplatense.

Actriz, cantante, imitadora y bailarina, no duda en asegurar que es tan exigente que a veces sueña con sus personajes: “Me demandan tanto tiempo que a veces me olvido de Fátima”.

Entusiasmada con la respuesta del público en el show que se presenta de miércoles a domingos en el Teatro Roxy, Florez prefirió restar dramatismo al hecho de haber quitado una imitación de Cacho Castaña por sus declaraciones sobre las violaciones: “Era lo más prudente: cuando Cristina estuvo delicada de salud, retiré el personaje dos meses”.

La artista manifestó que entre tanto desfile de personajes intenta hacer que todo se desarrolle de manera natural. “Yo lo que siempre busco es disfrutar y que todo fluya. Todo tiene que transcurrir con naturalidad. Por eso cuando te equivocás en la coreografía o te fuiste de la letra, la gente igual aplaude, porque festeja que todos nos equivocamos, que podemos pifiar una nota. Trato de disfrutar porque no siempre se consigue esto de tener un éxito. Siempre miro la sala, la disfruto y digo ‘ojalá esto dure mucho tiempo’, manifestó.

Son muchos los detalles a los que la imitadora tiene que presentar atención en cada salida. Voz, vestuario, letra, gestos, guiños particulares. Frente a toda esta demanda, dice que la experiencia es su clave para no perder la concentración. “Por ahí al principio estaba más agarrada a la letra y no me animaba a improvisar; hoy me gusta soltarme. Desde que empecé con mi propio espectáculo, me manejo con otra libertad. Por ahí cuando formaba parte de otra compañía tenía mi rutina, no me podía mover de eso, porque había muchos artistas. Ahora puedo sacar o poner personajes, chistes, probar cosas con el público”, reveló.

De todos modos, dijo que a veces esa libertad aporta en algunos casos una presión extra. “Es cierto que la vara está cada vez más alta y uno tiene más compromisos, más mochilas. Cuando empezás tenés todo por ganar, pero una vez que estás instalado, mantenerse y seguir superándose es lo más difícil. Uno siente esa presión pero creo que tiene que saber llevarla”, remarcó.

En relación a la propuesta de “Fátima Superstar”, dijo que “lo quisimos hacer completamente nuevo, porque no me gusta quedarme en lo que funciona: Tengo siempre que renovarme en mis personajes, en mis rutinas, ir evolucionando como artista. El año pasado armé este show pensando en mostrar algo completamente diferente, y no es fácil renovarse y seguir allá arriba”.

Para la artista, los personajes difíciles son su mayor desafío y no le gusta esquivarlos. “ Siempre elijo personajes que estén de moda o sean clásicos que la gente conozca, pero me encanta hacer personajes diferentes a uno. Es importante romper estructuras, y rompí unas muy importantes como ser mujer cabeza de compañía, cómica, comediante, que se mete en humor político. Creo que por eso las mujeres son mis mayores seguidoras, porque se sienten reflejadas, y que no sea siempre el ámbito dominado por hombres”.

De momento, Fátima no se topó con ningún personaje imposible. “Hasta ahora lo que fui proponiendo salió. Hubo personajes que me costaron años, como Mirtha; o Lilita, por ejemplo, que tiene un registro de voz muy grave, me costó mucho. Estoy estudiando también otros porque me salieron propuestas para afuera, para México, España, Estados Unidos, y eso me demanda mucho tiempo y energía”, manifestó.

En relación a cómo está viviendo esta temporada teatral, en la que hay opciones de “todo tipo y color”, dijo que se enfoca en “disfrutar, vender, agregar funciones como hicimos acá”. Además, sostuvo que le gusta dedicarse “a full”. En febrero, un poco se relaja y empieza a delinear el resto del año. “Hay propuestas tanto para calle Corrientes con la obra como para giras, propuestas para mí afuera. Y también para tele”, anticipó.

A pesar de que hace año que está consolidada como artista y como show, Fátima no se deja estar porque es muy perfeccionista y se esfuerza al máximo. “Bajo seis o siete kilos. Yo por función pierdo un kilo y medio o dos, que después trato de recuperar medianamente con la alimentación. Pero tengo un estómago muy chiquito, me cuesta comer, y es todo un tema. Corto el gimnasio en el verano porque sino voy a desaparecer”, contó, y reveló que le cuesta despegarse de sus personajes cuando no está en función: “No me los saco nunca de la cabeza. A veces mis personajes están más presentes que yo. Me demandan tanto tiempo que a veces yo me olvido de Fátima”.

Tanto es así que, hasta a veces, los sueña. “Hubo veces que soñé con los personajes. Sueño que los hago, o que los estoy sacando. Uno está tan pendiente de ellos que es algo que te absorbe, pero yo de chiquita quise esto. Nunca soñé con ser otra cosa”, reveló.

Por último, consultada en relación a la decisión de sacar a Cacho Castaña de su espectáculo tras las polémicas declaraciones sobre la violación y la mujer, explicó: “A la producción le pareció lo más atinado, y me parece que está bien. Es un momento complicado, porque nosotros hacíamos humor en ese cuadro. Y no me parece que sea lo más atinado hacer humor en este momento, con lo que pasó. Pero además el personaje ese suele rotar. Ya habíamos hecho a Sandro la otra semana. Preferimos esperar que se calme un poco todo. Cuando fue lo de Cristina, que estuvo delicada de salud, yo retiré el personaje, que era un caballito de batalla, y la dejé de hacer casi dos meses en una temporada de verano. Me parece que hay ser prudente cuando hay temas delicados”.

“A veces mis personajes están más presentes que yo” - Fátima Florez, Arista

 

 

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...