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LUEGO DEL DESEMBOLSO DEL FMI

Dudas, pese al mejor clima económico

Se transita por un momento clave en la evolución financiera. Por un lado, el dólar tendió a estabilizarse, luego de la suba de la semana anterior, pero la desconfianza sobre el futuro inmediato no quedó despejada

Si bien en la últimas emana se produjo un leve respiro, el sistema financiero cruje, aunque se sostiene. Sin embargo las dudas no se han superado, en especial a nivel internacional.

Según un estudio de Management & Fit, en las últimas semanas se renovaron las tensiones, con el tipo de cambio mayorista superando la barrera de los $42 y llegando casi a $45, hasta cerrar el viernes a $ 43,29. De esta forma, sólo en marzo, registró un incremento del 11%. Con lógica volatilidad, el riesgo país se movió hacia arriba y a contramano de lo que ocurrió en otros emergentes, para llegar a niveles casi récord en la gestión Macri (ver gráfico). A pesar de ello, los depósitos a plazo fijo continuaron aumentando, mientras que el Tesoro logró resultados positivos en las licitaciones de Letras. Tasas de interés más elevadas y una mayor oferta de divisas del agro fueron suficientes para contener las presiones cambiarias.

El Banco Central, con el tipo de cambio flotando dentro de una ancha zona de no intervención, utiliza la tasa de referencia para contener la dolarización de portafolios. El problema es que mientras la tasa de las Leliq aumentó 16,6 puntos desde comienzos de marzo (a 66,8%), la tasa Badlar sólo lo hizo en 11,7 puntos (a 48,8%). La menor reacción de las tasas pasivas a los movimientos de la Leliq llevó al Banco Central a tomar medidas para aumentar la potencia del instrumento

Así, se elevó de 65% a 100% el porcentaje de los depósitos que los bancos pueden destinar a compras de Leliq, se puso un piso de 62,5% para la tasa de referencia durante todo abril; y se permitió que los bancos tomen depósitos a plazo fijo de no clientes. La intención es que los bancos tengan incentivos a pagar más por los fondos que toman del público. Aunque los cambios normativos son muy recientes, no se observa por ahora un impacto apreciable de estas medidas sobre las tasas pasivas.

Los plazos fijos se acortan en plazo. En el último mes, los depósitos a plazo fijo en pesos del sector privado aumentaron 2,6%. La inflación habría sido más alta, en torno al 4%, lo cual explica que el stock de plazos fijos ajustables por haya aumentado un 8%. La estructura de los depósitos a plazo fijo privados se sigue acortando, con 65% de los mismos colocados a menos de 60 días.

A pesar de los movimientos del dólar, los plazos fijos denominados en moneda extranjera cayeron un 1,1%, aunque parte pasó a cajas de ahorro (0,8%), lo que reflejaría una preferencia por mayor liquidez departe de los ahorristas.

Las licitaciones de Letras del Tesoro arrojan resultados positivos. El Gobierno logró renovar 87% de las Letes en dólares en marzo y 66% de lo que venció en lo que va de abril. Y lo logró sin necesidad de elevar la tasa de interés, que ronda el 4,5% anual.

En cuanto a las Letes en pesos, el porcentaje de roll over fue de 182% en marzo (colocó $ 34.717 millones más de lo que vencía) y 111% en el arranque del mes ($ 3.611 millones extra). En este caso sí tuvo que convalidar un incremento de la tasa a pagar, que pasó de 40% (promedio) en febrero a 55% en la licitación de esta semana. Las licitaciones están dando resultados mejores a los que la Secretaría de Finanzas estimaba como mínimamente necesarios, lo cual le da cierta holgura al programa financiero 2019-20, exportadores, lo que pone el foco sobre el sector agropecuario. Según CIARA, la liquidación de divisas del agro de marzo fue de U$S 1.143 millones, 19,7% menos que el año anterior, a pesar de que la cosecha de esta campaña fue más generosa.

Pese a estos datos positivos, las dudas sobre el desempeño fiscal y la capacidad de cumplir con las metas del FMI subsisten, en el marco de una cuentas fiscales que no están consolidadas. Al mismo tiempo los analistas coinciden en que la alarmante performance macroeconómica de 2018 no es un episodio aislado. La economía argentina se empobrece sostenidamente hace 10 años.

 

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