Los nueve jefes policiales que están detenidos en la llamada “causa de los sobres” fueron trasladados ayer a distintas unidades carcelarias del Servicio Penitenciario Bonaerense, confirmaron fuentes de la fuerza y la defensa de algunos de ellos.
Se trata del ex titular de la Policía platense, Darío Camerini; quien fuera su segundo jefe, Roberto Carballo; el ex secretario, Walter Skramowskyj; el ex jefe de Operaciones, Ariel Huck; el ex titular de la comisaría Tercera de Los Hornos, Sebastián Cuenca; Raúl Frare (ex de la 12ª, de Villa Elisa); Federico Máximo Jurado (ex de la 16ª, de Villa Ponsati); Sebastián Velázquez (ex de la 2ª, de barrio Norte) y Julio Sáenz (ex de la 6ª, de Tolosa).
Según trascendió, Camerini está alojado en la Unidad 31, de Florencio Varela; mientras que Cuenca, Skramowskyj y Carballo fueron llevados a la Unidad 1, de Olmos y a Huck lo derivaron a la Nº 9, de La Plata. Del resto no se sabe el destino, aunque distintas fuentes dijeron que dos fueron a la 31 y los restantes a la 9.
“siento vergüenza”
Oscar Salas, que hasta ayer defendía a Camerini, Skramowskyj, Carballo y Huck, y ahora sumó la representación de Cuenca, dijo a este diario que siente “vergüenza como abogado” por el modo en que fue “manejada la causa”, que, según dijo, “debería ser declarada nula”.
“Me gustaría resolver este caso para dejar de trabajar” en la Justicia, reflexionó.
El abogado cree que la jueza Marcela Garmendia ordenó el traslado de los ex jefes policiales “para perjudicarlos, pero de algún modo los beneficiaron, ya que el lugar donde estaban (una celda de la comisaría de El Pato, en Berazategui) era un agujero con olor a gas y en el que algunos tenían que dormir en el piso”, reveló. Lo único que tenía a favor ese alojamiento, admitió, era que “estaban todos juntos y se contenían”.
De cualquier modo, Salas cree que la justicia pronto resolverá favorablemente algunas de las cinco piezas que interpuso ante Casación en favor de sus clientes, una de las cuales, la del arresto domiciliario de los ex policías, debe definirla la jueza Garmendia.
La causa investigada por el fiscal Marcelo Martini se abrió el 29 de febrero del año pasado con una denuncia anónima que daba cuenta de que el primer día de cada mes las distintas seccionales de la Región entregaban dinero en la Departamental de 12 entre 60 y 61 y avanzó el 1 de abril, con un operativo que se hizo en aquellas oficinas. Ese día, personal de Asuntos Internos secuestró 36 sobres que contenían 153.700 pesos.
El fiscal está convencido de que ese dinero es el que recaudaban las comisarías para proteger el juego, la droga y la prostitución, además de las coimas que supuestamente cobraban a comerciantes para garantizarles protección. Con el avance de la causa, Martini pidió a la Auditoría General de Asuntos Internos que investigue al jefe de la Policía bonaerense, comisario general Pablo Bressi, para determinar si conocía las supuestas maniobras ilícitas cometidas en la Departamental y lo mismo reclamó para el Superintendente de la Zona Sur, Fernando Grasso.
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