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Plata en el bolsillo, la fórmula del Gobierno para tratar de afirmarse en el tembladeral
Plata en el bolsillo, la fórmula del Gobierno para tratar de afirmarse en el tembladeral
Mariano Spezzapria

Por: Mariano Spezzapria
mspezzapria@gmail.com

14 de Agosto de 2019 | 10:08

Tras la fallida conferencia de prensa del lunes, posterior a su peor derrota electoral, el presidente Mauricio Macri reaccionó finalmente hoy ante lo que el Gobierno interpretó como las demandas insatisfechas de los votantes. Básicamente, llegó a la conclusión de que las familias no llegan a fin de mes y anunció medidas para ponerles plata en el bolsillo.

Así, el Presidente esbozó una serie de medidas que incluyen beneficios para trabajadores –formales e informales-, beneficiarios de planes sociales, miembros de las fuerzas de seguridad y armadas y pequeños empresarios endeudados con el fisco. También anunció Macri un congelamiento del precio de la nafta por 90 días, para que no se dispare otra vez la inflación.

A contramano de lo que se suponía ayer y esta misma mañana, el mensaje del jefe de Estado no estuvo dirigido a los mercados, que desde el lunes protagonizan una devaluación del peso argentino que licúa ahorros y complica al conjunto de la economía: como el dólar no tiene precio, muchos proveedores frenaron la entrega de mercadería y los comerciantes remarcaron.

Macri no le habló a los mercados porque entendió –junto a sus aliados como Miguel Pichetto, Elisa Carrió y los radicales- que el centro del problema es político. Por eso ensayó una disculpa por la conferencia de prensa del lunes, en la que le echó la culpa al kirchnerismo por sus propias desventuras, lo que fue tomado como una desconsideración por los votantes de ese espacio.

Pero además, Macri le pidió perdón a su propio electorado, el que lo votó en 2015 y que le ratificó su confianza en 2017, pero que en las PASO del último domingo le hizo notar –al menos un sector del mismo- que ya no está dispuesto a acompañarlo. El Presidente atribuyó esa actitud al “enojo y el cansancio” de muchos argentinos con los resultados palpables de la política económica.

La “autocrítica” de Macri consistió en admitir que “el día a día terminó siendo una exigencia agotadora” para las familias. Hizo un ademán similar al de un rezo cuando pidió que “no se ponga en duda" su trabajo de los últimos tres años y medio. Y lanzó un llamado al diálogo a la dirigencia opositora. Se entendió que el mensaje estaba dirigido a Alberto Fernández, su vencedor en las PASO.

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