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25.2.2018
UN ÉXODO QUE TIENE EN JAQUE AL GOBIERNO DE SANTOS

Colombia endurece controles en la frontera con Venezuela por la oleada de inmigrantes

Bogotá quiere que los venezolanos que llegan ilegalmente huyendo de la crisis, lo hagan de una manera “más ordenada”

Colombia endurece controles en la frontera con Venezuela por la oleada de inmigrantes

Una mujer ingresa a Colombia desde Venezuela, a través del puente Simón Bolívar y bajo vigilancia policial/AP

BOGOTÁ

Colombia reforzará el control de su porosa frontera con Venezuela mientras miles de inmigrantes venezolanos huyen de la crisis política y económica hacia el país vecino.

En una visita a Cúcuta, una ciudad fronteriza en el epicentro de la creciente crisis migratoria en Colombia, el presidente Juan Manuel Santos anunció nuevas medidas que podrían dificultarles a los inmigrantes venezolanos ingresar ilegalmente al país o permanecer sin un estatus oficial.

La migración hacia Colombia ha ido en aumento después de que el presidente Venezolano Nicolás Maduro adoptara medidas para consolidarse en el país y la economía nacional se desplomara. Las autoridades migratorias colombianas estiman que actualmente hay 600.000 venezolanos en el país, el doble que hace seis meses. Asociaciones de exiliados venezolanos y algunos funcionarios de la ciudad fronteriza creen que la cifra es incluso mayor.

El flujo migratorio sin precedentes ha tensado la situación en Colombia en un momento delicado de su historia. El país apenas sale de un conflicto armado de cinco décadas después de que en 2016 se firmara un acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC (izquierda). Muchos de los venezolanos que llegan al país lo hacen de manera ilegal y requieren atención médica.

Se desplegarán más de 2.000 soldados para controlar los cientos de caminos rurales que cruzan la frontera, conocidos como “trochas”, que se encuentran a lo largo de los 2.200 kilómetros de límites entre Colombia y Venezuela. Además, una nueva unidad de patrulla migratoria resguardará espacios públicos en los que se congregan los venezolanos, brindará orientación y controlará males como la prostitución, que se ha incrementado con el flujo de inmigrantes.

Las autoridades migratorias ya no emitirán permisos de cruce temporal -que ya se otorgaron a 1,5 millones de venezolanos-, permitiéndoles visitas cortas para comprar alimentos y medicamentos. Se requerirá que todos los venezolanos en el país se presenten ante las autoridades y se inscriban en un registro.

Santos dijo que Colombia quiere extender su solidaridad a los venezolanos necesitados, y que en el futuro cercano abrirá un centro migratorio con la capacidad de proporcionar ayuda a alrededor de 2.000 personas. Pero también destacó que la migración desde Venezuela hacia Colombia necesita llevarse a cabo de manera segura y legal.

UN HORMIGUERO DE GENTE

En el puente internacional Simón Bolívar, que conecta a la ciudad colombiana de Cúcuta con la venezolana San Antonio del Táchira, se forma todos los días un hormiguero de gente que huye desesperada del país petrolero para buscar la subsistencia al otro lado de la frontera.

Tan pronto se abre la frontera, con los primeros rayos del sol, miles de personas con la necesidad y la angustia estampada en el rostro cruzan a pie de San Antonio a Cúcuta y muchos de ellos lo hacen para no regresar, dejando atrás familiares y su historia.

Alrededor de 35.000 venezolanos pasan diariamente este puente -cerrado desde hace más de dos años por el Gobierno chavista al tránsito de vehículos- para poder suplir la escasez de alimentos, medicamentos y otros productos de primera necesidad que padecen cotidianamente.

En la mitad del puente construido sobre el río Táchira, que marca la frontera natural de los dos países, se puede ver a personas con maletas al hombro, adultos mayores en sillas de ruedas, bebés en brazos de sus padres y familias enteras que cruzan ante la atenta mirada de las autoridades colombianas. Y ya en suelo colombiano, abundan aquellos que se ganan unos pesos ofreciendo todo tipo de servicios a quienes llegan, muchos de ellos sin más equipaje que la esperanza. (AP y EFE)

 

Dramático
En los hospitales de Venezuela hay escasez de insumos y apenas pueden atender incluso afecciones menores. Muchos venezolanos llegan a Colombia para recibir tratamiento de patologías como cáncer y diabetes. En 2017 Colombia brindó servicios de salud de urgencia a casi 25.000 venezolanos.

 

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