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Capturaron a un ladrón y lo retuvieron una hora hasta que llegó la Policía

Un grupo de seis vecinos persiguió al delincuente por dos cuadras, luego de que cometiera un breve raid delictivo en 141 y 66 y en 140 y 65. “Tuvimos que ir a buscar a un oficial con un auto particular”, denunciaron

Capturaron a un ladrón y lo retuvieron una hora hasta que llegó la Policía

El sospechoso de dos robos, reducido por los vecinos en el interior de una casa / el DIA

11 de Noviembre de 2019 | 02:40
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En 139 y 64 el sol daba a pleno. Por la tarde, la calma y el silencio reinaban en las cuatro esquinas. Horas antes, seis vecinos habían reducido por sus medios a un ladrón, en medio de una conmoción generalizada y con un reclamo puntual hacia la dependencia policial por la actuación posterior.

En un sector comprendido por varias cuadras de Los Hornos se juntan habitantes de “toda la vida” del barrio. Se los ve preocupados pero juntos. No es para menos, luego de la experiencia que algunos de ellos vivieron el sábado por la noche con el delincuente, después de que éste cometiera dos asaltos en el sector.

“Este era un lugar muy tranquilo que se volvió bastante inseguro después de las últimas elecciones”, confió una de las personas que participaron de la captura del malviviente. Casi tomando palabras de otro de frentista consultado, aseguró que “ahora parece que estuviéramos en una zona liberada”.

Fin de semana con robos

La historia comenzó el viernes por la mañana con una tentativa frustrada de hurto de una Honda Wave. Según le explicó el damnificado a este diario, el hecho “tuvo que haber ocurrido entre las 8 y las 8.30 de la mañana”.

El rodado se encontraba en el fondo de su casa de 140 entre 64 y 65, y de allí un desconocido quiso sustraerlo, aunque no lo consiguió.

En tanto, al día siguiente, pero por la noche, otro sujeto se presentó en la pollajería “Granja Coty”, de 141 y 66. Eran las 20.30 y faltaba poco para el cierre. La aparición del individuo quedó clara para la empleada cuando observó que en su mano traía una pistola.

Con amenazas y sin dejar de apuntarla, le arrebató lo que había en la caja registradora. La víctima no opuso resistencia y con el dinero en su poder el bandido abandonó la escena.

Por lo que pudieron reconstruir los vecinos -incluso una versión indicaba que la damnificada salió detrás de él y lo siguió, circunstancia que no pudo ser verificada-, el asaltante caminó por 66 hasta 140 y dobló en dirección a 60.

Tras recorrer unos 100 metros, se topó con una señora en 140 y 65 y no dejó pasar la oportunidad. Con el mismo método que había utilizado poco antes, le robó la cartera. Pero no contaba con lo que sucedería después.

Gritos, alarma y captura

“Escuchamos a una mujer que gritaba y salimos todos a la calle a ver qué pasaba”, explicó un frentista. La última víctima del delincuente no esperó a perderlo de vista y alertó a toda la cuadra. En un instante, la realidad cambió por completo para él. Rápidamente, tuvo que deshacerse del arma y de las pertenencias que había sustraído.

La alarma comunal empezó a sonar y en 140 entre 64 y 65 se juntó una muchedumbre. La fuga era la única acción posible y el ladrón lo sabía. Apenas vio la chance se largó a correr a toda marcha, pero eso alertó a quienes aún tenían dudas de lo que estaba pasando. Por lo tanto, un grupo de seis personas quiso acorralarlo.

Según confió uno de los declarantes “corría muy rápido” y no había forma de darle alcance. Hasta que un joven se subió a su moto y lo persiguió por varios metros. Una vez lo tuvo cerca, le dio un “topetazo” y logró detenerlo en forma parcial.

Siempre conforme a los testimonios recogidos en el lugar, el delincuente entonces se incorporó a duras penas e intentó huir nuevamente. Tenía una pierna lastimada, su movilidad reducida y seis hombres que lo perseguían. Sin detenerse a pensar mucho, se arrojó al porche de un inmueble en 64 y 139 y quedó tapado por las ruedas y el chasis de una motocicleta.

Su empeño fue en vano. Uno de los lugareños lo vio y entre todos lo inmovilizaron y le ataron las manos con precintos. “Enseguida hubo por lo menos 15 vecinos llamando de manera constante al 911 y a la Policía, sin obtener respuesta”, le contó a EL DIA una jubilada que fue testigo de la secuencia. Los minutos pasaban y la situación seguía siendo la misma.

La vecindad era un hervidero y el miedo se hizo presente. ¿Qué hacer si uno u más cómplices aparecían? Como toda respuesta, “un vecino se subió a su auto, fue hasta la Comisaría Tercera y regresó con un oficial”, le afirmaron a este medio.

“Estuvimos más de una hora esperando a la policía. Nadie nos dio respuesta, es una vergüenza que hayan tardado tanto tiempo estando nada más que a cuatro cuadras”, se quejaron. Finalmente, un patrullero arribó al sitio indicado y el malviviente fue detenido.

No obstante, entre los que colaboraron con la aprehensión y quienes la presenciaron, todo el proceso les dejó una sensación “negativa”, destacaron.

“Acá nunca hubo problemas. Nos conocemos entre nosotros y nos ayudamos, porque con la Policía no podemos contar”, reclamaron.

El sospechoso asaltó primero una pollajería y más tarde le sustrajo el bolso a una mujer

 

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