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Las víctimas se reunieron en cantilo y 13b

Una banda de chicos tiene en jaque a los comercios del centro de City Bell

Tienen entre 13 y 15 años. Actúan, sobre todo, de noche. Golpean los vidrios de los negocios con piedras. Y los derriban a patadas. Se llevan todo lo que pueden, sin importarles que haya alarmas o cámaras de seguridad

dentro de uno de los negocios que fueron escruchados/captura video

los menores fueron registrados en distintos locales/captura de video

comerciantes se reunieron para visibilizar la problemática/g. calvelo

“Ni se asustan de que los comercios tengan alarma o cámaras de seguridad. En el último año se denunciaron más de 50 robos en comercios de todo City Bell, pero hubo más” Patricio Rodríguez Dacal Dueño de una inmobiliaria

“Después de las 21.30 por acá no vemos ni un patrullero. Estos chicos también asaltan en la calle. Hace poco la sorprendieron a la dueña de un local de sushi” Natalia Barrio Café Martínez

Reconociéndose hartos, desorientados y hasta impotentes, reconocidos comerciantes del centro de City Bell se reunieron ayer a pocos metros de sus negocios para intercambiar propuestas y exponer una problemática que comparten y guarda directa relación con la inseguridad que golpea fuerte en toda la Región, aunque, en su caso, tiene otra vinculación con un tema que siempre genera polémica: la actuación de menores en el delito.

Después de ponerse de acuerdo en un grupo de whatsapp en el que intercambian todo tipo de información -buena parte de ella ligada con robos- decidieron reunirse a las 4 de la tarde de ayer. El punto elegido para el encuentro fue la esquina de Cantilo y 13b.

El blanco de sus desvelos es una banda conformada por alrededor de 6 menores que tienen “entre 13 y 15 años”, a juzgar por las imágenes de las cámaras de seguridad que los filmaron en acción más de una vez, y que no para de atacar sus comercios bajo la modalidad “escruche”.

Algunos de los que participaron de la reunión fueron Patricio Rodríguez Dacal, de la inmobiliaria “Dacal Bienes Raíces”; Bruno Zaffignani, dueño del local de ropa para hombres “Bensimon” y Natalia Barrio, en representación de “Café Martínez”.

Rodríguez Dacal resaltó que en todos los robos a negocios “actúan los mismos pibes”, quienes “ya fueron detenidos tres veces” por distintos hechos, aunque sus edades los devolvieron a la calle rápidamente.

“Esto fue lo que nos dijo el comisario de la Décima cuando nos reunimos (en esa seccional) hace dos semanas, pero salen enseguida por orden de la fiscalía (del fuero del Joven)”, lamentó Rodríguez Dacal.

Los comerciantes ya se reunieron con autoridades policiales, pero no encuentran solución

Las víctimas están convencidas de que detrás de la banda hay “adultos que se aprovechan”

 

Los comerciantes tienen el dato de que los chicos que aparecen filmados en distintos robos “forman parte de una misma banda”, que actúa siempre con idéntica modalidad, en locales con características parecidas: con una piedra grande primero dañan los vidrios y los terminan de destrozar a las patadas, “hasta que logran ingresar en el salón” de ventas para “robar todo lo que puedan”.

Los damnificados tienen la certeza, además, de que “estos chicos no actúan por su cuenta”, sino que disponen de una logística que les proporcionan “mayores que los mandan a ellos porque al ser menores no quedan presos”.

Es por eso que “ni se asustan si los comercios en los que entran tienen alarmas o cámaras de seguridad”, reflexionó Rodríguez Dacal.

En este punto recordó el robo que sufrieron el año pasado en su inmobiliaria, que les demandó “ir a declarar durante toda una semana”, pese a lo cual “no pasó nada”.

Calculó que “en el último año ya hubo más de 50 robos en comercios en todo City Bell, sólo de los que fueron denunciados”. Es que, como ocurre en toda la Región, cada vez son más las víctimas que optan por “no perder el tiempo” recurriendo a una exposición “que no resuelve nada”. Eso facilita mucho el trabajo de los investigadores y altera estadísticas que exponen el problema en toda su dimensión.

Aportando más información sobre la modalidad, Rodríguez Dacal puntualizó que “estos pibes salen a robar, por lo general, entre las 5 y las 6 de la mañana”.

A su lado, Zaffignani cuestionó la falta de patrullajes y prevención en las calles del centro de City Bell después de que cae el sol y los negocios cierran. “Es tierra de nadie”, insistió, y destacó que la bandita que los tiene a maltraer empieza a deambular por la zona “a las 6 o 7 de la tarde, pero, principalmente los ves durante la noche”.

En relación con esto, lamentaron que la policía no disponga de “suficiente cantidad de efectivos y móviles”, según les informaron desde la fuerza, aunque tampoco pasaron por alto la edad de los responsables. “Más allá del esfuerzo que hagan por atraparlos, después se ven forzados a liberarlos por orden judicial”, admitió el comerciante.

Natalia Barrio se quejó, sobre todo, de la falta de vigilancia -“después de las 21.30 ya no se ve ni un policía”- y aclaró que los menores que atacan en sus locales también cometen “asaltos callejeros”.

“A la dueña de un local de sushi la sorprendieron cuando se iba a la noche de su local, la empujaron contra la pared y le quitaron la plata de la recaudación”, recordó.

Detalló, además, que “salvo dos que suelen movilizarse en bicicleta, el resto se mueve caminando”.

Al momento de enumerar cuáles fueron los últimos comercios damnificados por la inseguridad en el barrio, coincidieron en mencionar al local de productos plásticos “Colombraro”, los negocios de ropa “Adriana Costantini” y “Akiabara”; el “Café Martínez” y el local de estética “Black and White”.

Participó de la reunión el abogado Miguel Molina, que patrocina a los propietarios de Dacal Bienes Raíces y Bensimon. “No es un hecho aislado, los robos se registran de manera sistemática y bajo el mismo modus operandi, en apariencia por los mismos sujetos”, dijo, “por lo cual estamos intentando dar con los autores de los mismos y creemos que los menores son usados para cometer estos delitos”.

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