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FRAGILIDADES Y ESPIONAJES EN INTERNET

Encima que son poco seguras, las redes sociales se “caen” más que las hojas en otoño

Facebook, Instagram y WhatsApp sufrieron otro “apagón”. Descubrieron que “Alexa”, de Amazon, también “escucha y cuenta”

Encima que son poco seguras, las redes sociales se “caen” más que las hojas en otoño

Los tres grandes de Zuckerberg estuvieron horas sin funcionar / Web

El mundo virtual está sufriendo demasiadas debilidades, y millones de usuarios ya no saben que tan seguras o perfectas son las redes que facturan millones de dólares.

Ayer, por ejemplo, las redes sociales Facebook e Instagram y la aplicación de mensajería WhatsApp, todas ellas de la compañía estadounidense que dirige Mark Zuckerberg, volvieron a experimentar una caída masiva que afectó sobre todo a usuarios de Europa y Estados Unidos. El “apagón” virtual duró más de tres horas y pudo subsanarse ayer mismo, pero no es la primera vez que pasa.

En los lugares afectados no se podían enviar mensajes por WhatsApp, y tampoco era posible acceder a las páginas web, que no se cargaban.

El antecedente inmediato ocurrió hace poco, el pasado 14 de marzo, cuando hubo una caída parcial de Facebook, que también afectó a Instagram y WhatsApp durante cerca de 22 horas, una de las más largas de la historia de la compañía estadounidense.

En aquella ocasión, la firma que dirige Zuckerberg explicó que la incidencia fue causada por un “cambio en la configuración del servidor”, que tuvo repercusiones en países de prácticamente todo el mundo.

Sin embargo, lo que se prometió que no volvería a ocurrir sucedió de nuevo ayer, y esta vez ni siquiera fueron informados los motivos que originaron la falla.

¿SEGURAS Y PRIVADAS?

Estas redes sociales, las más populares y masivas, no son sin embargo las únicas que ofrecen flancos débiles en el mundo de internet.

En el caso de Amazon, por ejemplo, recientes revelaciones sobre el gigante estadounidense ponen de nuevo sobre la mesa el tema de los datos personales en internet.

Durante nueve horas al día, equipos de Amazon, que trabajan en todo el mundo, de Boston a Costa Rica, pasando por India o Rumania, escuchan miles de audios captados por Alexa, el asistente virtual de Amazon, a través de los altavoces Echo. Estas informaciones fueron reveladas por dos empleados en Bucarest a la agencia Bloomberg.

Estas escuchas humanas no aparecen mencionadas de forma explícita en las condiciones de uso y venta de Amazon, que solo menciona grabaciones cuya finalidad es “mejorar la experiencia”.

Varias ofertas de trabajo de “analistas de datos” en Bucarest estaban el viernes en la plataforma en línea “Amazon Jobs”.

Otra oferta, para ser “responsable de calidad”, también en Rumania, afirma que Alexa, “escucha cada día a miles de personas hablando de diferentes temas y necesita nuestra ayuda para dar sentido” a estos audios.

“Solo anotamos un número extremadamente bajo de interacciones procedentes de un conjunto aleatorio de clientes con tal de mejorar la experiencia de nuestros clientes”, reaccionó Amazon ante las críticas recibidas por estos hechos.

“Los trabajadores no tienen acceso directo a informaciones que les permitirían identificar una persona o una cuenta”, asegura la empresa.

En Europa, un reglamento sobre la protección de datos, en vigencia desde mayo, limita normalmente la cantidad de datos transmitidos y da la posibilidad a los usuarios de recuperarlos y suprimirlos.

Pero en Google y Apple, que según Bloomberg también recurren a estas escuchas humanas, procesos aleatorios tienen normalmente que evitar que ninguna información personal sea transmitida en las grabaciones.

Amazon propone borrar estos ficheros pero no menciona la posibilidad de interrumpir la transmisión de grabaciones.

“Las condiciones generales de uso están escritas por ejércitos de juristas, tienen por objetivo proteger a la empresa jurídicamente, no informar al consumidor -advierte Caroline Miltgen, especialista en datos personales- son los consumidores los que tienen que decir basta y ser conscientes de los riesgos”.

 

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