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Según un estudio del colegio de fonoaudiólogos local

En cuatro esquinas del centro hay riesgos para la salud auditiva de los platenses

En 54 y 12; 7 y 51; Plaza Italia y la Terminal de Omnibus se registran entre 79 y 98 decibeles. Superan los topes recomendables

los mega recitales en el estadio se transforman en un foco de contaminación auditiva/ el dia

Esquina de 54 y 12: fuertes bocinazos contra un conductor que, distraído, no advierte que tiene luz verde para doblar hacia diagonal 73 y detiene el vehículo; 12 y 56: el taladro de una empresa de servicios penetra con furia atronadora en la vereda; 12 entre 51 y 53: un piquete incluye, como protesta social frente al Palacio Municipal, toda una descarga de ensordecedores estruendos. Esas escenas dominan la vida urbana platense de todos los días al tiempo que afectan distintos aspectos de la salud: causan sordera, provocan estrés y hasta alteran el sistema neurológico.

Son varios los puntos de la Ciudad detectados por el Colegio de Fonoaudiólogos como los receptores de mayor impacto sonoro. Las últimas mediciones con un decibelímetro móvil efectuadas por la entidad localizaron en la zona de 7 y 51, 12 y 54, plaza Italia y la Terminal de Ómnibus las zonas de más elevados ruidos molestos, con resultados que oscilan entre 79 y 98 decibeles. Según se aclaró desde la entidad a esos “picos” de volumen, que pasan por mucho los 65 db tope que fija la Organización Mundial de la Salud (OMS) en horario diurno (45 db en el caso del nocturno) para “vivir psicofísicamente en equilibrio”, se le suman el arranque de los micros y las aceleradas de las motos.

El Colegio tiene desde hace un tiempo una especial preocupación por la salud auditiva de los adolescentes y los jóvenes. Y es que los usos y costumbres de esas franjas etarias, con su apego a la música en altos volúmenes, son por demás dañinos. Por el perjuicio “invisible” que causan los ruidos extremos, la institución suele encarar campañas anuales de concientización.

Megarecitales: contra los tímpanos

En los últimos meses, que se dio en la Ciudad una agenda recargada en materia de conciertos de rock internacional, el Colegio midió los alrededores del Estadio único -25 y 525-, donde suelen tener lugar esos acontecimientos musicales. De acuerdo a esos estudios, el nivel de decibeles en esas ocasiones es de 58 a 60 db, con el agregado que cuando la gente pasa por el lugar gritando el volumen crece a 75 db. Se midió, asimismo, la esquina de 25 y y 526 (62/65 db; 25 y 530 (picos de 80 db porque es la salida del campo); y sobre la avenida 32 (67/ 71 db).

También se evaluó plaza Moreno en momentos de recitales en vivo. En esos casos, señaló el Colegio de Fonoaudiólogos, los niveles sonoros fueron “escalofriantes”. Según las mediciones de la institución, el volumen no baja de 100 db. El detalle que más inquietó a la entidad es que tomado el nivel de ruido en un departamento del piso 8º, frente al emblemático espacio verde, durante el desarrollo de la actuación de una banda, se detectaron 75 db. En esa zona, los vecinos aseguran que cada vez que se ofrece un concierto de rock al aire libre por lo alto del sonido vibran los vasos y las copas de las casas y algunas familias, por ese motivo, se van esos días de su hogar.

La fonoaudióloga Silvia Bermúdez reiteró que “los efectos mas notorios en la salud del incremento del nivel sonoro ambiental es la molestia auditiva y física y ahí entran el agotamiento, deseos de huir, agresividad , irritabilidad , un enmascaramiento de la palabra que produce interferencias en la comunicación entre las personas , el efecto de “niebla vocal”, disfonías por esfuerzo vocal y pobre rendimiento laboral”

En ese sentido, Bermúdez consideró que “se debe tomar conciencia de que el entorno sonoro es patrimonio común y no simplemente un basurero acústico al cual se arrojan irresponsablemente los sonidos residuales de la actividad humana”.

En La Plata rige la ordenanza 7.845, que establece para cada zona (residencial, comercial e industrial) un nivel de referencia de ruido, que difiere según sea de día o de noche. Se fijan, en ese sentido, como sancionables, los ruidos provenientes de fuentes permanentes (como los de la maquinarias de una fábrica) que sobrepasen en 5 db ó 10 db los niveles establecidos como tope. Además, la normativa determina 90 db como máximo en lugares cerrados.

Según la regulación local, las mediciones límite para fuentes móviles de ruido son para autos particulares, 83 db, transporte de pasajeros, 90 db y motos, 90 db.

Cuando los vecinos se quejan

Las fiestas, ya sea en los boliches o en las casa particulares son otra de las fuentes generadoras de ruidos molestos. Durante el pasado noviembre, el Municipio recibió 139 denuncias vecinales por ruidos molestos, las cuales derivaron en visitas de los inspectores a los lugares señalados por los frentistas que plantearon el reclamo y en el labrado de las correspondientes contravenciones, informaron voceros comunales.

Desde la Secretaría de Convivencia y Control Ciudadano detallaron que una vez en el lugar, un técnico se ubica en la habitación que el denunciante señale como aquella desde la que se escucha el ruido molesto o música en alto volumen y realiza una prueba para medir los decibeles.

“El nivel de decibeles permitido dependerá de la zona, si es residencial, comercial o industrial; del día, hábil o feriado; y la hora, teniendo en cuenta que la norma es más permisiva los fines de semana y que no es lo mismo un sonido fuerte durante el día que durante”, explicaron en la repartición.

Según se puntualizó, si efectivamente se estuvieran sobrepasando los decibeles permitidos, los inspectores proceden a aplicar la infracción si se trata de una vivienda particular; en cambio se labra una contravención y se clausura el local en el caso de un bar o boliche.

“El entorno sonoro es patrimonio común y no simplemente un basurero acústico”

 

Para llevar adelante esos controles, la Comuna incorporó sonómetros que permiten medir los decibeles que emiten los bares al tiempo que continúa capacitando a inspectores para la utilización de dichos equipos.

Desde el área de Convivencia y Control Ciudadano señalaron que “los jueves, viernes y sábados los operativos de nocturnidad incluyen controles de saturación de sonido en locales nocturnos”.

SUGERENCIAS DE PROFESIONALES

El Colegio de Fonoaudiólogos regional La Plata propone algunos consejos para evitar daños a la salud originados en los ruidos molestos:

- Limitar el tiempo de exposición a ruidos excesivamente altos. Máximo 8 horas de exposición de 80 db.

- Usar protectores auditivos y materiales especiales que aíslen del ruido, sobre todo en aquellos casos en los que las labores profesionales requieran someterse a sonidos perjudiciales para la audición (obreros, discjockeys , vendedores ambulantes etc...).

- Propiciar descansos auditivos periódicos.

- Respetar los niveles seguros de exposición al ruido. La OMS establece el margen en un 60% del volumen máximo de los reproductores de música personal.

- Prestar especial atención a las señales de advertencia de pérdida de audición. Realizar estudios audiométricos .

- Permanecer alerta ante cualquier tipo de señal o síntoma de hipoacusia como por ejemplo zumbidos/ molestias auditivas.

- Detectar dificultades de escucha. Consultar al médico especialista en otorrinolanringología y fonoaudiólogo.

- En el caso de los jóvenes, educarlos, informarlos y hacerles tomar conciencia de los daños de usar reproductores de música y auriculares a un volumen lesivo, así como de llevar a cabo prácticas poco seguras para la audición.

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