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Espectáculos |EN DIÁLOGO CON EL DIA
Germán Barceló; con la fama tocó fondo y Dios lo rescató: ahora vive una segunda oportunidad

Músico y actor, regresó al “camino del cantautor” de la mano de “Bombitas de agua”, la nostálgica canción que emocionó a Tinelli y musicalizó la previa de la quema del dragón en 13 y 72

23 de Enero de 2021 | 04:37
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En poco más de tres minutos, Germán Barceló (46) retrató las tardes de diversión y picardía que duraban lo mismo que las horas de sol, donde juegos como la payana, la mancha venenosa o la rayuela entretenían a toda una generación que necesitaba muy poco para ser feliz. Con imágenes simples, y una melodía contagiosa, el músico y actor que fue parte de “Montaña rusa” en los 90, se metió en el pasado de muchos que, como él, han atravesado el calor del verano esquivando “Bombitas de agua”, tal el nombre de su última canción, con la que afronta una segunda oportunidad en su carrera artística que no está dispuesto a dejar pasar.

Bajo la producción de 3Música, “Bombitas de agua” fue escrita durante la cuarentena, “en ese viaje interior que muchos hemos hecho porque prácticamente no nos quedaba otra o porque así lo decidimos”, aseguró el artista nacido en Merlo en diálogo telefónico con EL DIA.

En medio del proceso de introspección que vivió a causa de la pandemia, se conectó con su interior. Sin presiones externas, hurgó en su infancia y dejó que su pasado de barrio, de esa vida sana y simple, manifieste su deseo de hacerse canción.

“Fue una catarsis que puede ser que ni siquiera la haya escrito yo, sino el Germancito de los 7 años que estaba arriba de un árbol en la calle de tierra donde nací”, admitió el artista, feliz de haber podido recuperar a su niño interior, ese con el que pasó años desencontrado.

“La canción abrió una puerta que es más interna que externa. Tengo unas ganas y una ilusión como si recién empezara”

 

“Lo había perdido y no lo escuchaba, no lo tenía en cuenta. Esta canción me sirvió para reencontrarme con él, para traerlo a casa, para compartir con mis hijos cosas de mi infancia. Hubo como una especie de separación en mi vida entre ese nene y el joven Germán que salió a buscar la fama cuando empezó a laburar en tele y empezó a buscar eso que creía que iba a ser la felicidad”, manifestó.

En su letra, Barceló le canta a las zanjas y a los potreros, a la tevé en blanco y negro, a la pantera rosa y hasta a las lombrices guardadas en las cajitas de cartón; también recuerda el pan y queso para elegir al mejor, el paseíto por la avenida o las gauchadas de compañeritos que, en el recreo, hacían de mandaderos para preguntarle a las chicas si gustaban de su amigo.

Para el cantante -que es padre de cuatro hijos (dos de su primer matrimonio con Denise Dumas, y dos de Mavi, su actual pareja)-, el éxito del tema está en las imágenes que logró expresar con palabras tan sencillas y que, de alguna manera, “nos reinvindican como generación”.

“La canción toca una fibra que todos tenemos pero que la descubrimos otra vez cuando la escuchamos. El mundo pre pandemia era un mundo que no te permitía bajar un cambio y pensar en el pasado. Yo no tenía tiempo de parar a pensar y la canción me hizo reflexionar sobre eso y sobre la importancia de la esencia, de lo simple y lo copado que era vivir una vida así”, analizó.

TINELLI Y EL DRAGÓN DRAKO

Definió como un “regalo” lo que sucedió en la tarde del 24 de diciembre cuando, yendo a comprar el helado para el postre de la Noche Buena, sonó el teléfono con una notificación de Instagram que le informaba que Marcelo Tinelli había compartido para sus más de ocho millones de seguidores en esa red social, el nostáligico pero alegre video de “Bombitas de Agua” elogiándolo con nombre y apellido. “Me emocionó mucho este tema de Germán Barceló. Me hizo recordar a mi infancia y los hermosos momentos vividos. Para mis viejos, para mis amigos, para mi Bolívar natal, para todos los argentinos, gracias por todo lo que me dieron y dan”, escribió el conductor de “ShowMatch”.

La de Marce -a la que también se sumó su mujer Guille Valdes, entre otros personajes reconocidos como el historiador Felipe Pigna, por ejemplo- fue sólo una de las reacciones que esta canción generó entre la gente. Como un meme, la obra de Barceló viajó de acá para allá por grupos de WhatsApp y pintó por muros de Facebook. Tanto giró que hasta se metió en la tradición platense de los muñecos de fin de año: los chicos de Drako Gaam lo usaron como la apertura de un colorido video que proyectaban en la previa de cada show durante el armado del dragón en 13 y 72.

Estas repercusiones, “me dejaron sin palabras y eso que es difícil dejarme sin palabras”, bromeó el artista. Para él, el suceso de esta canción -que se puede escuchar en plataformas como Spotify o YouTube- fue una certeza después de tanta incertidumbre generada a causa de la crisis sanitaria.

“Me di cuenta que me puse a escribir canciones porque no puedo vivir sin hacerlo y volví a descubrir eso en mí, que es mi vida, que tiene que estar todo el tiempo vivo pase lo que pase. Y que si hubiera caído una bomba, yo estaría en un pozo, bajo tierra, con una guitarra escribiendo canciones, que es lo que me salva la vida”, reconoció Barceló que, multifacético, se ha desempeñado entre varios frentes abiertos.

LA FALSA IDEA DE LA FELICIDAD

De formación musical lírica, debutó como actor en 1998 como parte del elenco de “El Puente” de Carlos Gorostiza en el Teatro Nacional Cervantes. Su faceta como intérprete lo llevaría a ser parte de uno de los grandes sucesos televisivos de los 90: “Montaña rusa (otra vuelta)”. En la pantalla chica también fue parte de “Collar de esmeraldas”, “Los Roldán”, “Sálvame María” y “Alma Pirata”, entre otras ficciones.

Ha aunado sus profesiones musicales y actorales siendo parte de diferentes personajes de exitosos musicales como Sam Carmichael en “Mamma Mia Argentina” o Ernesto Guevara en: “Che, el musical argentino”. Fue parte de “Drácula 20 años”, dándole vida al Doctor Van Helsing y también formó parte del espectáculo la música de Angel Mahler como cantante principal bajo la dirección del mismo y de Damián Malher.

Como cantante se dio el lujo de ser telonero de David Bisbal y Ricardo Arjona en sus giras por el país. Y en 2018 debutó como autor y director con “Siddhartha, buscando la verdad” con Flavio Mendoza.

En los últimos años, además, se dedicó a escribirle canciones a Dios, habiendo recorrido el país y el mundo de la mano de Luis Palau y la música cristiana.

“Cuando Dios entró en mi vida me sentí por primera vez sin la necesidad de llenar mi vacío con algo externo”

 

-¿En qué momento se cruza Dios en tu vida y por qué decidís hacer música cristiana?

-Yo venía buscando un camino espiritual hacía mucho tiempo a causa de un tiempo sin absolutamente nada espiritual en mi vida. En el cual, obviamente, toco fondo mal y cuando quise parar no tenía las herramientas para hacerlo, no sabía cómo parar con la locura, con el vacío que tenía encima. Y estando en “Drácula” había un compañero que me habló de Jesús. Y yo veía en él algo que yo no tenía: paz. Y fue en ese camarín que decidí poner mi vida al servicio de Dios y abrir mi corazón a Jesús. Fue una elección personal, no religiosa. Fue en un camarín, no en una iglesia. Y empezó a pasar algo que no podría explicar con palabras pero sentí una necesidad de agradecerle a Dios lo que había hecho por mí porque empecé a sentir que desde su llegada a mi vida se me había ido el vacío, la angustia. Me sentí por primera vez sin la necesidad de llenar mi vacío con algo externo. Y empecé a escribir canciones en modo de agradecimiento. No fue algo premeditado, se dio así. Y estoy feliz de poder aportar un granito de arena a que la gente pueda tener un contacto con Dios.

-¿Cuál es tu Dios?

-A mí se me reveló como Jesús pero cada uno se le puede revelar según el proceso en el que esté. Y está bueno sacarlo de la religiosidad y ponerlo en una relación.

-Hasta ese día en el camarín, ¿cuál era tu relación con Dios?

-Tenía la relación de un Dios que estaba para hacer los mandados. Era el Dios Papá Noel, el Dios genio de la lámpara porque era pedir, pedir y pedir. “Sacame de acá y te prometo que no lo hago más”. Y después era “quiero ese trabajo, quiero llegar hasta ahí”. Y lo más loco era que sucedía. Lo que pasa es que cuando empecé este nuevo camino empecé a preguntarle a él por dónde me quería llevar. Yo creo que fue la mejor decisión que tomé en mi vida porque hoy estoy viendo sus frutos.

-¿Qué te llevó a tocar fondo?

-Esencialmente tuvo que ver con una idea falsa de la felicidad. Yo vengo de un barrio donde nadie llegó a la televisión, en donde la tele era el aparato donde sucedía todo y la gente era feliz. Y en un momento me había entrado la idea de que cuando llegue a ese lugar imposible voy a ser feliz. Obviamente que esto tiene que ver con alguien que tiene heridas emocionales y que intenta sanarlas con alguna cuestión externa como el aplauso o el autógrafo o la fama. Lo que me pasó fue que cuando iba cumpliendo algún objetivo seguía siendo el mismo infeliz de siempre. Era un ratito de efervescencia y después volvía al mismo vacío interior. Y si a eso le agregás el cóctel de los 90, la noche y chau... Ese fue una especie de debacle que fue paulatino pero que me llevó a tocar fondo. En un momento, la verdad, quería fallecer. Sentía que no tenía sentido vivir. Y sentí el rescate de Dios.

-¿Sentís que el éxito de “Bombitas de agua” es una nueva oportunidad?

-Tengo quizás la gran oportunidad de saber que lo que yo hago no es solamente para mí, que hay un propósito. Porque hace un disco atrás, mi propósito era que alguien pueda tener una relación con Dios y quizás ahora es que la gente que escuche “Bombitas” pueda sanar a ese nene, como me pasó a mí. Si nuestro corazón puede sanar un poco, capaz el mundo estaría un poco mejor (...) Yo siento que gracias a “Bombitas” hay una puerta que ya se abrió y que es más interna que externa. Tengo unas ganas y una ilusión como si recién empezara y es algo que no se puede comprar en ningún lado. No veo la hora de que se termine esta pandemia y poder salir a tocarla a todos lados.

 

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Germán Barceló, cantante y actor que triunfó en la tele de los 90, volvió con todo con “Bombitas de agua”

La portada de “Bombitas de agua”, la canción que se puede escuchar en plataformas como Spotify y Youtube

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