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BOCA LE GANÓ 1-O CON UN GOL DE REYNOSO A LOS 3 MINUTOS DE PARTIDO

El presente de Estudiantes no gusta y su futuro preocupa

Deslucido, con errores defensivos y sin gol. Tercera derrota al hilo y un Promedio que se desinfla. Sigue la mala racha de un Pincha que está envuelto en un laberinto

Por: Martín Cabrera
 

mcabrera@eldia.com

Estudiantes sigue envuelto en su mala racha. Lo que empezó en Mendoza de manera increíble, siguió en La Plata con ese partido raro contra Vélez, se trasladó anoche la Bombonera, ante un equipo mixto de Boca, que le ganó 1-0. Y le hizo precio, porque la diferencia fue mucho mayor.

Nueva derrota, la tercera al hilo, para poner de manifiesto la fragilidad futbolística de un plantel que otra vez vuelve a estar en el foco de los hinchas: ¿Se reforzó con la jerarquía que demandaba la situación? ¿Tiene las variantes necesarias para transitar una tormenta? ¿Son consientes jugadores, cuerpo técnico y dirigentes del momento futbolístico que se vive? Dentro de la cancha no asoman las respuestas.

Gabriel Milito trabajó dos semanas en un equipo sólido atrás y rápido para salir de contra. Pero a los tres minutos Alexis Mac Allister corrió 20 metros con la pelota, remató desde afuera del área, sin marca, y expuso un rebote frontal de Mariano Andújar, que le dejó servido el gol de Emanuel Reynoso. La preparación de dos semanas se desvaneció en 180 segundos.

Entonces esa defensa de cinco hombres, que no tuvo a Juan Fuentes sino al juvenil Colombo (¿por qué el DT trabajó una cosa en dos semanas e hizo otra minutos antes de salir a la cancha?) quedó expuesta, asturdida y con demasiadas desconexiones en tan poco tiempo. Tuvo la suerte que Boca lo perdonó, o bien dejó en claro que es un equipo al que le cuesta hacer goles. Sino...

Por eso el Pincha tuvo sus chances como para empatar y salir de ese asedio. Al minuto del 1-0 Nazareno Colombo erró un gol ingresando por el segundo palo tras un centro desde la derecha. Cuatro minutos después el que lo malogró fue Federico González, el delantero estrella del torneo pasado que tiene la pólvora mojada. Solo, con el arquero vencido y a metros del arco, se lo devoró. Sí, se lo devoró con todas las letras, porque no remató ni cabeceó y la pelota se fue por el lateral. Fue una de las situaciones más claras desperdiciadas en varios años, al menos en Estudiantes.

Boca, mientras tanto, siguió siendo el dueño del partido, con el trajín de Mac Allister en la mitad de cancha, con la velocidad de Marcone y la velocidad de Sebastián Villa, primero por izquierda y luego por derecha del ataque. El local siempre fue mejor que su rival en el primer tiempo y empezó a poner en juego a Mariano Andújar, que luego del error en el gol mostró sus credenciales.

En la segunda parte el partido se rompió, porque Milito decidió sacar a dos de los cinco defensores iniciales para mandar a la cancha a Diego García y Edwar López, que jugó de lateral volante por izquierda. No le dio mucho resultado pero como Boca fue dilapidando una tras otra sus chances de gol estuvo a tiro de llevarse un premio importante.

Y otra vez el verdugo fue Federico González, el mismo que había fallado debajo del arco ahora le pifió a la pelota dentro del área, tras una buena contra iniciada por Iván Gómez. Si el delantero falla situaciones tan claras…

lo mejor de la noche...

Lo mejor de la noche fue el resultado. Sí, el resultado. Porque el 1-0 le permitió tener vida hasta el minuto final y alimentar la esperanza de alcanzar el empate, lo que fue a buscar a la Bombonera aunque no haya parecido por el desconciero inicial. Lo tuvo Mateo Retegui a los 29 minutos y pudo ser de Ángel González en tiempo de descuento. No lo mereció Estudiantes, pero desperdició tanto Boca que casi le roba un punto, que hubiese sido un castigo duro para un equipo que jugó para ganar pero que indudablemente tiene la cabeza puesta en la semifinal contra River en la Copa Libertadores.

Derrota para Estudiantes, que terminó con tres defensores, cuatro volantes y tres delanteros, que terminó apostando al golpe por golpe y que terminó hundido en sus propias limitaciones.

Pocos se lamentarán tanto esta derrota como las de Banfield y Godoy Cruz. Pocos culparán a este plantel por perder en la Bombonera donde sólo ganó 8 partidos de 90 partidos. Pero sí muchos expondrán que el presente no gusta y el futuro preocupa. Estudiantes hace rato empezó a mirar la tabla de los Promedios, que lo tiene ahí abajo, peleando por no descender. Por ahora le alcanza para respirar o no estar tan ahorcado, pero no le sobra demasiado, digamos que casi nada. La derrota de ayer enterró una forma de juego que no da su rédito. Seguramente comenzará otra, ahora que empieza un mini torneo de cuatro fechas. Está obligado a sumar, de mínima, 10 puntos. Caso contrario la preocupación de hoy será desesperación de mañana.

 

 

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