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Relaciones ¿vivirlas o sólo lograr objetivos?

Depende de qué queramos para cada vínculo va a ser la posición que tomemos en él. Sin embargo, poder lograr la armonía y sentir que hay paridad entre las partes es clave para mantenerlo sano

Relaciones ¿vivirlas o sólo lograr objetivos?

Mantener relaciones donde todos “ganen” es lo ideal

3 de Enero de 2021 | 05:32
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Las relaciones interpersonales no siempre son fáciles. Muchas veces nos encontramos en situaciones difíciles o con personas que ponen a prueba nuestra capacidad para relacionarnos. Para vivir nuestras relaciones con los otros hay que tener en cuenta algunos puntos.

“En primer lugar, yo soy el creador de cada emoción que siento. El crear mis emociones muchas veces se relaciona con mi manera particular de interpretar las cosas. Es decir, muchas veces decimos frases como `este hombre me saca´, `esta persona me pone nervioso´. La realidad es que enojarme o ponerme nervioso es mi decisión, aunque no lo crea. Aprendimos muchas veces a no hacernos cargo de lo que sentimos, pero la realidad es que somos nosotros los que tenemos el control sobre como manejamos las emociones. Las emociones no son una cosa que viene de repente y nos toma por sorpresa, son cuestiones que nosotros mismos podemos manejar”, explica el licenciado y docente en psicología Flavio Calvo (MN: 66.869).

Claro, habiendo vivido mucho tiempo con la creencia de que no dependía de nosotros, muchas veces cuesta en un principio tomar el control. Sin embargo, este especialista dice que “si nos lo proponemos, y trabajamos en esto, paso a paso podemos lograrlo”.

No se trata sólo de relaciones de parejas. Acá entran en juego todos los tipos de vínculos que podamos tener: amistades, familiares y laborales. Si lo analizamos, con cada persona con la que interactuamos casi cotidianamente construimos un tipo de relación particular, dependiendo de los roles que ocupemos en ella.

Podemos ser padre, hijo, hermano, jefe, empleado o amigo. En cada caso, lo importante es poder lograr que esos vínculos sean sanos para las dos partes.

¿Cuál es tu estilo de relación o vínculo?

Cuando nos relacionamos con otro podemos tener cuatro estilos diferentes de comunicación y relación. Esto va a depender de dos ejes en los que nos movamos.

“Muchas veces nuestra importancia está puesta en lograr los objetivos más que vivir las relaciones”, dice el especialista.

No son pocas las situaciones en que nos encontramos en una situación de competición, donde yo gano y vos perdés. Una especie de “no me importa relacionarme con vos, y voy a pasarte por arriba con tal de llegar a mis objetivos”.

En otras personas pesan más las relaciones que los objetivos personales, por lo cual pueden dejar a un lado muchas cosas, con tal de “no pelearse” o no perder esa relación con el otro. Son capaces de servirlos sin quejarse. Están en una situación de “vos ganás y yo pierdo”. Esta situación se llama sumisión.

Otros viven frustrados, ya que muchas veces pueden haber salido mal las cosas y viven en una especie de nihilismo, dónde ya no les importa ni sus objetivos ni las relaciones que los acompañan. Están en una situación de “yo pierdo vos perdés”. Ya no creen que las buenas relaciones sean posibles y alcanzar sus objetivos tampoco. Viven en negación.

Ante estos ejemplos extremos, el licenciado opina que “lo más beneficioso para cualquier persona es poder vivir en una situación de yo gano vos ganás. Con esto podemos buscar nuestros objetivos personales, sin perder las buenas relaciones con quienes nos rodean. Esto se llama cooperación”.

Todo muy lindo, parecido a un cuento de hadas donde las cosas fluyen. ¿Es posible lograr ese tipo de vínculos? ¿Cómo se ponen en práctica?

En primer lugar, explican, hay que ser asertivo ¿Qué es eso? “Podríamos resumirlo, en palabras simples, como una forma de comunicación interpersonal, dónde defendemos nuestros derechos o necesidades, sin ser agresivos ni sumisos”, cuenta Calvo.

La asertividad, es un espacio intermedio (no es un punto fijo, sino que tengo un espacio dónde moverme) entre la sumisión y la agresión. Ese espacio dónde puedo levantar mi voz, y decir lo que quiero, defender lo que me gusta o pedir lo que necesito, sin ser agresivo ni sumiso.

Para poder hacerlo simple, la asertividad tiene una fórmula, que se puede resumir en cuatro pasos. Estos pasos se relacionan con expresar claramente: ¿qué me molesta?, ¿cómo me siento?, ¿qué es lo que quiero? y la frutilla del postre: un voto de confianza.

“En primer lugar, tengo que expresar que es lo que me molesta. Muchas veces no enojamos con otras personas y creemos que tiene que saber por qué estamos enojados. Es como que esperamos que el otro nos lea la mente. La verdad es que el otro, es eso, justamente, “otro”, y no siempre tiene en claro que es lo que me pasa. Por eso es bueno expresar que es lo que me molesta”, subraya el psicólogo.

Lo que sigue es expresar los sentimientos. “Muchas veces pueden ver que algo me molesta, pero no comprenden los sentimientos por los que paso. Es bueno expresar mis emociones, que siento con eso que me está molestando. ¿Cuál es tu emoción? Miedo, tristeza, rabia. Expresarla. La emoción sincera que no expresás a tiempo, las vas pronunciar más tarde, de una manera que no es beneficiosa, o la vas a decir con tu cuerpo”, describe el especialista.

El tercer paso es poder expresar lo que se quiere o desea. “A menudo, la gente que nos rodea sabe lo que nos molesta, pero no sabe que es lo que nos gusta, qué es lo que queremos. Nuevamente, las personas no pueden adivinar nuestros gustos. No podemos hacer a otro responsable de lo que no nos gusta si nunca lo expusimos”, enfatiza Calvo.

Y por último, es bueno darle al otro un voto de confianza. Expresar que creemos y confiamos en que él comprendió lo que le dijimos y que vamos a poder llevarnos bien y trabajar juntos.

La magia no existe

Esto no es una fórmula mágica, necesita de práctica, de prueba y error.

Probablemente en un comienzo no salga muy bien, pero al ir intentándolo, se puede ir mejorando.

“Callarse y quedarse con resentimientos nunca soluciona nada, cualquier intento de comunicación, por básico que sea, te va a acercar más tus metas”, advierte el licenciado.

Por otro lado, esto que puede parecer muy simple, tan fácil que parezca una tontería ponerlo en práctica: “aprendimos que en la vida las cosas son complicadas y la realidad es que muchas veces las respuestas son más simples de lo que creemos, solo que no apostamos a lo simple. Propongo intentarlo”, finaliza el experto.

“Callarse y quedarse con resentimientos nunca soluciona nada en los vínculos personales”

Flavio Calvo, el licenciado y docente en psicología

“Lo más beneficioso para cualquiera es poder vivir en una situación de `yo gano vos ganás´”

Flavio Calvo, licenciado y docente en psicología

 

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Mantener relaciones donde todos “ganen” es lo ideal

Para poder fortalecer los vínculos hay que expresar lo que se siente, abrirse y dar un voto de confianza al otro

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